El mundo se ha convertido en un hospital mundial: la cirugía humanitaria afronta una nueva realidad

La proliferación de conflictos armados, las crisis humanitarias y el aumento de las desigualdades sanitarias están redefiniendo la cirugía humanitaria. Así lo ha advertido el fundador y presidente de la Fundación Bisturí Solidario, César Ramírez, durante el seminario «Salud global, medicina solidaria y cooperación internacional», celebrado en los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga.

Durante su conferencia «Cirugía en la frontera», el especialista resumió este cambio con una afirmación que refleja el escenario sanitario internacional: «El mundo se ha convertido en un hospital mundial».

La cirugía se enfrenta a dos realidades opuestas

Ramírez explicó que la medicina actual convive con dos escenarios muy diferentes. Mientras algunos hospitales incorporan cirugía robótica y tecnologías cada vez más sofisticadas, otros sistemas sanitarios carecen de los recursos más básicos para atender a la población.

«Cuando hablamos de tecnología y de atención a una asistencia sanitaria digna, estamos hablando de los dos polos, de las dos fronteras de la cirugía», señaló.

A su juicio, las guerras, los desplazamientos forzosos y las emergencias humanitarias han modificado profundamente el trabajo de las organizaciones de cooperación internacional.

La medicina no entiende de fronteras

El cirujano defendió que la calidad asistencial debe ser la misma independientemente del lugar donde se preste atención médica. «No existen hoy en día fronteras en el ejercicio de la medicina», afirmó.

Según explicó, intervenir en un hospital altamente especializado o en un quirófano improvisado durante una misión humanitaria requiere idéntico compromiso con el paciente. «Al final son personas humanas y esa es la base del humanismo aplicado a la cirugía», añadió.

La formación local, clave para una cooperación sanitaria sostenible

Ramírez defendió que el futuro de la cooperación internacional pasa por fortalecer los sistemas sanitarios locales.

Aunque las campañas quirúrgicas continúan siendo necesarias para responder a emergencias, aseguró que el mayor impacto se consigue formando a profesionales sanitarios de los países donde se desarrollan las misiones y dotándolos de recursos para garantizar la continuidad asistencial.