La Universidad de Almería (UAL) ha inaugurado este viernes el curso académico 2026-2027 con la celebración del Solemne Acto de Apertura en el Paraninfo de la institución. La jornada ha reunido a las principales autoridades académicas, institucionales y representantes del tejido socioeconómico de la provincia.
El acto ha servido para repasar la actividad de la universidad durante el curso anterior y para poner sobre la mesa algunos de los principales desafíos que afrontará la institución en los próximos años. Entre ellos han destacado la agricultura sostenible, la innovación, la inteligencia artificial aplicada a la educación y la financiación universitaria.
La jornada se ha iniciado en el Edificio de Gobierno con la recepción del consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela Gutiérrez, por parte del rector de la Universidad de Almería, José Joaquín Céspedes Lorente. Posteriormente, tras la reunión de la mesa presidencial en el Despacho del Rector, la comitiva académica se ha formado en la Sala de Exposiciones para dirigirse al Paraninfo.
El acto ha arrancado formalmente con la entrada procesional de la comitiva al ritmo del ‘Veni Creator Spiritu’, interpretado por el Coro de la Universidad de Almería.
La agricultura sostenible, protagonista de la lección inaugural
Una vez ocupada la mesa presidencial por el rector, el consejero y la secretaria general, Isabel María Ortiz Rodríguez, esta última ha presentado la memoria académica correspondiente al curso 2025-2026.
A continuación, la catedrática de Producción Vegetal Luisa Gallardo Pino ha impartido la lección inaugural, titulada ‘El reto de alimentar sosteniblemente al mundo’. Su intervención ha puesto el foco en uno de los grandes desafíos para la agricultura: cómo aumentar la producción de alimentos sin incrementar al mismo ritmo la presión sobre los recursos naturales.
La investigadora ha señalado que la población mundial se aproximará a los 9.700 millones de personas en 2050, lo que obligará a incrementar un 50% la producción de alimentos respecto a 2012.
Gallardo también ha alertado sobre la reducción de la superficie cultivable disponible por habitante. Según los datos expuestos durante su intervención, esta ha pasado de 0,24 a 0,19 hectáreas entre 2001 y 2023.
En este contexto, la catedrática ha abordado también los límites de la agricultura ecológica, cuyos rendimientos son entre un 15% y un 25% inferiores a los de la agricultura convencional, y ha defendido el papel de la intensificación sostenible y la agricultura de precisión.
“La intensificación sostenible pretende aumentar la producción en las tierras ya cultivadas, reduciendo simultáneamente los impactos ambientales y preservando la capacidad productiva de los recursos, así como la viabilidad económica y social de la agricultura. En términos sencillos, se trata de producir más con un uso más eficiente de los recursos, aplicando el agua, los nutrientes y los productos fitosanitarios en la cantidad adecuada y en el momento preciso”, ha explicado Luisa Gallardo.
Ciencia y tecnología para la agricultura del futuro
La doctora ha concluido su lección inaugural abordando cómo debería ser la agricultura del futuro. En su opinión, el desafío no consiste únicamente en producir una mayor cantidad de alimentos, sino en hacerlo de manera segura y sostenible.
“El gran desafío del siglo XXI no es solo producir más. Debemos proporcionar alimentos suficientes, seguros y saludables de forma sostenible. Para lograrlo necesitaremos ciencia, innovación y tecnologías capaces de utilizar con mayor eficiencia el suelo, el agua, la energía y los nutrientes. También serán necesarios sistemas de certificación y trazabilidad que permitan conocer y verificar cómo se producen los alimentos. Las universidades tienen una responsabilidad esencial en este proceso: investigar, innovar, transferir el conocimiento al sector productivo y formar a las futuras generaciones que deberán afrontar estos retos. La ciencia nos ha permitido llegar hasta aquí. La ciencia, la innovación y la formación serán también las claves de la agricultura del futuro”, ha señalado.
El planteamiento conecta especialmente con el contexto productivo de Almería, donde la agricultura constituye uno de los principales sectores económicos y donde el uso eficiente del agua, los nutrientes y la tecnología tiene una importancia estratégica.
La Universidad de Almería busca reforzar su conexión con las empresas
Tras un receso musical en el que el Coro y el ensemble de la Orquesta de la UAL han interpretado ‘La Califa’, de Ennio Morricone, ha tomado la palabra el consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela Gutiérrez.
Paradela ha expuesto las líneas estratégicas de su departamento y ha defendido una mayor conexión entre las universidades andaluzas y el tejido productivo.
“Aspiramos a estrechar más la relación entre nuestras universidades y el tejido productivo. Queremos facilitar la transferencia de conocimiento, impulsar la innovación y conseguir que los resultados de la investigación se traduzcan cada vez más en oportunidades reales para AND. Porque la gran política industrial del siglo XXI empieza en las aulas, continúa en los laboratorios y culmina en las empresas”, ha afirmado.

