La inteligencia artificial pueden transformarse en un ventaja competitiva real para las empresas que sepan aplicarla. Esta idea ha sido el hilo argumental del III Foro Alia, organizado por el Centro de Inteligencia Digital de Alicante (CENID). Este encuentro ha reunido en Valencia a investigadores y representantes de la empresa, para analizar el papel de la inteligencia artificial en la competitividad de las empresas.

Bajo el título “ALIA y las factorías de IA: competitividad empresarial inteligente”, la jornada ha abordado el papel de las infraestructuras públicas de inteligencia artificial, desde la supercomputación hasta el desarrollo de modelos fundacionales o iniciativas como las factorías de IA, como base para trasladar la investigación avanzada al tejido productivo. Todo ello en el marco del Proyecto ALIA, que CENID impulsa en la Comunidad Valenciana para promover el avance de tecnologías de lenguaje abiertas y responsables.
Infraestructuras de IA y transferencia de innovación al tejido empresarial
La jornada arrancó con la bienvenida de Manuel Palomar, director de CENID, quien contextualizó el papel del proyecto ALIA dentro del desarrollo de un ecosistema de inteligencia artificial abierto y conectado con las necesidades del tejido productivo. “ALIA nace con un propósito muy claro: situar al español y las lenguas cooficiales en el centro del futuro digital y garantizar que las aplicaciones de inteligencia artificial que usemos en administraciones, en nuestras empresas y en la vida cotidiana comprendan y respeten la riqueza cultural de nuestro país”, aseguró.
El eje central del foro fue la intervención de Diego Perino, director del Instituto de IA del Centro de Supercomputación de Barcelona. Durante su ponencia explicó cómo las infraestructuras públicas de inteligencia artificial, junto con iniciativas como las factorías de IA, pueden traducirse en competitividad real para el tejido empresarial conectando investigación avanzada, modelos fundacionales y transferencia al mercado.
“El objetivo es ofrecer recursos para que ciudadanos y empresas puedan aprender a utilizar estas tecnologías. ALIA es una infraestructura pública que permite construir nuevos desarrollos a partir de estos modelos y contribuir así al crecimiento de todo el ecosistema”, afirmó Perino durante su intervención.
Eva Blasco, presidenta de CEV Valencia, que puso en valor la importancia de reforzar la colaboración entre empresas, centros de investigación y administraciones para aprovechar el potencial transformador de la inteligencia artificial en la economía.

Las empresas que incorporan la IA mejoran en productividad
“Más del 40% de las empresas europeas ya están experimentando en distintos ámbitos de IA y aquellas que la incorporan de forma práctica están mostrando mejoras en productividad. ALIA tiene un valor importante porque nació para acercar la IA a todos y hacerla útil para las pequeñas y medianas empresas, que representan el 95% del tejido productivo de nuestra comunidad”.
Tras las ponencias se celebró un diálogo abierto moderado por Joan Carles Martí en el que se abordaron cuestiones como la soberanía tecnológica europea, la transferencia de conocimiento al tejido productivo y las oportunidades que la inteligencia artificial abre para empresas y territorios.













