La Fundación BBVA premia una investigación sobre ecología de plantas acuáticas de un profesor de la ULE

El investigador de la Universidad de León, Jorge García Girón, profesor permanente laboral en el área de Ecología, ha sido galardonado con una de las prestigiosas Becas Leonardo 2025 que concede la Fundación BBVA. Este reconocimiento, otorgado en la XII edición del programa, apoyará su innovador proyecto sobre ecología de las plantas acuáticas, que se ejecutará en colaboración con un consorcio de investigadores internacionales afincados en las universidades de León y Oulu (Finlandia).

Jorge García Girón, investigador de la ULE que recibe una de las becas Leonardo 2025 de la Fundación BBVA.

El proyecto ha sido una de las cinco iniciativas seleccionadas por una comisión de expertos independientes en el área de Ciencias del Medio Ambiente y de la Tierra que recibió casi 140 solicitudes en toda España. La investigación se centra en explorar la riqueza y diversidad de las comunidades de plantas acuáticas en los cinco continentes, una línea de investigación crucial para comprender cómo los ecosistemas acuáticos responden a las presiones ambientales.

En palabras de García Girón, “este proyecto explora la diversidad de plantas acuáticas, técnicamente conocidas como ‘macrófitos’, en lagos y ríos a nivel mundial. Con ello se espera desvelar los centros de diversidad de las plantas acuáticas en el planeta, un grupo botánico que se ha mostrado crucial para el funcionamiento de los ecosistemas de agua dulce”.

Conservación de lagos y humedales

Este trabajo no solo busca generar conocimiento fundamental, sino también ofrecer soluciones prácticas para la conservación de humedales y lagos, ambientes esenciales para la biodiversidad y los servicios proporcionados a la sociedad por los ecosistemas naturales.

En este sentido, el profesor de la ULE explica que “examinando registros de diferentes regiones a lo largo y ancho del planeta, como el Delta del Okavango o los Grandes Lagos de Norteamérica, el proyecto evaluará cómo el clima y los impactos humanos, como la contaminación o los cambios en los usos del territorio, afectan (o impulsan) a los macrófitos. Todo ello nos proporcionará información clave para garantizar la persistencia y conservación de la flora acuática en nuestro planeta”.