El ‘césped’ marino que está asfixiando los corales del Caribe: estudian cómo combatirlo

En los arrecifes del Caribe colombiano, una comunidad similar a un césped terrestre está compitiendo contra los corales masivos, debilitando su recuperación y transformando el paisaje submarino. Se trata de los céspedes algales, comunidades de algas filamentosas que colonizan los espacios antes ocupados por corales vivos.

Los céspedes algales son comunidades de algas filamentosas que, como una alfombra invasora, colonizan los espacios antes ocupados por corales vivos. Fotos: María Helena Benavides Marchena, estudiante de la Maestría en Ciencias UNAL.

Por el momento, estos céspedes submarinos representan un reto desde el punto de vista científico. No se sabe bien por qué han colonizado esta zona del fondo del mar y tampoco se conoce una manera de debilitarlos, para salvar el rico ecosistema que favorecen los corales.

La estudiante de la Maestría en Ciencias – Biología Marina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), María Helena Benavides Marchena, ha conseguido una de las 5 becas Colombia Biodiversa 2025, para estudiar este fenómeno, en los arrecifes oceánicos del Archipiélago de San Andrés y Providencia, dentro de la Reserva de la Biósfera Seaflower. Allí, los corales masivos sufren por la “alfombra vegetal” que crece en el fondo del mar.

Qué problemas origina el césped marino que asfixia corales del Caribe

“Estos céspedes no solo impiden el crecimiento del coral, sino que además lo desplazan lentamente y afectan su recuperación después de que perturbaciones exacerbadas por el calentamiento global o la contaminación generan pérdida de tejido vivo del coral”, explica la investigadora.

Durante expediciones científicas Seaflower Albuquerque (2018), Bajo Nuevo (2021), y Cayo Bolívar (2022) se recolectaron más de 230 muestras en núcleos de coral para analizar las interacciones entre céspedes algales y corales masivos.

En laboratorio, la estudiante Benavides ha empezado a analizar la composición de estas comunidades, sus variables estructurales y signos de competencia, mediante microscopía óptica y con el apoyo de expertos. El objetivo es entender cómo influyen en esta competencia ecológica factores como la profundidad, el tipo de coral o la ubicación.

La investigación se desarrolló en tres atolones de la Reserva, en donde se tomaron fotos y se extrajeron núcleos de ~4,5 cm de diámetro de la interacción coral-césped. Para ello se tomaron muestras en las distintas unidades geomorfológicas del atolón y en diferentes especies de coral, lo que le permitirá identificar patrones de competencia entre algas y corales.

Además se registraron datos tanto cualitativos –sobre la exposición al oleaje– como cuantitativos, entre ellos la profundidad y la sedimentación. Estos datos ayudarán a entender cómo influyen los factores del entorno en el avance de este fenómeno.

El césped marino recubre las formaciones coralinas y no las deja vivir.

Relevancia para la conservación de los arrecifes

La investigación no solo aporta al conocimiento científico sobre biodiversidad marina, sino que también ofrece pistas para entender las dinámicas de perturbación en los arrecifes. En palabras de la becaria: “los céspedes algales están colonizando espacios antes ocupados por corales constructores de arrecifes. Entender cómo se estructuran y en qué condiciones ganan la competencia contra los corales (espacio) es fundamental para saber que está ocurriendo en los arrecifes”.

Los resultados apoyarían decisiones en planificación ambiental y en futuras estrategias de restauración coralina, al identificar condiciones ecológicas que favorecen o dificultan la recuperación coralina. Además funcionan como bioindicadores de cambios ecosistémicos y de estrés ambiental, esenciales para entender la resiliencia de los arrecifes en el contexto del cambio climático.

Desde la UNAL Sede Caribe, esta investigación refleja el compromiso con el conocimiento situado, la protección de ecosistemas únicos y la formación de jóvenes investigadoras que aportan a los desafíos ambientales del país. A través del Fondo Colombia Biodiversa, la Fundación Alejandro Ángel Escobar ha apoyado por 20 años a estudiantes de todo el país para impulsar tesis sobre biodiversidad y sostenibilidad. Hoy María Helena Benavides forma parte de ese legado.