Una red de tráfico internacional de de fringílidos captura estas aves y las vende en el norte de África

La organización ecologista SEO/BirdLife alerta de que la incautación de 1.500 jilgueros, Ave del Año 2026, en Alicante evidencia la persistencia de la demanda de aves silvestres en Argelia

Más de seis millones de jilgueros permanecen en cautividad en Argelia, mayoritariamente procedentes del medio natural

La reciente intervención de la Guardia Civil en el puerto de Alicante, donde fueron decomisados 1.500 jilgueros ocultos en un vehículo que pretendía embarcar hacia Orán (Argelia), pone de manifiesto que el tráfico de fringílidos sigue respondiendo a una fuerte demanda de aves de canto en los mercados norteafricanos. La operación, una de las mayores conocidas en los últimos años en la ruta entre España y Argelia, confirma que el comercio ilegal continúa alimentándose de poblaciones silvestres pese a la protección legal de estas especies.

SEO/BirdLife apunta que el jilguero europeo, Ave del año 2026, ocupa un lugar singular en la cultura popular argelina, donde es apreciado por su canto y mantenido tradicionalmente como ave de jaula. Sin embargo, diversos trabajos científicos han advertido de que esta afición ha contribuido durante décadas a una intensa presión sobre las poblaciones silvestres del Magreb. 

Un estudio sobre la regresión de la especie en Marruecos, Argelia y Túnez documentó una drástica contracción de su distribución entre 1990 y 2016 (ver figura), asociada principalmente a la captura destinada al comercio de aves de compañía, pese a que Argelia declaró al jilguero especie protegida en 2012 y prohibió legalmente su captura y comercialización.

Los autores señalaron además que el progresivo enrarecimiento de la especie fue acompañado de un notable aumento de su valor económico en el mercado, de apenas un euro de media en la década de 1990 a casi 100€ en 2016 (Khelifa et al., 2017).

La dimensión del fenómeno en Argelia resulta especialmente llamativa. Investigaciones desarrolladas en los últimos años estiman que más de 6millones de jilgueros permanecen en cautividad en el país y que una gran parte de ellos procede originalmente de capturas en el medio natural. Los estudios también muestran que la posesión de estas aves sigue estando ampliamente extendida entre amplios sectores de la sociedad, manteniendo una demanda constante que favorece la actividad de redes de captura y tráfico (Louadj et al., 2022).

La elevada rentabilidad económica constituye uno de los principales motores de este comercio. Diversos trabajos han puesto de relieve que los ejemplares más apreciados por su canto o por su entrenamiento pueden alcanzar precios excepcionalmente altos, multiplicando el beneficio potencial de los traficantes (Louadj et al., 2026). La ONG pone de manifiesto que este fenómeno genera un círculo perverso: el aumento de precios no sólo no estimuló la cría en cautividad, perfectamente factible, sino que incrementó la demanda de aves silvestres (Khelifa et al., 2017).

La presión ejercida por el mercado argelino no se limita a las poblaciones locales. Numerosas evidencias apuntan a la existencia de rutas internacionales que abastecen esta demanda desde distintos puntos del Mediterráneo. La literatura científica describe una red comercial histórica que conecta Marruecos, Argelia y Túnez, mientras que las actuaciones policiales recientes reflejan la persistencia de estos flujos.

En 2022, las autoridades marroquíes decomisaron 2.400 jilgueros en Oujda, cerca de la frontera argelina, que iban a ser introducidos ilegalmente en Argelia. El precio al por mayor en la frontera entre ambos países del Magreb es muy reducido y se multiplica por 70 cuando se vende al por menor en Argelia (Mouslim, 2021).

España también forma parte de estas rutas de tráfico. Antes de la reciente incautación de 1.500 ejemplares en Alicante, ya se habían registrado otros casos relacionados con la exportación ilegal de fringílidos hacia Argelia. En junio de 2025 fue interceptado en el mismo puerto un individuo que transportaba 83 jilgueros con destino al mercado argelino. La reiteración de estos episodios apunta a la existencia de canales de suministro consolidados cuya viabilidad depende de la persistencia de una elevada demanda en el país de destino.

SEO/BirdLife recuerda que la lucha contra el tráfico de fauna silvestre requiere no solo reforzar la vigilancia y las actuaciones policiales, sino también abordar los factores que sostienen la demanda. La experiencia acumulada en el norte de África muestra que la protección legal de la especie, por sí sola, resulta insuficiente cuando existe una fuerte valoración cultural y económica de las aves capturadas en libertad. Reducir la presión sobre los jilgueros y otros fringílidos pasa por impulsar la sensibilización social, reforzar la cooperación internacional y promover el rechazo al comercio de aves silvestres como animales de compañía.

Comprometidos a nivel internacional

SEO/BirdLife lleva a cabo una intensa labor de cooperación internacional para erradicar la captura, tráfico y caza ilegal de especies de fauna silvestre. Participa en el proyecto Safe Flyways 3: Poner fin a la matanza ilegal de aves (IKB) en el Mediterráneo para erradicar la caza ilegal de aves en el Mediterráneo y en las acciones de cooperación dentro del corredor migratorio Afro-euroasiático. El primero pretende contribuir a la aplicación efectiva de la normativa ambiental en España y otros países de la UE y del Mediterráneo.

Esto se está alcanzando mediante la aportación de oportunidades de desarrollo de capacidades a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y a los actores jurídicos a través de formaciones sobre investigación de delitos contra la biodiversidad y reduciendo los índices de impunidad de este tipo de acciones ilegales, mediante la defensa de la aplicación del marco de convivencia que supone el respeto al Derecho Ambiental.

Además, SEO/BirdLife coopera con diversas organizaciones socias de BirdLife Internacional a través de la iniciativa de corredores migratorios. Asimismo, participa activamente en el Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre la Matanza, Captura y Comercio Ilegales de Aves Migratorias en el Mediterráneo (MIKT), creado en el marco de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS). 

El Plan Estratégico de este acuerdo internacional, acordado en Roma, establece como objetivo reducir para 2030 en un 50 % la magnitud y el alcance de la captura, caza y comercio ilegales de aves (IKB, por sus siglas en inglés) respecto a los niveles de referencia de 2020.

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