La formación dual se consolida como una herramienta clave para mejorar la inserción laboral y, sobre todo, para retener talento en el territorio. Así lo demuestra el informe pionero presentado por la Universidad de Almería, que evidencia el impacto directo de este modelo educativo en el empleo y en el arraigo profesional de los egresados.

El estudio, titulado ‘Evaluación de la empleabilidad en la formación dual’, ha sido desarrollado por un equipo de investigadores de la UAL con la colaboración de la Fundación Bertelsmann, y analiza en profundidad los resultados de un modelo que la institución ha situado como eje estratégico.
Más empleo y mayor vinculación con el territorio
Uno de los datos más relevantes del informe es que los titulados en programas duales alcanzan una mayor tasa de inserción laboral que la media universitaria andaluza, con cifras que oscilan entre el 75% y el 81% según el tipo de estudios.
Pero el impacto va más allá del empleo: la formación dual destaca especialmente por su capacidad de retención de talento, ya que el 82,3% de los egresados trabaja en la provincia de Almería. Este dato convierte al programa Talento D-UAL en una herramienta estratégica para fortalecer el tejido productivo local.
Universidad y empresa: una alianza que transforma la empleabilidad
El rector de la UAL, José J. Céspedes, ha defendido este modelo como una evolución necesaria del sistema educativo: “la docencia universitaria debe ser capaz de integrar el aprendizaje académico con el entorno laboral real al que los estudiantes deben acceder, facilitando que el alumno adopte un rol de trabajador en formación y que la entidad de acogida se transforme en entidad formadora donde universidad y empresa se retroalimentan”.
Además, ha subrayado el valor del informe como evidencia del éxito de esta apuesta: “no es solo un ejercicio de rendición de cuentas, sino una herramienta que evidencia el éxito de la apuesta de la universidad por la formación dual a lo largo de más de dos lustros”.
En esta línea, ha añadido que los resultados “muestran claramente que, cuando la universidad y la empresa caminan juntos, la empleabilidad deja de ser una meta lejana para convertirse en un hecho tangible para los graduados de la institución”.

Un modelo que multiplica oportunidades profesionales
El análisis confirma que la formación dual actúa como un factor multiplicador de oportunidades, especialmente en titulaciones con menor inserción laboral, como Humanidades. Además, mejora indicadores clave como la adecuación al puesto de trabajo, ya que el 94% de los egresados desempeña funciones relacionadas con su titulación.
Juan García, uno de los investigadores del estudio, ha destacado otros efectos relevantes: “esta metodología formativa ayuda a una mejor inserción de las mujeres, que, según nuestros resultados, trabajan proporcionalmente más. Prácticamente desaparece la falta de adecuación del puesto de trabajo. El 94 % tiene un trabajo relacionado con su grado o máster, también ayuda a fijar laboralmente a los egresados en el territorio, porque el 82% trabaja en empresas de Almería”.
Transferencia de conocimiento y conexión real con el mercado
Más allá de la empleabilidad, el modelo dual refuerza la transferencia de conocimiento entre universidad y empresa. En palabras del rector, “El mayor exponente de transferencia de conocimiento de una universidad no es solo la investigación, es sobre todo su formación, y, por tanto, su estudiantado egresado. Si a esto le añadimos que una parte de esa formación se perfila en una empresa o entidad, como sucede con la metodología de formación dual, tenemos un efecto multiplicador de transferencia y además bidireccional”.
Por su parte, Mariola Hidalgo, presidenta del Consejo Social de la UAL, ha destacado el valor global del modelo: “el modelo de la formación dual ha sido uno de los grandes empeños del Consejo Social de la UAL desde que estoy como presidenta, puesto que es un modelo en el que todos ganan: estudiantes, empresas, Universidad y sociedad. El aprendizaje en el lugar de trabajo otorga al alumnado unas capacidades que hoy en día son fundamentales para acceder al mercado laboral con garantías de éxito”.
Claves para mejorar y consolidar el modelo dual
El informe también introduce herramientas innovadoras para evaluar la empleabilidad, combinando datos administrativos y encuestas de percepción, y plantea recomendaciones para el futuro, como mejorar la información previa al alumnado o reforzar la tutorización académica y empresarial.
Juan García ha señalado en este sentido que “una es la importancia de la comunicación inicial y final sobre programas duales que, por un lado, ayude a la entrada en el programa y, por otro, prevenga el posible no cumplimiento de expectativas del estudiantado. La otra es que habría que seguir reforzando los procesos de tutorización, especialmente los académicos, así como, los de empresa”.
Una apuesta estratégica para el futuro universitario
El estudio concluye que la formación dual no solo mejora la empleabilidad, sino que contribuye a un modelo universitario más conectado con la realidad económica y social. Además, propone avanzar hacia una mayor implantación de esta metodología mediante cambios normativos que faciliten su extensión a más titulaciones.













