El compostaje pone en valor los residuos orgánicos urbanos y agrícolas, pero generan gases que alimentan el calentamiento global

El compostaje industrial constituye una vía clave para valorizar los residuos orgánicos urbanos, pero durante el proceso se generan gases de efecto invernadero, especialmente óxido nitroso (N₂O), uno de los gases con mayor potencial de calentamiento global. Un proyecto de investigación de la UMH intenta aportar soluciones para reducir dichas emisiones

El proyecto COMPOST+: Investigación y aplicación de herramientas biotecnológicas y químicas orientadas a la eficiencia y sostenibilidad del compostaje industrial de residuos orgánicos urbanos ha recibido un respaldo económico de 171.499 euros del Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i). El proyecto está liderado por el investigador del Instituto de Investigación e Innovación Agroalimentario y Agroambiental (CIAGRO) de la Universidad Miguel Hernández (UMH) Raúl Moral Herrero.

La financiación permitirá al equipo del CIAGRO-UMH validar en condiciones reales de compostabilidad industrial las herramientas biotecnológicas y químicas desarrolladas en el marco del proyecto, con el objetivo de: reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente óxido nitroso (N₂O), uno de los gases con mayor potencial de calentamiento global.

El compostaje industrial constituye una vía clave para la valorización de la fracción orgánica de los residuos urbanos, pero presenta desafíos importantes asociados a la generación de N₂O durante el proceso biológico. COMPOST+ aborda esta problemática mediante el desarrollo de consorcios microbianos específicos y nanopartículas de hierro encapsuladas en carbono, orientadas a modular el ciclo del nitrógeno y reducir la acumulación de intermediarios responsables de la formación de este gas.

La contribución del CIAGRO-UMH será esencial para demostrar la eficacia de estas herramientas en condiciones de escala relevante. Para ello, se llevarán a cabo procesos de compostaje controlados en las instalaciones de COMPOLAB-UMH, donde se simularán condiciones industriales. El equipo investigador producirá tanto el consorcio microbiano como las nanopartículas de hierro seleccionadas en cantidades adecuadas para su aplicación en los ensayos. Durante el proceso, se realizará una evaluación cuantitativa de la reducción de emisiones de N₂O, determinando el potencial real de mitigación de estas tecnologías.

Este proyecto estratégico, coordinado por el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) y desarrollado en cooperación con la Universitat Politécnica de Valencia (UPV), la Cooperativa de agricultores COBATUR y las empresas de la Comunidad Valenciana AGROTAN TANUSO y CALPECH, está alineado con la estrategia S3-CV: Hacia una economía circular y baja en carbono.

Con esta financiación del IVACE+i, COMPOST+ permitirá avanzar en soluciones innovadoras para reducir el impacto climático del tratamiento de biorresiduos, fortaleciendo el papel de la investigación valenciana en la transición hacia modelos más sostenibles y eficientes de gestión de residuos y producción agrícola.

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