Quizás se trata de algo poco conocido, pero lo cierto es que la industria farmacéutica emplea metales preciosos en la formulación de los medicamentos. Sin ir más lejos, buena parte de los tratamientos contra el cáncer están basados en el platino. El uso de estos materiales preciosos encarece el precio de los fármacos, pero esto puede cambiar gracias a una investigación de un grupo de la Universidad de Murcia (UMU), que ha logrado sintetizar fármacos con hierro, en un proceso más barato y sostenible.

Así lo explica el equipo liderado por el profesor del Departamento de Química Orgánica, Fabio Juliá, en un artículo publicado en la revista Science, donde presenta una estrategia química disruptiva basada en el uso de hierro para generar reacciones químicas para el desarrollo de nuevos fármacos, agroquímicos y materiales electrónicos.
Método más barato para sintetizar fármacos
La importancia de este avance reside en la creación de herramientas más eficientes para unir átomos y moléculas, un proceso esencial para formar estructuras complejas como los medicamentos. Hasta ahora, estas reacciones dependían de catalizadores basados en metales preciosos y escasos, como el paladio.
Ante este reto, Juliá ha logrado utilizar el hierro, un elemento abundante y de bajo coste, para hacer posibles estos procesos químicos que anteriormente eran inviables con este metal. La clave de esta innovadora estrategia es el uso de la luz visible, que permite convertir la energía lumínica en energía química para acceder a comportamientos moleculares que hasta el momento permanecían inexplorados.
Reducción de sales de hierro, un problema resuelto con esta técnica
La utilización del hierro como elemento catalítico ha sido compleja hasta ahora. El problema radicaba en la cantidad de sales de hierro generadas durante el proceso, algo que se logra con esta estrategia fotoquímica.
Esta investigación abre una vía nueva para desarrollar una plataforma catalítica versátil que permite transformaciones hasta ahora inaccesibles para sistemas catalíticos de hierro previos. «El valor sintético de esta táctica se demuestra en diversas transformaciones reductoras que emplean bloques de construcción fácilmente disponibles con alta quimioselectividad, abriendo nuevas oportunidades sintéticas», afirma el equipo de Fabio Juliá en su artículo.













