La Universidad Miguel Hernández de Elche y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas han reconocido a la neurocientífica Sonia Garel con el XII Premio Remedios Caro Almela por una investigación que ha transformado la comprensión del desarrollo cerebral.

El galardón, entregado en el Instituto de Neurociencias, pone el foco en un trabajo científico que ha cambiado paradigmas en neurobiología, al demostrar que la formación del cerebro no sigue un proceso lineal, sino una dinámica compleja de interacciones celulares.
Una investigación que cambia cómo entendemos el desarrollo del cerebro
El trabajo de Sonia Garel se centra en desentrañar cómo se construye el cerebro durante las primeras etapas de la vida, un proceso que describe como una “coreografía celular” en la que intervienen neuronas, células gliales y señales del entorno en constante interacción.
Sus investigaciones han sido clave para demostrar que el desarrollo cerebral es un proceso dinámico, donde las células no solo se posicionan, sino que interactúan activamente para formar los circuitos neuronales. Este enfoque ha supuesto un cambio relevante frente a la visión clásica, que entendía este proceso como una secuencia programada y estática.
El papel clave de la “coreografía celular” en la formación de circuitos neuronales
Uno de los avances más influyentes de su investigación ha sido la identificación de las denominadas “corridor cells”, poblaciones celulares transitorias que actúan como guías en el crecimiento de los axones durante la formación del cerebro.
Este descubrimiento ha permitido entender que la migración neuronal no solo sirve para colocar las neuronas en su lugar, sino que desempeña un papel activo en la organización de los circuitos cerebrales. Estas células generan señales esenciales en momentos y ubicaciones precisas, facilitando la correcta conexión entre distintas regiones del cerebro.

Cómo la actividad neuronal temprana influye en el desarrollo cerebral
Otro de los aspectos clave de su trabajo es la demostración de que la actividad neuronal temprana influye directamente en el desarrollo del cerebro. Sus estudios muestran cómo esta actividad modula procesos fundamentales como el movimiento, la integración y la supervivencia de las neuronas.
Este hallazgo refuerza la idea de que el cerebro no solo se construye a partir de un programa genético, sino también mediante la interacción con su propio funcionamiento desde etapas muy tempranas.
Un reconocimiento a la investigación colaborativa en neurociencia
Durante la entrega del premio, presidida por el rector Juan José Ruiz y la directora del instituto Juana Gallar, la investigadora destacó el carácter colectivo de la ciencia, subrayando que sus logros son el resultado de años de trabajo conjunto con equipos de investigación.
Este reconocimiento consolida la relevancia de su trayectoria en el ámbito de la neurobiología del desarrollo y pone en valor una línea de investigación con impacto directo en la comprensión de cómo se forman y organizan los circuitos cerebrales.













