El 9 de febrero de 2026, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) actualizó su evaluación sobre la seguridad del cannabidiol (CBD) como nuevo alimento. La principal novedad llegó de la mano de su Panel de Nutrición, Nuevos Alimentos y Alérgenos Alimentarios (NDA), que fijó por primera vez una ingesta segura provisional para adultos. El límite establecido para este compuesto no psicoactivo, presente de forma natural en la planta Cannabis sativa, queda además por debajo del adoptado en otros países como Gran Bretaña, Suiza y Canadá.

En su actualización, la EFSA estableció de forma provisional una ingesta segura de CBD de 0,0275 miligramos por kilo de peso corporal al día. Para un adulto de 70 kilos, esto supone unos 2 miligramos diarios. La agencia de la Unión Europea precisó que este límite solo se aplica a adultos sanos de 25 años o más que consuman complementos alimenticios con una pureza mínima del 98 %, sin nanopartículas y elaborados mediante un proceso considerado seguro, además de haber descartado la genotoxicidad. Quedan fuera, por tanto, los productos de espectro completo, como el aceite de CBD Mama Kana, los extractos menos purificados, los aceites con otros cannabinoides y las formulaciones innovadoras.
Los 2 mg diarios que plantea provisionalmente la EFSA llaman aún más la atención al compararlos con los límites de otros países. La Asociación Europea del Cáñamo Industrial (EIHA) señala, por ejemplo, que en Reino Unido la Food Standards Agency (FSA) establece en 10 mg al día el consumo de CBD procedente de alimentos. En Suiza, la Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria (OSAV) recomienda un máximo de 12 mg diarios por vía oral para adultos. Canadá se sitúa muy lejos de estas cifras: su comité asesor de Health Canada considera que el CBD oral es, en general, seguro y tolerable en dosis de entre 20 y 200 mg al día, aunque solo a corto plazo, durante un máximo de 30 días.
El enfoque conservador de la UE respecto al CBD
La Comisión Europea considera el CBD un «nuevo alimento» porque no existe constancia de un consumo significativo antes de mayo de 1997, cuando entró en vigor la primera normativa europea sobre nuevos alimentos. Por eso, cualquier producto que lo contenga debe someterse una evaluación científica y recibir autorización antes de poder venderse legalmente. La cuestión es que la evidencia científica aún presenta ciertas lagunas, especialmente en lo que respecta al comportamiento cinético y los efectos del consumo a largo plazo de CBD en el hígado, las funciones neurológicas y los sistemas reproductivo e inmunitario. Ante esta falta de datos, la EFSA ha optado por un enfoque conservador.
La EFSA ya había advertido de la falta de datos sobre el CBD en su comunicado del 7 de junio de 2022. Ahora, la nueva actualización deja claro que la bibliografía publicada desde entonces tampoco permite cerrar esas lagunas ni despejar las dudas que ya había identificado la agencia de la Unión Europea. Ante esta falta de información, la autoridad europea optó por aplicar un factor de incertidumbre de 400. El resultado fue una dosis segura provisional de 0,0275 mg por kilo de peso corporal al día. Eso sí, la evaluación no incluye a los menores de 25 años, las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia ni a las personas que toman medicamentos.













