Los geles con lactato han irrumpido con fuerza en el mercado de la nutrición deportiva, prometiendo mejorar el rendimiento y retrasar la fatiga durante el ejercicio. Han ganado mucha popularidad en el ciclismo y estrellas como Tadej Pogaçar, ganador de Tour de Francia, o Mads Pedersen, maillot verde en esa misma carrera, son usuarios habituales de estos productos. Sin embargo, un experto de la Universidad de Granada (UGR) cuestiona su eficacia y advierte de que, según la evidencia científica disponible, no existen estudios sólidos en personas que respalden su eficacia.
El catedrático de Fisiología de la Universidad de Granada, Jesús Rodríguez Huertas, considera que el auge de estos productos ha ido mucho más rápido que la investigación científica que debería avalarlos.
«Estos productos no se han ensayado con personas ni se han realizado investigaciones serias acerca de su impacto», explica el investigador.
¿Funcionan los geles de lactato para mejorar el rendimiento deportivo?
La respuesta del especialista es clara. «No funcionan», afirma Jesús Rodríguez Huertas. Según explica, el propio organismo dispone de mecanismos fisiológicos mucho más eficaces para gestionar el lactato durante la actividad física.
«El músculo esquelético produce lactato por sí mismo durante la actividad física para impedir la fatiga, y lo hace evitando su acumulación, ya que esto da lugar al bloqueo de la generación de energía. Una aportación externa y artificial de lactato compite con los propios mecanismos del cuerpo y da lugar a una limitación«, señala el catedrático.
De acuerdo con el investigador, el lactato no es un residuo perjudicial, como tradicionalmente se ha pensado, sino una molécula que desempeña funciones esenciales durante el ejercicio físico. Precisamente por ello, introducirlo desde el exterior podría interferir en los procesos fisiológicos que el organismo regula de forma natural.
La investigación de la Universidad de Granada cuestiona estos suplementos
Las investigaciones desarrolladas por el grupo de Jesús Rodríguez Huertas en la Universidad de Granada apuntan a que la entrada exógena de lactato durante la actividad física no sería viable y podría incluso bloquear determinadas funciones de las mitocondrias, las estructuras celulares responsables de producir la energía que necesitan los músculos para trabajar.
Aunque estas conclusiones proceden de los trabajos realizados por su equipo, el investigador insiste en que todavía faltan ensayos clínicos en personas que permitan evaluar con rigor el impacto real de estos productos comercializados para deportistas.

¿Qué es el lactato y por qué es importante durante el ejercicio?
El lactato es una molécula que el propio músculo genera durante el ejercicio físico y que desempeña un papel mucho más relevante de lo que durante años se creyó.
Según explica el catedrático de la Universidad de Granada, participa en la utilización de la glucosa y el glucógeno, favorece la explosividad en los cambios de ritmo, ayuda a controlar la fatiga y actúa sobre numerosos genes relacionados con el rendimiento deportivo.
Lejos de ser únicamente un producto del metabolismo, el lactato forma parte de los mecanismos que permiten al organismo adaptarse al esfuerzo físico de alta intensidad.













