Un sistema totalmente nuevo para medir las partículas para la formación de hielo en las nubes

Un equipo científico internacional liderado por la Universidad de Granada ha desarrollado una investigación pionera para mejorar la medición de las partículas nucleantes de hielo (INP), compuestos atmosféricos capaces de iniciar la formación de hielo en las nubes.

El avance, publicado recientemente en la revista científica Atmospheric Measurement Techniques, supone un paso relevante para comprender mejor procesos atmosféricos vinculados a la lluvia, la nieve, las tormentas y el equilibrio radiativo terrestre.

Un nuevo método para analizar partículas atmosféricas

El trabajo evalúa distintos métodos de muestreo atmosférico mediante el instrumento GRAnada Ice Nuclei Spectrometer (GRAINS), desarrollado en el Instituto Interuniversitario de Investigación del Sistema Tierra en Andalucía (IISTA).

Este estudio compara diferentes estrategias para capturar y analizar partículas presentes en el aire con el objetivo de determinar qué metodologías ofrecen resultados más fiables y representativos para estudiar su capacidad de inducir hielo en las nubes.

Las partículas nucleantes de hielo desempeñan un papel clave en la atmósfera terrestre porque pueden desencadenar la formación de cristales de hielo y alterar procesos relacionados con las precipitaciones y el comportamiento climático global.

Comprender mejor cómo actúan estos aerosoles resulta fundamental para reducir incertidumbres en los modelos climáticos y mejorar la precisión de las predicciones meteorológicas.

Qué son las partículas INP y por qué son importantes para el clima

Las INP pueden proceder de múltiples fuentes atmosféricas, como el polvo mineral transportado, la contaminación urbana o las emisiones derivadas de incendios forestales.

El instrumento GRAINS permite analizar cómo estas partículas, dependiendo de su origen y composición, favorecen la formación de hielo en diferentes condiciones atmosféricas.

Sus aplicaciones son relevantes tanto para la investigación climática como para ámbitos relacionados con la gestión del agua, la calidad del aire y la predicción de fenómenos meteorológicos extremos.

En un contexto marcado por el cambio climático y el aumento de eventos atmosféricos intensos, mejorar el conocimiento sobre la microfísica de las nubes se ha convertido en una prioridad científica internacional.

Investigación liderada por la Universidad de Granada

La investigación ha sido liderada por Elena Bazo, estudiante predoctoral, bajo la supervisión de los profesores Gloria Titos y Alberto Cazorla, pertenecientes al Departamento de Física Aplicada y al IISTA.

En el proyecto también participan instituciones internacionales como el Karlsruhe Institute of Technology, en Alemania, y el Finnish Meteorological Institute, en Finlandia, reforzando el carácter global de esta investigación sobre aerosoles y clima.

Estudio del impacto del polvo sahariano en la Península Ibérica

El objetivo de este proyecto es estudiar cómo el polvo sahariano modifica sus propiedades como partícula nucleante de hielo durante su transporte atmosférico hasta la Península Ibérica.

En este contexto ha comenzado una campaña internacional de mediciones en el observatorio de Izaña (Tenerife), el observatorio del Mojón del Trigo (Sierra Nevada) y el observatorio de Montsec (Prepirineo catalán).

En esta campaña participan entidades como AEMET, el Barcelona Supercomputing Center, el Karlsruhe Institute of Technology y la Universidad Técnica de Darmstadt, entre otras instituciones.

Durante la campaña se están recogiendo muestras de aerosol atmosférico en distintas condiciones, incluidas intrusiones de polvo sahariano, que posteriormente serán analizadas mediante GRAINS para estudiar su capacidad de actuar como partículas nucleantes de hielo.

Cómo puede mejorar esta investigación la predicción meteorológica

Los resultados de esta investigación pueden contribuir a mejorar la representación de procesos de formación de nubes en modelos meteorológicos y climáticos.

Esto permitiría avanzar en la predicción de fenómenos como lluvias intensas, nevadas o tormentas, además de ofrecer una comprensión más precisa del impacto de aerosoles naturales y antropogénicos sobre el clima.