La inteligencia artificial está transformando las empresas mucho más allá de la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas. Su llegada está modificando la organización del trabajo, la dirección de equipos, la toma de decisiones, las competencias profesionales y también las relaciones laborales, según se ha puesto de manifiesto en una jornada celebrada en Madrid por el Club de las Buenas Decisiones de la Universidad de Alicante (UA), que celebra su vigésimo aniversario.

El encuentro, titulado “Cómo la IA transforma las organizaciones”, ha reunido a una treintena de directivos y profesionales para analizar cómo la inteligencia artificial en las empresas está cambiando la forma de trabajar y de gestionar las organizaciones. La jornada ha sido organizada por FUNDEUN y el Club de las Buenas Decisiones en las instalaciones de CEGOS, junto a ADiReLab.
La actividad se enmarca además en el 20 aniversario de los programas de posgrado del Club de las Buenas Decisiones, que durante dos décadas han buscado acercar la realidad empresarial a las aulas de la Universidad de Alicante. En este tiempo, más de 2.000 alumnos han participado en 20 ediciones de estos programas y 273 directivos y profesionales vinculados a empresas con sede en Madrid se han desplazado regularmente hasta Alicante para ejercer como docentes.
Esta conexión entre universidad y empresa ha sido uno de los elementos diferenciales de los programas del CBD, que han incorporado a las aulas decisiones, problemas y casos reales de gestión. La jornada celebrada en Madrid ha servido precisamente para reconocer esos veinte años de colaboración entre los profesionales y los programas de formación directiva de la Universidad de Alicante.
La IA cambia el trabajo y la gestión de las empresas
El debate se ha centrado en una cuestión que afecta cada vez a más organizaciones: cómo integrar la inteligencia artificial sin limitar el proceso de transformación a la tecnología.
La transformación afecta a ámbitos como los puestos de trabajo, el liderazgo, la productividad, la gestión de personas, la toma de decisiones, la formación, las nuevas competencias profesionales, la organización del trabajo y las relaciones laborales.
Carmen Berbegal, presidenta de Fundeun, ha defendido el papel de la universidad y la experiencia empresarial en este proceso. “La Universidad puede aportar conocimiento, investigación y reflexión, pero cuando ese conocimiento se conecta con la experiencia de quienes están viviendo la realidad de las empresas, conseguimos un aprendizaje mucho más cercano, útil y transformador”.
Berbegal también ha reivindicado la necesidad de situar a las personas en el centro de la transformación empresarial impulsada por la tecnología: “Las tecnologías cambian, las herramientas evolucionan y los modelos de negocio se transforman a una velocidad extraordinaria. Pero detrás de cada organización siguen estando las personas”.
El planteamiento conecta con uno de los principales debates sobre el impacto de la IA en las empresas: la tecnología no solo introduce nuevas herramientas, sino que puede modificar las tareas que realizan los trabajadores, la forma de organizar los equipos y las capacidades que necesitan los profesionales.
La inteligencia artificial no elimina el criterio profesional
Para Jesús Araújo, presidente y consejero delegado de CEGOS, el impacto de la inteligencia artificial debe analizarse también desde la perspectiva de las capacidades profesionales.
“La inteligencia artificial no está sustituyendo el criterio profesional: lo está desplazando hacia decisiones más complejas. El reto de las organizaciones no es adoptar la herramienta, sino preparar a sus equipos para ese nuevo nivel de exigencia”.
La afirmación pone el foco en uno de los aspectos centrales de la transformación empresarial: la necesidad de adaptar las competencias de los trabajadores al nuevo escenario tecnológico.
En este contexto, la formación adquiere un papel relevante. La incorporación de sistemas de inteligencia artificial puede automatizar determinadas tareas, pero también puede aumentar la importancia de otras capacidades relacionadas con la supervisión, la toma de decisiones, el análisis crítico y la gestión de personas.
Por ello, el debate sobre la inteligencia artificial y el trabajo no se limita a determinar qué puestos pueden verse afectados por la automatización. También implica analizar cómo cambiarán las funciones dentro de esos puestos y qué nuevas competencias necesitarán los profesionales.
La IA también llega a las relaciones laborales
Otro de los ámbitos abordados durante la jornada ha sido el de las relaciones laborales, un terreno en el que la introducción de inteligencia artificial puede tener consecuencias directas sobre la organización del trabajo.
El uso de estas herramientas puede afectar a cuestiones como los puestos y funciones, los turnos, la distribución del trabajo y la gestión de los equipos. Por este motivo, la transformación tecnológica también plantea nuevos retos para las empresas y para la negociación con los representantes de los trabajadores.
Antonio de la Fuente, presidente de ADiReLab, ha advertido sobre la necesidad de incorporar esta dimensión laboral al proceso de transformación: “La inteligencia artificial ya está cambiando puestos, turnos y formas de organizar el trabajo, y eso se negocia. Las empresas que la introduzcan sin sentar antes a la mesa a los representantes de los trabajadores van a tener un problema, y no será tecnológico”.
La incorporación de la IA a las organizaciones, por tanto, afecta a diferentes niveles de la empresa. Desde las herramientas utilizadas por los empleados hasta la estructura de los equipos, el liderazgo, la formación o la negociación laboral, la inteligencia artificial está introduciendo cambios que obligan a revisar cómo se organiza el trabajo.
De la tecnología a la transformación de las organizaciones
La jornada organizada por FUNDEUN, el Club de las Buenas Decisiones, CEGOS y ADiReLab ha planteado así una visión de la inteligencia artificial en las empresas que va más allá de la adopción de herramientas.
El debate ha reunido a profesionales de compañías como Air Europa, Andersen, BBVA Technology, CRHEO Recursos Humanos, Dathum, LG, Makro, Nacional RE, Prosegur, Puertos del Estado, TÜV SÜD South-West Europe y Verisure.
El encuentro ha permitido además reconocer la colaboración mantenida durante dos décadas entre los profesionales y los programas de formación directiva de la Universidad de Alicante. Una relación que nació con el objetivo de acercar la empresa al aula y que ahora aborda uno de los grandes procesos de transformación que afrontan las organizaciones: cómo adaptar el trabajo, las personas y la gestión a la llegada de la inteligencia artificial.













