La provincia de Teruel pudo ser una de las zonas de la Península Ibérica con más reptiles voladores. Una excavación en el yacimiento El Pozo, en la localidad turolense de El Castellar, ha sacado a la luz los restos de más de un centenar de estos animales, presumiblemente, pterosaurios. Los trabajos paleontológicos corren a cargo de un grupo de Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.

Este yacimiento es tradicionalmente conocido por la presencia de huellas producidas por varios tipos de dinosaurios; actualmente se contabilizan en torno a mil icnitas de saurópodos, ornitópodos y terópodos, principalmente. Sin embargo, ahora presenta otro foco de interés tras el hallazgo de huesos de pterosaurios (popularmente conocidos como reptiles voladores).
Reptiles voladores que vivieron en Teruel durante el Jurásico
Los pterosaurios son un grupo de animales que habitaron nuestro planeta durante gran parte de la era Mesozoica y que desarrollaron el vuelo activo antes que las aves y los murciélagos.
Por el momento se han identificado fragmentos de mandíbula, diferentes vértebras, húmero, y falanges alares, así como una escápula-coracoide, entre otros. La excepcionalidad del hallazgo radica en la combinación de varios factores: la notable concentración de fósiles en un área reducida, la extrema fragilidad de los huesos y el contexto geológico.

Los trabajos de laboratorio están requiriendo un proceso especialmente delicado debido a esa fragilidad, ya que los huesos de los pterosaurios son “huecos” y ligeros, lo que les facilitó el vuelo. Además, se han realizado varios moldes de las fósiles insitu.
Un tipo de fósiles difíciles de encontrar en otros puntos de la Península Ibérica
El registro de huesos de pterosaurios del Jurásico Superior en la península ibérica es extremadamente escaso. En este contexto, los de “El Pozo” representan la primera evidencia sólida de pterosaurios jurásicos en el centro-este peninsular. El estudio detallado aumentará la información sobre los ecosistemas costeros del este de Iberia de hace aproximadamente 145‒150 millones de años, así como sobre la evolución y distribución de los pterosaurios en el entonces archipiélago europeo.
De hecho, parte de estos avances han sido presentados recientemente en el congreso internacional Paleo-NE 2025/7th IMERP celebrado en Brasil y asignan algunos de los restos al grupo de los pterodactiloideos.