El consejero también ha destacado la necesidad de acercar la investigación universitaria a las empresas y ha puesto a la Universidad de Almería como ejemplo de colaboración con el sector productivo.
“La nueva estructura de la Consejería debe servir para acercar todavía más la investigación que se genera en nuestras universidades a las empresas y al conjunto del tejido productivo. La UAL es un magnífico ejemplo. Su colaboración con empresas del sector agroalimentario y del mundo de las renovables, concretamente de la solar, demuestra cómo pueden trabajar juntas para transformar conocimiento en innovación, oportunidades y empleo”, ha señalado.
El rector de la UAL reivindica el papel de la universidad en la provincia
Posteriormente, el rector de la Universidad de Almería, José Joaquín Céspedes Lorente, ha pronunciado su discurso institucional. En su intervención ha mandado un mensaje de apoyo a Ceuta y ha expresado sus condolencias por el asesinato de una estudiante de la Universidad de Granada en México, así como por el fallecimiento del exrector Pedro Molina, del anterior consejero de Universidades José Carlos Gómez Villamandos y de todas las personas vinculadas a la UAL fallecidas durante el curso anterior.
Céspedes también ha repasado las actuaciones previstas para reforzar la conexión de la UAL con la sociedad y ha mencionado nuevas infraestructuras, entre ellas el Hospital Simulado.
El rector ha defendido además una universidad con mayor presencia fuera del campus y ha señalado que la institución cuenta con “una hoja de ruta encaminada a superar los límites geográficos del campus para extender la presencia de la Universidad a diferentes puntos de nuestra provincia”.
Durante su intervención también ha puesto en valor la elección de la UAL por parte del alumnado.
“Nos enorgullece que nos hayan elegido para cursar estudios universitarios en alguno de los 42 grados y dobles grados, 56 másteres y dobles másteres y 15 programas de doctorado que ofertamos. Espero que apreciéis los esfuerzos que todos realizamos para que vuestra experiencia universitaria en los próximos años sea productiva, fructífera y plenamente satisfactoria”, ha afirmado.
La UAL reivindica su papel en el desarrollo de Almería
José Joaquín Céspedes ha resaltado asimismo el papel de la institución académica en el desarrollo económico, social y territorial de la provincia de Almería.
“La Universidad de Almería viene desempeñando desde el mismo momento de su creación en 1993 este rol —que es, al mismo tiempo, una vocación y uno de nuestros principios— como agente dinamizador de primer nivel del importante desarrollo de la provincia en lo económico, lo social y lo territorial”, ha señalado.
La afirmación sitúa a la UAL no solo como institución educativa, sino también como agente de transferencia de conocimiento, innovación y desarrollo provincial.
La inteligencia artificial abre un nuevo debate sobre la educación
Uno de los asuntos abordados por el rector durante la apertura del curso académico 2026-2027 ha sido el impacto de la inteligencia artificial en el aprendizaje y en la educación.
Céspedes ha relacionado esta cuestión con los resultados de las últimas evaluaciones educativas internacionales y ha reclamado una reflexión sobre cómo deben afrontar las universidades los cambios tecnológicos.
“Una cuestión particularmente relevante en nuestro contexto, a la que voy a mencionar simplemente, es el impacto de la inteligencia artificial sobre el aprendizaje. Los datos conocidos hace pocas fechas sobre los resultados del informe PISA en todo el mundo, y de manera particular en España, han encendido las luces de alarma, aunque, y esto hay que decirlo, en la comunidad educativa la preocupación no es nueva. La novedad es que ahora tenemos números que ponerle, y no son precisamente buenos”, ha afirmado.
En este contexto, el rector ha apelado a la responsabilidad de la comunidad universitaria para abordar una reflexión sobre la docencia, la investigación y la honestidad académica.
“La tecnología no debe sobrepasar nuestra humanidad”, ha remarcado, antes de subrayar que “ante los múltiples y complejos interrogantes que hoy se le abren al mundo, las universidades formamos parte de la respuesta”.

La financiación, otro de los retos de la Universidad de Almería
El discurso institucional de José Joaquín Céspedes también ha abordado la situación económica de la institución. El rector ha instado a la Junta de Andalucía a garantizar la estabilidad presupuestaria y el cumplimiento del modelo de financiación.
“Confiamos plenamente en que la comisión técnica tendrá en cuenta esta circunstancia porque, sin ellos, peligraría notablemente la salud financiera de la Universidad”, ha señalado.
La financiación se incorpora así a los principales asuntos planteados durante una apertura del curso académico que ha situado a la Universidad de Almería ante algunos de los grandes retos de los próximos años: producir alimentos de forma más sostenible, acelerar la transferencia de conocimiento, aprovechar la innovación tecnológica y afrontar la transformación que supone la inteligencia artificial en la educación.













