El sistema que detectará químicos en agua potable antes de llegar al grifo

Los procesos de desinfección del agua potable son fundamentales para contar con unas aguas seguras y de calidad. Sin embargo, esta etapa no es del todo limpia y cabe la posibilidad de que se generen unos compuestos químicos conocidos como trihalometanos. El proyecto TRIATHLON permitirá anticiparse a esta contaminación con un sistema pionero de monitorización basado en sensores.

El proyecto se pondrá en marcha en municipios de la Costa del Sol, Huelva y el Huesna, en Sevilla, y está liderado por Hidralia, en colaboración con Cetaqua-Centro Tecnológico del Agua, Acosol, Aguas de Huelva, Aguas de Benahavís, Aguas del Huesna y la Universidad de Málaga.

Estos sensores avanzados, basados en técnicas de IA, detectarán la presencia de trihalometanos (THMs) mediante distintos parámetros físico-químicos y permitirán activar un sistema de alerta proactiva para las operadoras.

Un reto agravado por el cambio climático

Los trihalometanos son subproductos de la desinfección del agua que se forman al reaccionar el cloro con la materia orgánica presente. Su presencia está regulada por la normativa sanitaria actual y su control representa un desafío creciente debido a los efectos del cambio climático. En este sentido, el aumento de las temperaturas comporta la necesidad de reforzar la desinfección a lo largo de las redes de distribución.

TRIATHLON, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en el marco de la convocatoria de Colaboración Público-Privada 2023, busca dar respuesta a este reto. El proyecto desarrollará un Sistema de Ayuda a la Decisión (DSS, por sus siglas en inglés) que integrará datos de sensores y modelos de inteligencia artificial que permitan estimar la presencia detrihalometanos en el agua y predecir su formación.

El sistema permitirá a las operadoras anticipar episodios de elevadas concentraciones, activar alertas tempranas y aplicar medidas correctivas que garanticen la seguridad del suministro de agua potable.

Tres casos de estudio para poner a prueba la herramienta

El proyecto validará la herramienta en tres entornos operativos distintos: Costa del Sol, Huelva y el Huesna en Sevilla, con diferentes condiciones climáticas, orígenes de agua y problemáticas de formación de THMs.

“Gracias a la integración de sensórica avanzada y algoritmos de inteligencia artificial, podremos anticiparnos a la formación de trihalometanos y tomar decisiones informadas en tiempo real, reduciendo riesgos operativos y asegurando el cumplimiento normativo”, señala Meritxell Valentí, Project Manager e investigadora en Cetaqua-Centro Tecnológico del Agua.

La herramienta desarrollada en el marco de este proyecto, que finalizará a finales de 2027, no solo será útil para gestionar la presencia de trihalometanos en los casos de estudio, sino que se transferirá a otras operadoras.