Dos investigadoras de la Universidad de Oviedo, pertenecientes al grupo Enseñanza & Currículo (ZINTAC), del primer test de comprensión lectora para estudiantado de Educación Primaria homogéneo en toda España. El informe de 2024 revela datos preocupantes: solo un 4 % del alumnado de Primaria alcanza el nivel máximo de comprensión lectora esperado para su curso, mientras más de la mitad se sitúan por debajo del mínimo estimado.
La prueba ha sido realizada a más de 47.800 estudiantes de centros educativos de toda España.

El grupo de investigación Enseñanza y Currículo de la Universidad de Oviedo ha validado el contenido de una herramienta innovadora que permite medir la comprensión lectora del alumnado de Educación Primaria de forma homogénea, comparativa e informatizada en toda España por primera vez. El conocido como Prueba NCL (Nivel de Comprensión Lectora) está dirigido a centros escolares de todo el país y permite evaluar cuál es el nivel de comprensión lectora a lo largo de toda la etapa de Primaria con resultados tanto individuales como agregados en función de variables como el género, el mes de nacimiento o el tipo de centro, entre otras.
El informe 2024, basado en la primera aplicación de la prueba a más de 47.800 estudiantes de centros educativos de toda España, revela datos preocupantes: solo un 4% del alumnado alcanza el nivel máximo esperado para su curso, mientras que más de la mitad se sitúa por debajo del nivel mínimo estimado, con diferencias significativas según género, mes de nacimiento, tipo de centro o nivel socioeconómico del entorno.
La prueba ha sido desarrollado conforme al currículo de Lengua Española y Literatura vigente y su contenido ha sido homologado por las profesoras e investigadoras de la Universidad de Oviedo María Ángeles Pascual Sevillano y Susana Sánchez Castro, pertenecientes al grupo Enseñanza & Currículo y adscritas al Departamento de Educación de la Universidad de Oviedo.
El desarrollo de la prueba NCL está promovido por el Proyecto Leobien, una iniciativa de Supertics. “La herramienta proporciona a los centros participantes informes personalizados por estudiante, aula y etapa educativa, favoreciendo la toma de decisiones pedagógicas basadas en datos”, explican las investigadoras de la Universidad de Oviedo.
La prueba NCL consta de una serie de preguntas a responder a través de dispositivos electrónicos y presenta un modelo innovador que proporciona las mismas pautas e indicaciones de forma objetiva para todo el alumnado. Para el estudiantado que requiere un plan individualizado, los centros escolares disponen de la posibilidad de adaptar la prueba a su nivel y capacidades. Ésta utiliza una tecnología que se adapta a cualquier dispositivo sin perder la calidad, para que los centros escolares puedan acceder a ella a través de una tableta, un ordenador o cualquier otro recurso electrónico.
El contenido de la prueba está estructurado a través de una batería de preguntas con la que se evalúan tres dimensiones clave de esta competencia: la comprensión lectora, la comprensión auditiva y la velocidad lectora. Cada una de estas dimensiones se adapta al nivel de desarrollo del alumnado en función del curso al que pertenecen y se organiza en tres niveles de dificultad progresiva.

La prueba incluye actividades como la lectura y comprensión de textos, la identificación de palabras por su significado o sonido y ejercicios de escucha activa. Está formado por un total de 30 ejercicios, aunque cada estudiante responde únicamente a 10 de su nivel de forma digital e intuitiva.
Además de determinar el nivel de comprensión lectora del alumnado, la prueba NCL analiza y valora las mejoras alcanzadas en esta materia tras la implementación de planes de mejora en el centro escolar. Por otra parte, permite disponer de un estudio anual de ámbito nacional con datos comparativos en función de diferentes variables y aporta a las administraciones educativas información periódica sobre la evolución del nivel de comprensión lectora.













