Analizar la técnica de un lanzador de disco o martillo ya no requiere equipos valorados en cientos de miles de euros ni acudir a un laboratorio especializado. Un equipo de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ha desarrollado un sistema portátil para analizar la técnica de lanzamiento capaz de ofrecer una precisión comparable a la de los laboratorios de biomecánica utilizando únicamente tres pequeños sensores inerciales.

El avance, desarrollado por investigadores de la ETSI Informática de la UNED junto con la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) y la Universidad Europea de Madrid, permite trasladar el análisis biomecánico de alto nivel directamente a la pista de entrenamiento, facilitando que entrenadores y atletas puedan evaluar la técnica de forma habitual y a un coste muy inferior.
Tres sensores del tamaño de una moneda sustituyen equipos de hasta 250.000 euros
Los sistemas de análisis biomecánico utilizados en centros de alto rendimiento suelen costar entre 25.000 y 250.000 euros, además de requerir largos tiempos de preparación y espacios especializados.
La propuesta de la UNED reduce esa complejidad a tres sensores inerciales, colocados en la muñeca, la zona lumbar y el pie del deportista. Con ellos es posible obtener los principales parámetros biomecánicos del lanzamiento con una fiabilidad que ha sido validada científicamente.
La investigación está liderada por David Moreno-Salinas y José Sánchez-Moreno, del Departamento de Informática y Automática de la ETSI Informática de la UNED. Los ensayos se realizaron con atletas españoles de nivel nacional en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid y fueron validados mediante sistemas ópticos de referencia tanto en el Laboratorio de Biomecánica de la Universidad Europea de Madrid como en el CAR de León.
Más precisión que el análisis mediante vídeo
El primer resultado de esta línea de investigación, centrado en el lanzamiento de disco, fue publicado en la revista Sensors. El estudio demostró que los sensores identifican con mayor precisión que el análisis de vídeo convencional algunos de los momentos más importantes del gesto técnico, como los apoyos de los pies o el instante exacto en el que el atleta libera el implemento.
Posteriormente, los investigadores ampliaron la metodología al lanzamiento de martillo, una disciplina con una técnica todavía más compleja. Los resultados, publicados en Frontiers in Bioengineering and Biotechnology, muestran que el sistema mide los principales parámetros biomecánicos con resultados comparables a los obtenidos mediante los sistemas ópticos empleados en los laboratorios especializados.
«Nuestro objetivo no era construir un sistema más preciso que los laboratorios de biomecánica, sino uno lo bastante sencillo y barato como para que cualquier entrenador pueda utilizarlo cada semana y no solo una vez al año en un centro de alto rendimiento», explica José Sánchez-Moreno.

El siguiente paso: un único sensor y la ayuda de la inteligencia artificial
El equipo ya trabaja en una nueva generación del sistema basada en inteligencia artificial, con el objetivo de simplificar aún más el proceso.
La idea es que un único sensor colocado en la muñeca sea capaz de reconstruir toda la información biomecánica que actualmente proporcionan los tres dispositivos.
«Si conseguimos que la inteligencia artificial reconstruya toda esa información a partir de un solo sensor, el entrenador solo tendrá que colocar el dispositivo en la muñeca del atleta para obtener datos objetivos sobre su técnica. Además, podremos estimar la distancia del lanzamiento incluso en instalaciones cubiertas donde se entrena contra una red», señala David Moreno-Salinas.
Del disco y el martillo al peso, la jabalina y los saltos
El desarrollo forma parte del protocolo de colaboración firmado en 2023 entre la UNED y la Real Federación Española de Atletismo.
Tras validar el sistema en las pruebas de disco y martillo, los investigadores ya preparan su extensión al lanzamiento de peso, la jabalina y distintas modalidades de salto.
El objetivo es que, en los próximos años, cualquier entrenador pueda disponer de una herramienta portátil para analizar la técnica de sus atletas con una precisión cercana a la de un laboratorio de biomecánica utilizando únicamente un sensor del tamaño de una moneda.













