Actualmente, China juega un papel clave en la política internacional. El gigante asiático ejerce su influencia tecnológica y económica mucho más allá de sus fronteras. Sin embargo, esta posición en el mundo no es nueva, también se vivió durante el siglo XVIII y la experimentó España.

Un estudio ‘El espejo chino: la monarquía hispánica y el Celeste Imperio en el culmen de la primera globalización’, del catedrático de la Universidad de Málaga, Antonio Calvo, analiza la influencia de China en la España ilustrada. Se trata de una investigación pionera, reconocida en el II Concurso Nacional de la Fundación Ramón Areces, que también analiza cómo se sintió la sombra china en los territorios españoles de Filipinas, en tiempos de lo que se conoce como primera globalización.
China fue el gran centro económico mundial
“Durante la Edad Moderna, China fue el gran centro económico mundial. Los exploradores europeos se jugaron la vida por obtener la porcelana, la seda y las especias; mientras que los misioneros cruzaban el mundo para llevar su fe a aquella inmensa población. Al llegar allí, quedaban fascinados por la milenaria civilización del país”, afirma el investigador de la UMA, que añade que, aún en el siglo XVIII existió en Europa un verdadero fervor por China, que fue utilizada como un espejo por la ilustración española y por la propaganda monárquica del país.
El profesor de la Facultad de Filosofía y Letras explica que el ‘Celeste Imperio’ se convirtió para ellos en una metáfora útil. “Al representar el mundo chino, los intelectuales y políticos españoles se proyectaban a sí mismos; en consecuencia, en la prensa y la ensayística dieciochesca española el emperador chino será el rey absoluto, pero su poder estaba justificado por el hecho de ser padre sabio”.
China y la monarquía española
La iniciativa, que ha sido dotada con una cuantía de 40.000 euros para su ejecución en los próximos años, aborda también la generación de una imagen de China derivada del contacto directo de la monarquía hispánica con aquel Imperio desde sus bases en Nueva España y las Filipinas, y a través de los evangelizadores, los comerciantes o la “complicada” relación mantenida con los sangleyes, la población china asentada en Manila.
Para ello, este profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UMA liderará un equipo científico formado por ocho expertos de universidades nacionales, cinco en el equipo de investigación y los otros tres en el de trabajo.
Se trata del segundo proyecto de la Universidad de Málaga seleccionado en esta nueva edición del Concurso Nacional de la Fundación Areces, que promueve la investigación en el área de Humanidades y cuya convocatoria es altamente competitiva, ya que el pasado año solo se concedieron cuatro para toda España.
La Fundación Ramón Areces tiene como fin contribuir a crear una sólida estructura científica y tecnológica en España, que permita mejorar la vida de las personas y buscar soluciones a los retos de futuro que la sociedad moderna tiene ante sí en sus principales órdenes, científicos, educativo, cultural, social y económico.













