La colonoscopia tras un pólipo de alto riesgo podría retrasarse de 3 a 5 años

Una vez extirpado un pólipo colorrectal de alto riesgo, los pacientes deben someterse a colonoscopias periódicas para prevenir la futura aparición de nuevas lesiones o cáncer en el colon. Este protocolo resulta incómodo para los pacientes y acapara grandes recursos sanitarios. Las guías de práctica clínica recomiendan repetir la colonoscopia a los 3 años.

El ensayo europeo de vigilancia de pólipos (EPoS), liderado por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), ha seguido a 21.000 pacientes con pólipos colorrectales para mejorar el protocolo de manera segura. Los resultados, publicados en dos artículos científicos en la revista The New England Journal of Medicine, sugieren que la vigilancia de estos pacientes podría retrasarse hasta los 5 años sin riesgo. Estas mejoras en el proceso de cribado del cáncer colorrectal afectarían a millones de personas.

El cribado permite detectar y extirpar los pólipos colorrectales

Cada año se diagnostica cáncer colorrectal a aproximadamente 1,9 millones de personas en todo el mundo. Muchos países, entre ellos España, han implementado programas de cribado para prevenir esta enfermedad.

En nuestro país, el protocolo implica, primero, pruebas de sangre oculta en heces en hombres y mujeres de entre 50 y 74 años, con un intervalo entre exploraciones de 2 años. Si el resultado del test es positivo, la prueba de confirmación y tratamiento es una colonoscopia, una exploración con cámara del recto y del colon para detectar lesiones o tumores en fases iniciales que pueden extirparse en el acto.

A medida que el cribado se ha generalizado, se ha diagnosticado a más personas con pólipos colorrectales.

Los pólipos colorrectales más frecuentes son los adenomas y los pólipos serrados. Tras su extirpación durante la colonoscopia, se considera que algunos pacientes tienen un alto riesgo de desarrollar nuevos pólipos o cáncer colorrectal. Por ello, las guías actuales recomiendan una vigilancia frecuente mediante colonoscopias adicionales.

“Este proceso exige muchos recursos y resulta costoso para los sistemas de salud, además de que puede ser incómodo y gravoso para los pacientes”, subraya el profesor de Medicina de la UMH Rodrigo Jover Martínez, investigador principal del ensayo EPoS.

El ensayo EPoS estudia cuándo repetir la colonoscopia

Actualmente, a las personas a las que se les han extirpado adenomas de alto riesgo durante una colonoscopia se les recomienda someterse a su primera colonoscopia de vigilancia a los 3 años.

No está claro cuándo deben volver para su vigilancia las personas con pólipos serrados, ya que su riesgo de cáncer colorrectal no está bien establecido.

El proyecto EPoS aborda la pregunta de si retrasar la colonoscopia de vigilancia de 3 a 5 años es igual de eficaz. “De ser así, esto podría ahorrar recursos sanitarios sustanciales y reducir cargas innecesarias para los pacientes”, aclara Jover, también investigador del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) y jefe del Servicio de Medicina Digestiva del Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante.

Los expertos han realizado tres grandes ensayos clínicos que han reunido a casi 21.000 pacientes de 40 a 74 años con pólipos de riesgo en 52 hospitales de España, Noruega, Polonia, Dinamarca, los Países Bajos, Suecia, Austria y Portugal.

Al analizar los datos, han determinado que el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal entre los pacientes con adenomas de alto riesgo o pólipos serrados es menor de lo que se pensaba: el 99 % no desarrolló cáncer colorrectal en los 5 años posteriores a la extirpación del pólipo.

La vigilancia podría pasar de 3 a 5 años

“Esto llevará a replantear qué personas deben someterse a otra colonoscopia y en qué momento”, explica el profesor de la UMH, “porque los datos apuntan a que la colonoscopia de vigilancia puede retrasarse de forma segura del intervalo actual de 3 a 5 años”.

De esta manera, concluyen los investigadores, se puede reducir la carga para los pacientes al tiempo que se liberan recursos sanitarios.

Se espera que los resultados del ensayo cambien la práctica clínica al reducir la necesidad de colonoscopias de vigilancia en pacientes de todo el mundo a los que se les hayan extirpado pólipos durante una colonoscopia.

“De hecho, las organizaciones internacionales que elaboran guías clínicas ya han recibido los resultados del ensayo y están comenzando a actualizar sus recomendaciones para pacientes con pólipos colorrectales”, apunta el experto.

Los investigadores celebran, además, que el riesgo absoluto de cáncer entre los pacientes con pólipos serrados fue bajo y similar al de los pacientes con adenomas de alto riesgo. Además, enfatizan que mejorar el proceso de cribado pasa necesariamente por que la colonoscopia inicial sea de alta calidad.