La declaración del Geoparque de Granada como Geoparque Mundial de la UNESCO empieza a reflejarse en algunos de los principales indicadores del territorio. La pérdida de población prácticamente se ha frenado y las pernoctaciones turísticas han crecido cerca de un 28 % desde el reconocimiento internacional, según un estudio elaborado por la Universidad de Granada (UGR) para la Dirección del Geoparque y la Diputación de Granada.

El informe analiza la evolución sociodemográfica, socioeconómica y turística de los municipios del Geoparque antes y después de su declaración como Geoparque Mundial UNESCO en 2020. El trabajo, dirigido por las profesoras María Pilar Ibarrondo Dávila y María Carmen Pérez López, concluye que el distintivo internacional coincide con una evolución positiva de algunos indicadores clave, aunque también pone de manifiesto desafíos que siguen condicionando el desarrollo del territorio.
La despoblación se desacelera tras el reconocimiento internacional
Uno de los resultados más relevantes del estudio es la evolución demográfica de los municipios que integran el Geoparque. Mientras que entre 2017 y 2020 la población descendió un 2,29 %, entre 2021 y 2024 la reducción fue de apenas un 0,07 %, lo que refleja una clara desaceleración de la pérdida de habitantes.
Según el informe, esta evolución está relacionada con el arraigo de la población local y con el aumento de la migración internacional, que creció un 31,5 % durante el periodo analizado. No obstante, las investigadoras advierten de que el envejecimiento demográfico continúa siendo uno de los principales retos para garantizar el futuro del territorio.
El sello UNESCO impulsa el atractivo turístico del Geoparque
El estudio también refleja una evolución positiva del turismo, uno de los sectores llamados a desempeñar un papel decisivo en el desarrollo económico de la comarca. Los municipios del Geoparque cuentan con 73 Lugares de Interés Geológico catalogados, un patrimonio natural que ha reforzado su proyección tras la declaración de la UNESCO.
Los datos analizados muestran que las pernoctaciones aumentaron un 27,72 % en el último ejercicio estudiado y que la estancia media de los visitantes alcanzó los 2,18 días, dos indicadores que apuntan a un creciente interés por este destino de naturaleza y patrimonio.
El informe considera que todavía existe margen para seguir fortaleciendo este sector mediante una oferta más diversificada, especialmente ligada al turismo activo, el ecoturismo y las actividades de naturaleza, con el objetivo de reducir la estacionalidad y extender el impacto económico del turismo a un mayor número de municipios.

Los desafíos para consolidar el desarrollo rural
Junto a estos indicadores positivos, la investigación identifica varios retos que condicionarán la evolución del Geoparque en los próximos años. Entre ellos destaca la brecha digital, ya que la cobertura 5G alcanza el 61,6 % del territorio, muy por debajo del 94,8 % registrado en el conjunto de la provincia de Granada.
Las investigadoras señalan que esta limitación puede dificultar el desarrollo del teletrabajo, el emprendimiento y la llegada de nuevos residentes, elementos considerados estratégicos para fijar población en el medio rural.
El informe también pone de manifiesto que, pese a la mejora de la renta media, persisten diferencias importantes en el mercado laboral. El desempleo femenino continúa situándose 9,5 puntos porcentuales por encima del masculino, una brecha que el estudio considera necesario reducir para avanzar hacia un desarrollo más equilibrado.
Una hoja de ruta para el futuro del Geoparque
Más allá del análisis de los datos, el estudio plantea una estrategia basada en la cooperación entre administraciones, entidades de desarrollo territorial y agentes sociales para consolidar un modelo de desarrollo rural sostenible.
Entre las prioridades destacan reforzar la fijación de población, mejorar la conectividad digital y seguir aprovechando el potencial de los recursos geológicos, culturales y turísticos que ofrece el Geoparque de Granada, un territorio que, cuatro años después de obtener el reconocimiento de la UNESCO, comienza a mostrar indicadores que apuntan a una evolución favorable y a nuevas oportunidades para los municipios que lo integran.













