La Universidad de Almería ya tiene 17 desfibriladores y todo el campus está cardioasegurado

Todo el campus de la Universidad de Almería está ya cardioasegurado, después de que se hayan instalado tres nuevos desfibriladores en algunos de sus puntos más alejados del centro de actividad. Con estas incorporaciones, la UAL dispone de 17 desfibriladores operativos, distribuidos por diferentes edificios e instalaciones, además de personal formado para utilizarlos.

El vicerrector de Sostenibiliad, Salud y Deportes, Gabriel Aguilera, ha recibido el sello que acredita a la UAL como zona cardioasegurada.

Los tres nuevos equipos se han colocado en el Edificio de Usos Múltiples, en el extremo del campus hacia Levante, y en el Aulario VI y el campo de fútbol, en la zona hacia Poniente. Estos espacios han sido certificados por la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía como nuevas zonas cardioaseguradas.

La certificación convierte al conjunto del campus en un entorno preparado para responder con rapidez ante una parada cardiorrespiratoria, una situación en la que los primeros minutos resultan decisivos.

¿Qué significa que el campus de la UAL esté cardioasegurado?

Ser una Zona Cardioasegurada no consiste únicamente en disponer de desfibriladores. La certificación reconoce que la Universidad de Almería cumple los requisitos necesarios para poder actuar de manera rápida y eficaz ante una parada cardiorrespiratoria.

Los 17 desfibriladores están distribuidos estratégicamente por diferentes puntos del campus para facilitar su acceso. Se encuentran en el Centro Deportivo, la Casa del Estudiante, el Pabellón A, el CITIC, el CITE 3, la Biblioteca Universitaria Nicolás Salmerón, el Edificio C de Humanidades, el Aulario I, el Edificio Central, el CITE V, el Edificio de Ciencias de la Salud, el vehículo del Servicio de Seguridad, el Rectorado, el Edificio de Usos Múltiples, el Aulario VI y el campo de fútbol.

La UAL cuenta además con personal formado específicamente para utilizar estos dispositivos y realizar las maniobras básicas de reanimación. La formación se dirige especialmente a trabajadores de conserjerías y otros puestos considerados estratégicos, aunque el objetivo es extenderla progresivamente a más trabajadores.

“Contamos con el número necesario de desfibriladores para salvar vidas, y están situados en los lugares adecuados para aplicar las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar, vitales en los primeros minutos, lo que puede aumentar las posibilidades de supervivencia de las víctimas”, ha explicado Gabriel Aguilera, vicerrector de Sostenibilidad, Salud y Deportes.

Ubicación de los desfibriladores en el campus almeriense.

Los primeros minutos son decisivos ante una parada cardiaca

La importancia de contar con desfibriladores en lugares públicos está relacionada con la rapidez con la que debe actuarse ante una parada cardiorrespiratoria.

Las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las principales causas de muerte en el mundo occidental y, entre ellas, la muerte súbita cardiaca ocupa un lugar destacado. Este tipo de episodios ocurre en muchos casos fuera del entorno hospitalario, por lo que la respuesta de las personas que se encuentran cerca puede resultar determinante.

Las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar aplicadas durante los primeros tres o cuatro minutos pueden aumentar las posibilidades de supervivencia en más de un 50 % de los casos.

La respuesta ante una parada cardiorrespiratoria se basa en la denominada cadena de supervivencia, que comienza con el reconocimiento de la situación y la activación del sistema de emergencias sanitarias. A continuación deben iniciarse las maniobras de soporte vital básico y realizarse cuanto antes la desfibrilación eléctrica cuando esté indicada, mientras se prepara la llegada de los equipos sanitarios para aplicar soporte vital avanzado.

Por eso, disponer de un desfibrilador cerca puede marcar una diferencia importante entre el momento en que se produce una parada y la llegada de los servicios de emergencia.

Cómo responde el sistema de emergencias ante una parada cardiorrespiratoria

Ante una sospecha de parada cardiorrespiratoria, los centros del 061 indican a la persona que realiza la llamada cuáles son las maniobras básicas que debe efectuar mientras llegan los equipos de emergencias.

La actuación inmediata es fundamental porque los primeros minutos después de una parada son especialmente importantes. La persona que tiene el primer contacto con el afectado debe alertar a los servicios de emergencia y, mientras llegan, seguir sus indicaciones y comenzar las maniobras de reanimación.

Entre estas actuaciones se encuentran las técnicas de soporte vital básico, como el masaje cardiaco externo y, cuando corresponda, la ventilación boca a boca.

No es necesario contar previamente con conocimientos avanzados de primeros auxilios para iniciar estas actuaciones siguiendo las instrucciones proporcionadas por los servicios de emergencia. La intervención temprana puede contribuir a mantener las posibilidades de supervivencia hasta la llegada de los profesionales sanitarios.

El desfibrilador constituye otro elemento esencial de esta respuesta. La desfibrilación eléctrica precoz es el recurso más eficaz para intentar restablecer un ritmo cardiaco viable cuando está indicada, reduciendo así el riesgo de muerte asociado a determinados tipos de parada cardiaca.

La UAL cumple los requisitos para ser Zona Cardioasegurada

La certificación del campus no responde únicamente a la instalación de los tres nuevos equipos. La Universidad de Almería debe cumplir una serie de requisitos establecidos para garantizar que los desfibriladores puedan utilizarse de manera efectiva.

Entre las condiciones figura disponer de desfibriladores externos automatizados en número suficiente y situados en lugares adecuados. La normativa establece que su distribución debe permitir que al menos el 75 % de las personas potencialmente usuarias de las instalaciones puedan recibir una desfibrilación en un tiempo no superior a tres minutos.

Además, los desfibriladores deben estar inscritos en el Registro Andaluz de Desfibriladores Externos Automatizados de la Consejería de Salud.

Con la incorporación de los tres nuevos dispositivos, el campus de la Universidad de Almería amplía así su red de protección frente a las emergencias cardiovasculares y queda cubierto de extremo a extremo por equipos de desfibrilación y personal preparado para actuar ante una situación en la que cada minuto puede ser determinante.