¿Qué papel juega la religión en la integración de migrantes?

Los sucesos recientes en la localidad murciana de Torre Pacheco, similares a los ocurridos en El Ejido (Almería) hace 25 años, recuerdan que todavía existe una asignatura pendiente con la integración de las personas migrantes, así como cierto recelo de la población autóctona a las personas que han llegado de fuera, con unas costumbres y cultura muy diferentes. En todo este contexto, la religión juega un papel destacado, pero todavía no se ha determinado con certeza hasta qué punto la religiosidad facilita o no la integración de personas migrantes.

El sociólogo de la UNED, Jaboco Muñoz Comet, ha obtenido una de las prestigiosas Becas Leonardo de la Fundación BBVA por un proyecto que examinará el impacto de la religiosidad en la cohesión social. Muñoz Comet ha explicado a Novaciencia.es que apenas existen estudios que esclarezcan el papel de la religión en la integración de población llegada de fuera. «Hasta ahora se ha puesto el foco en la diversidad religiosa, pero pocos estudios han medido el efecto de la religiosidad sobre la integración», afirma.

Religión: ¿facilita o dificulta la integración?

Diversos países con mayor tradición migratoria que España han estudiado el papel de la religión en los fenómenos migratorios, sin embargo, no se puede dar una respuesta rotunda de si facilita o dificulta la integración, porque se dan casos diversos. Si bien en Estados Unidos se ha comprobado que la religión y las comunidades religiosas son un pilar de apoyo a los migrantes recién llegados, de forma que facilitan su incorporación a la comunidad local, en Europa los procesos son diferentes y no siempre dan un resultado positivo.

«Cuando revisas la literatura académica se aprecia que para las primeras generaciones, la religión funciona como una herramienta facilitadora, porque los inmigrantes llegan a un país nuevo que desconocen y las comunidades religiosas les proporcionan un respaldo material y también emocional«, afirma el investigador de la UNED, quien también aclara que el éxito del papel de la religiosidad depende del contexto socioeconómico y del grupo étnico, ya que «a veces se ve que la religiosidad es un obstáculo y otras la facilita».

Problemas con la comunidad musulmana

En el caso español, la convivencia con grupos religiosos evangélicos, de mucho calado en población llegada de Iberoamérica, no supone mayor problema. No ocurre tanto con los musulmanes, que generan cierto recelo o desconfianza en la población autóctona. Jacobo Muñoz achaca esta reacción a los prejuicios sobre comunidades que culturalmente están alejadas.

«Nos movemos por nuestras percepciones del mundo, nuestras experiencias personales y lo que vemos en medios de comunicación y redes sociales. El problema es que las percepciones están sesgadas y no se corresponden con la realidad», afirma.

En opinión del experto de la UNED, pesan más otros factores como el hecho de vivir en contextos empobrecidos, una baja formación, que los exponen más a la delincuencia, tal y como ocurre con cualquier otro grupo poblacional, independientemente de su origen o confesión, aclara Jacobo Muñoz.

Cuál es el nivel de religiosidad de la población migrante

Por lo general, afirma este especialista de la UNED, la población migrante presenta unos niveles de religiosidad más elevados. Sin embargo, esta situación cambia a medida que pasan las generaciones y los hijos de quienes llegaron hace décadas comparten pupitre y espacio de ocio con los locales.

«La sociedad española es una sociedad secularizada y esa tendencia también es seguida por las segundas y terceras generaciones de personas migrantes», explica Jacobo Muñoz.

Uno de los pocos estudios sobre el papel de la religiosidad en la población migrante

 Jacobo Muñoz Comet lidera el proyecto  ¿Cohesión social o conflicto? El impacto de la religiosidad de los inmigrantes y sus descendientes sobre su integración en España, financiado con las prestigiosas Becas Leonardo de la Fundación BBVA y con el que busca llenar un vacío de conocimiento en el contexto español.

El estudio parte de dos hipótesis principales: que la función de la religiosidad varía según el grupo étnico, la confesión y el género y que su influencia disminuye con el tiempo de residencia y en las generaciones nacidas en España. Para abordarlo, se trabajará con datos de la Encuesta Social General Española (ESGE) desde un enfoque multidimensional de la integración (social, económico y político) Como indica el profesor de la UNED, «si bien la ESGE plantea limitaciones para abordar el fenómeno en profundidad, a la espera de nuevas encuestas esta es la mejor fuente de datos disponible».

“El objetivo es comprobar si la pertenencia religiosa facilita la convivencia o si, por el contrario, puede suponer un freno para la cohesión social”, resume el profesor. El proyecto también aspira a generar conocimiento útil para el diseño de políticas públicas, en un momento en el que “el debate político y mediático sobre inmigración se ha vuelto más tenso y polarizado”. A juicio del sociólogo, “ese debate es muchas veces superficial y cargado de estereotipos, desde los que demonizan a determinadas minorías religiosas y grupos de inmigrantes hasta los que niegan cualquier tipo de problemática. La realidad es mucho más compleja de lo que se nos quiere hacer creer”.

Jacobo Muñoz Comet, investigador de la UNED.

Ciencia para comprender mejor

Más allá de los resultados académicos, Jacobo Muñoz Comet reivindica la función social de la sociología y de las ciencias sociales: “Nos ayudan a entender mejor el mundo y a evitar errores en el diseño de políticas públicas. Aplicar políticas basadas en diagnósticos que solo obedecen a ideas preconcebidas es una pérdida de recursos públicos”.

Con este proyecto, el profesor de la UNED da continuidad a una línea de trabajo centrada en la integración de la población inmigrante y sus descendientes. “Sabemos que en muchas ocasiones la religión ofrece apoyo emocional, material y comunitario a quienes se enfrentan a las incertidumbres de la migración. Es hora de estudiar con datos hasta qué punto esto es así en el caso español”, concluye.