Más del 99 % de las empresas españolas son pymes, pero muchas encuentran dificultades para acceder al talento, la tecnología y la innovación que generan las universidades. Para reducir esta distancia, la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) y la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) han firmado un convenio destinado a facilitar que las pequeñas y medianas empresas conozcan y aprovechen los avances desarrollados en los campus.

El acuerdo ha sido firmado por el presidente de CRUE y rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde López-Brea, y la presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel Sanz, en la sede de la organización empresarial.
El objetivo es impulsar la conexión entre universidad y empresa y facilitar la difusión del proyecto «Transferencia e Impacto Social», una iniciativa de CRUE que pretende poner en contacto los proyectos de investigación e innovación desarrollados en las universidades con posibles colaboradores del tejido productivo.
El reto: llevar la investigación universitaria a las pequeñas empresas
Durante el acto, Julián Garde ha subrayado la importancia de conseguir que el conocimiento generado en las universidades llegue a la sociedad y, especialmente, al tejido productivo. El presidente de CRUE ha señalado que «más del 80% de la investigación que se hace en España corresponde a las universidades» y que los datos de producción científica española «a nivel mundial, son buenos».
El problema, ha apuntado, está también en la estructura del tejido empresarial español, formado «mayoritariamente por pequeñas empresas a las que acceder a la I+D o a la innovación les resulta muy complicado». Para Garde, acercar el conocimiento generado en los campus a las empresas y a la ciudadanía «redundará en un mayor bienestar».
El convenio pretende precisamente actuar sobre esa distancia entre la capacidad investigadora de las universidades y las posibilidades de acceso de las pymes a la innovación.
Las pymes son más del 99% de las empresas
La presidenta de CEPYME ha puesto el foco en el peso que tienen las pequeñas y medianas empresas en la economía española. Las pymes representan más del 99 % del tejido empresarial, generan empleo, vertebran el territorio y contribuyen a la cohesión social. Sin embargo, su menor tamaño y sus recursos más limitados pueden dificultar el acceso a capacidades tecnológicas y de investigación que sí están disponibles en las universidades.
Ángela de Miguel ha señalado que estas empresas necesitan acceder a talento, tecnología e innovación para competir, crecer y afrontar los cambios del entorno económico.
En este contexto, considera que «iniciativas como el programa de «Transferencia e Impacto Social» y acuerdos como el que hoy suscribimos abren nuevas oportunidades para que las pymes conozcan y aprovechen los avances desarrollados en las universidades, incorporen nuevas capacidades y encuentren respuestas a sus retos reales».
Casi 250 proyectos universitarios buscan colaboradores
Uno de los instrumentos sobre los que se apoya esta colaboración es el programa «Transferencia e Impacto Social», que cuenta ya con casi 250 proyectos publicados en su web. La iniciativa ofrece al personal docente e investigador de las universidades un espacio abierto en el que presentar sus proyectos y facilitar el contacto con posibles colaboradores.
La finalidad es que las investigaciones y desarrollos que se generan en los campus puedan encontrar aplicaciones fuera del ámbito estrictamente académico y establecer conexiones con empresas interesadas en incorporarlos a sus procesos, productos o servicios.
Para las pymes, el acceso a estos proyectos puede representar una vía para identificar soluciones tecnológicas y capacidades de investigación que difícilmente podrían desarrollar por sí mismas.
Un puente entre universidades y empresas
El convenio entre CRUE y CEPYME busca así crear un marco estable de cooperación que facilite la relación entre dos ámbitos que, aunque complementarios, no siempre están conectados de forma efectiva.
La iniciativa pretende estimular la colaboración universidad-empresa y contribuir a que el conocimiento generado en los campus se traduzca en nuevas oportunidades de negocio y mayor competitividad para las pymes.
El acuerdo parte de una realidad doble: las universidades concentran una parte muy importante de la investigación que se realiza en España, mientras que las pequeñas y medianas empresas constituyen la inmensa mayoría del tejido empresarial. El reto consiste en conseguir que la innovación que se genera en los campus encuentre un camino más sencillo hacia las empresas que pueden aplicarla.













