La Universidad Católica de Murcia (UCAM) ha llevado hasta la Santa Sede su propuesta para desarrollar una inteligencia artificial centrada en la persona y orientada a potenciar sus capacidades, en lugar de sustituirlas. La institución ha participado en un encuentro internacional que ha reunido a representantes de los ámbitos tecnológico, empresarial, académico, inversor, gubernamental, filantrópico y religioso para debatir sobre el futuro de la IA y sus implicaciones para la sociedad.

La delegación de la UCAM ha estado encabezada por su presidenta, María Dolores García, que ha trasladado al foro la experiencia de la universidad en la implantación práctica de esta tecnología y su apuesta por un modelo en el que la inteligencia artificial permanezca bajo el criterio y la responsabilidad de las personas.
La cumbre ha servido para avanzar en una hoja de ruta común destinada a garantizar que el desarrollo de la IA se mantenga vinculado al bienestar humano. En esta primera convocatoria han participado 80 representantes y se ha acordado dar continuidad a la coalición mediante nuevos encuentros y la presentación a la Santa Sede de los compromisos asumidos.
Una inteligencia artificial que ayude, pero no sustituya
La propuesta presentada por la UCAM parte de una premisa: la inteligencia artificial debe ser una herramienta para ampliar las capacidades humanas. Según su modelo, la tecnología debe actuar como «potenciadora, asistente y multiplicadora de las capacidades de la persona», y no como su sustituta. Esto implica utilizar la IA para ayudar a las personas a procesar información, mejorar su trabajo o tomar mejores decisiones, pero manteniendo en ellas la responsabilidad y el criterio final.
Este planteamiento conecta la innovación tecnológica con una cuestión que cada vez ocupa más espacio en el debate sobre la inteligencia artificial: cómo garantizar que el desarrollo de sistemas cada vez más capaces mantenga a las personas en el centro.
La UCAM ha trasladado al encuentro su experiencia en este ámbito, con iniciativas como su programa de IA gobernada, planes docentes específicos y aplicaciones internas basadas en inteligencia artificial desarrolladas por trabajadores de diferentes áreas de la universidad.
La estrategia incorpora además una dimensión social y formativa, con especial atención al acceso a estas tecnologías por parte de colectivos vulnerables y a la preparación de estudiantes y profesionales para utilizarlas de forma responsable.
La IA llega al debate de la Santa Sede
El encuentro sobre IA humanista ha sido organizado por la Fundación Magnifica Humanitas y Academia Global IA y se enmarca en la reflexión abierta por la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, publicada el 15 de mayo de 2026 y dedicada a la inteligencia artificial y la dignidad humana.
El encuentro ha reunido perfiles procedentes de ámbitos muy diferentes con el objetivo de abordar los retos que plantea una tecnología cuyo desarrollo afecta ya a la educación, las empresas, la investigación, las administraciones y numerosos ámbitos de la vida cotidiana.
Entre los ponentes ha participado Shane Legg, cofundador de Google DeepMind y chief AGI scientist de la compañía, conocido también por haber acuñado el término AGI, utilizado para referirse a la inteligencia artificial general. Legg abordó el impacto que puede tener el desarrollo de sistemas de IA cada vez más avanzados y la necesidad de analizar sus implicaciones desde perspectivas que vayan más allá del ámbito estrictamente tecnológico.
El encuentro ha planteado así un debate que combina innovación, desarrollo tecnológico y reflexión ética, con el objetivo de establecer principios compartidos sobre el papel que debe desempeñar la inteligencia artificial.













