La UGR ya dispone de su esperada piscina cubierta en el campus de Fuentenueva tras 14 años abandonada

La piscina universitaria de Fuentenueva, la única de dimensiones olímpicas de Granada, vuelve a estar en manos de la Universidad de Granada (UGR) después de permanecer cerrada desde 2012. La infraestructura ha sido entregada oficialmente a la institución tras finalizar las obras de reforma, las pruebas de los sistemas y el chequeo de las instalaciones, una actuación que ha supuesto una inversión de 5,3 millones de euros.

La recuperación de este espacio permitirá a la Universidad de Granada planificar su apertura y poner de nuevo en servicio una instalación que pretende tener usos deportivos, de salud e investigación y que, además, aspira a convertirse en escenario de grandes acontecimientos deportivos.

El rector de la UGR, Pedro Mercado, ha recibido la infraestructura con “enorme satisfacción” y ha destacado que vuelve a estar al servicio tanto de la Universidad como de la sociedad. Para Mercado, la intervención permite recuperar “una infraestructura singular necesaria que tras años en desuso vuelve a ser una realidad”.

La intención de la Universidad es que la piscina de Fuentenueva sea “un espacio de salud, de deporte y también de investigación”, abierto a la comunidad universitaria y al conjunto de la ciudadanía.

Una piscina olímpica cerrada desde 2012

La piscina de Fuentenueva llevaba 14 años fuera de servicio y presentaba un deficiente estado de conservación, por lo que ha sido necesario acometer una reforma integral de sus principales instalaciones.

La actuación ha permitido recuperar el vaso y modernizar los sistemas del edificio. Uno de los cambios más visibles ha sido la cubrición de la piscina mediante una lona desmontable, instalada sobre una estructura permanente de madera laminada.

Esta solución permite mantener unas condiciones de eficiencia energética durante los meses de invierno y, al mismo tiempo, retirar la cubierta para posibilitar el uso de la piscina durante el verano.

En el vaso se ha realizado un importante trabajo de reparación e impermeabilización y se han instalado nuevos sistemas de climatización y depuración, más eficientes que los anteriores. La Universidad también ha incorporado un elevador móvil para la piscina, además de nuevos acabados, duchas y otros complementos.

Una reforma para reducir el consumo y adaptar el edificio

La intervención no se ha limitado al espacio de la piscina. El edificio ha sido renovado para aprovechar las instalaciones existentes y generar nuevos espacios de uso, con el objetivo de reducir el consumo y facilitar su mantenimiento.

En la planta baja se encuentran ahora la recepción y los vestuarios, además de una sala de enfermería y otras dependencias que pueden utilizarse como almacenes o despachos.

La planta superior incorpora una sala de usos múltiples conectada con el resto del edificio mediante una escalera interior y un ascensor. Este último permite también acceder al sótano, donde se encuentra la sala de máquinas y la depuradora.

El entorno exterior ha sido igualmente reurbanizado para mejorar la accesibilidad al complejo, con nuevos pavimentos de hormigón, vallados, elementos de cerrajería, mobiliario urbano y jardinería.

Una obra condicionada por los terremotos y un incendio

La reforma, iniciada hace aproximadamente dos años, ha tenido que afrontar tanto las dificultades previstas como algunos imprevistos que han condicionado su ejecución.

Uno de los objetivos del proyecto fue actualizar las actuaciones previstas para garantizar que el edificio cumpliera los máximos estándares de calidad y la normativa sismorresistente. Esta adaptación ha permitido que la infraestructura soportara satisfactoriamente los efectos de los terremotos registrados en Granada el pasado mes de agosto.

Durante la ejecución también se produjo un incendio en el sótano en enero, un incidente que obligó a ampliar el plazo de las obras.

Tras finalizar los trabajos, durante los meses de verano los equipos técnicos de la Agencia de Obra Pública y de la Universidad de Granada han realizado pruebas y comprobaciones de los diferentes equipamientos, instalaciones eléctricas y sistemas del edificio antes de formalizar su entrega.

Una inversión de 5,3 millones para recuperar Fuentenueva

La Consejería de Fomento y Movilidad, a través de la Agencia de Obra Pública, ha formalizado la entrega de la piscina a la UGR después de completar esta fase de comprobaciones.

El consejero de Fomento y Movilidad, Mario Muñoz-Atanet, ha destacado la culminación del proceso de colaboración entre la Junta de Andalucía y la Universidad de Granada para completar una infraestructura cuya financiación asumió íntegramente la Administración autonómica.

La actuación forma parte de las obras compensatorias vinculadas al paso del Metro de Granada por terrenos de la Universidad de Granada. El acuerdo firmado en 2019 permitió impulsar la finalización de las obras de la piscina, cuya inversión ha alcanzado los 5,3 millones de euros.

La recuperación de Fuentenueva se suma a otras actuaciones compensatorias realizadas en el campus, entre ellas la urbanización de los paseíllos universitarios. En conjunto, la inversión de la Junta de Andalucía en el dominio de la Universidad de Granada por estas actuaciones ha superado los 6,6 millones de euros.

Una nueva etapa para la piscina de Fuentenueva

Con la entrega ya formalizada, comienza ahora una nueva etapa para la piscina universitaria. La UGR deberá planificar su apertura y los diferentes usos que tendrá la instalación.

El objetivo expresado por el rector es que Fuentenueva no sea únicamente una infraestructura deportiva. Mercado confía en que se convierta en un espacio de referencia para la natación, capaz de ofrecer mejores servicios, acoger grandes acontecimientos deportivos y reforzar la posición de Granada como ciudad universitaria y vinculada al deporte.

La instalación cuenta además con un plazo de garantía de dos años, durante el cual la Agencia de Obra Pública, a través de la empresa contratista Sando, podrá encargarse de retirar y volver a colocar la cubierta de la piscina cuando sea necesario.

Después de catorce años cerrada, la piscina olímpica de Fuentenueva vuelve así a formar parte del patrimonio activo de la Universidad de Granada, a la espera de su próxima apertura y de recuperar el uso deportivo, universitario y ciudadano para el que fue concebida.