Generar conocimiento, formar profesionales y trasladar la investigación a las empresas. Son los tres grandes resultados sobre los que la Cátedra de Empresa Familiar Mare Nostrum, en Murcia, ha construido una trayectoria de 20 años y que han vuelto a centrar su actividad durante el curso 2025-2026.

La iniciativa, impulsada por la Universidad de Murcia (UMU), la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur), el Instituto de la Empresa Familiar, CaixaBank y la Fundación Cajamurcia, ha consolidado durante estas dos décadas un modelo de colaboración estable entre universidad, empresa e instituciones.
El balance del último curso se ha abordado durante la reunión anual de seguimiento celebrada en la Convalecencia, un encuentro que ha servido para revisar las actuaciones desarrolladas y definir las principales líneas de trabajo para los próximos años. Pero más allá de la reunión, la trayectoria de la Cátedra permite observar cuáles son los resultados que ha ido generando este modelo de colaboración.
Investigación para conocer mejor a la empresa familiar
Uno de los principales resultados de la Cátedra es la generación de conocimiento sobre la empresa familiar, un ámbito que presenta características específicas y que tiene un peso destacado en el tejido empresarial de la Región de Murcia.
La investigación desarrollada desde la Cátedra busca identificar los principales retos a los que se enfrentan estas organizaciones y aportar conocimiento que pueda ser útil para mejorar su funcionamiento.
Este trabajo se completa con la participación de la Cátedra en la Red de Cátedras del Instituto de la Empresa Familiar, una estructura que permite compartir conocimientos y experiencias con otras universidades y acercar a las empresas familiares de la Región las tendencias y prácticas que se están desarrollando en cuestiones como la gestión y el gobierno empresarial.
Así, uno de los resultados de esta colaboración es que el conocimiento generado en el ámbito universitario no queda limitado al entorno académico, sino que puede llegar hasta las empresas y responder a necesidades reales.
Formación para preparar a quienes gestionarán las empresas
La segunda gran línea de resultados es la formación. La Cátedra nació con una vocación que va más allá de estudiar la empresa familiar. Su actividad también pretende acercar esta realidad a la comunidad universitaria y contribuir a formar profesionales capaces de comprender los desafíos específicos de este tipo de organizaciones.
La conexión directa con empresarios e instituciones permite, además, incorporar al ámbito universitario una visión práctica de los problemas relacionados con la gestión, el gobierno y la competitividad de las empresas familiares.
El objetivo es que la universidad y el tejido empresarial no funcionen como dos mundos separados, sino que exista un intercambio permanente de conocimiento y experiencias.
De la investigación a las empresas
El tercer resultado fundamental es la transferencia de conocimiento. La Cátedra plantea la investigación como una herramienta que debe terminar teniendo una utilidad para las empresas. Por eso, uno de sus ejes de trabajo consiste en trasladar los resultados obtenidos en el ámbito académico al tejido empresarial.
El director de la Cátedra, Ángel Meroño, ha resumido este recorrido al destacar que los 20 años de actividad “han permitido consolidar una relación estable entre la universidad y la empresa familiar, generando conocimiento y acercándolo a las necesidades reales de las empresas”.
Esta conexión entre investigación y empresa es precisamente uno de los elementos que la iniciativa pretende reforzar durante los próximos años, con el propósito de identificar los retos de las organizaciones familiares y contribuir, desde la investigación y la transferencia, a mejorar su gestión y competitividad.
Una alianza que empezó en 2006
La Cátedra de Empresa Familiar Mare Nostrum nació en 2006 y fue pionera en la Región de Murcia y en España. Fue la primera cátedra de carácter empresarial de las universidades de la Región de Murcia y también la primera cátedra interuniversitaria de este ámbito en España.
Su creación reunió a la Universidad de Murcia, la Universidad Politécnica de Cartagena, Amefmur, el Instituto de la Empresa Familiar, CaixaBank y la Fundación Cajamurcia.
Veinte años después, aquella colaboración se mantiene y ha permitido consolidar una estructura en la que participan instituciones académicas y empresariales con un objetivo común: generar conocimiento útil para las empresas familiares y favorecer que ese conocimiento llegue hasta ellas.
La reunión anual celebrada ahora ha servido para comprobar la evolución de este trabajo durante el curso 2025-2026 y para plantear cómo continuar desarrollándolo.
El rector de la UMU, Samuel Baixauli, ha destacado precisamente el valor de este modelo de colaboración: “la cátedra es un ejemplo fundamental de transferencia en el que han intervenido distintas instituciones que ha puesto en valor, sobre todo, la importancia de la empresa familiar a la hora de crear riqueza en la Región”.
El reto para los próximos años
El balance de dos décadas deja así una idea central: la Cátedra Mare Nostrum ha convertido la colaboración entre universidad y empresa familiar en una relación estable, apoyada en tres pilares: investigación, formación y transferencia.
Ahora el reto pasa por mantener esa conexión y utilizarla para identificar los nuevos desafíos a los que tendrán que enfrentarse las empresas familiares de la Región de Murcia.
La reunión de seguimiento ha servido para poner en común los resultados del último curso y establecer las líneas de trabajo para los próximos años, con la mirada puesta en seguir acercando el conocimiento universitario a las necesidades de las empresas y en reforzar la contribución de estas organizaciones a la economía regional.













