La Biblioteca Nicolás Salmerón de la Universidad de Almería ha puesto en marcha una nueva edición del Programa de Apoyo a la elaboración de Trabajos Fin de Estudio (TFE), en la que destaca como eje principal un curso sobre inteligencia artificial aplicado a la investigación académica. La iniciativa está dirigida al alumnado que se encuentra en la fase final de su titulación y tiene como objetivo reforzar sus competencias informacionales para la realización de TFG y TFM.

El programa, organizado por el Servicio de Apoyo a la Docencia y la Investigación, incluye talleres presenciales y en línea centrados en la búsqueda y uso de información científica, incorporando este año contenidos específicos sobre herramientas de IA y su aplicación en el ámbito académico.
La formación en búsqueda de información, base del programa
Uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa es la capacitación en la revisión bibliográfica, un proceso clave en la elaboración de trabajos finales. Noelia Fernández, formadora de la Biblioteca, explica que “La búsqueda de información científica es un proceso reflexivo que precisa de cierta planificación y de un buen conocimiento de las fuentes”.
El alumnado aprende a diseñar estrategias de búsqueda eficaces y a utilizar fuentes de información especializadas, especialmente las bases de datos científicas disponibles a través de la biblioteca universitaria, consideradas la vía más fiable para acceder a publicaciones revisadas por pares.

Riesgos del uso inadecuado de la inteligencia artificial
El programa también aborda de forma crítica el uso de la inteligencia artificial generativa en el ámbito académico. La jefa del servicio, Lorena Ávila, advierte de que “es importante tener en cuenta que las aplicaciones de IA generativa ofrecen como respuesta la opción que estadísticamente es mejor, sin valorar si la información es cierta o no”.
En esta línea, añade que “la base de conocimiento sobre la que operan estas herramientas generalistas, tipo ChatGPT o Gemini, no es información científica contrastada y de calidad, sino cualquier información disponible gratuitamente en Internet”.
Ávila subraya además que “con una base de conocimiento no confiable y respuestas que no valoran la veracidad de la información, adoptar de manera pasiva y ciega los resultados generados por estas herramientas de uso masivo, sin verificar su corrección, contexto o sesgos, presenta graves riesgos cognitivos, educativos y éticos”.
Formación para un uso responsable de la IA
Pese a ello, la Biblioteca reconoce el potencial de estas tecnologías y apuesta por su uso adecuado. Las expertas destacan que “Es necesario que la comunidad universitaria conozca las herramientas IA con aplicación en investigación y aprendizaje y que reciba formación sobre cómo utilizarlas, o sea, configuración, formulación de instrucciones o prompts, cuestiones de privacidad, verificación de todos los pasos y formas de declarar su uso”.
Además, el programa introduce herramientas específicas de inteligencia artificial aplicadas a la literatura científica. En palabras de Lorena Ávila, “Una búsqueda de información mínimamente exhaustiva requiere la consulta de bases de datos científicas, pero ahora podemos, además, usar de manera complementaria algunas aplicaciones de inteligencia artificial específicas para la literatura científica que nos permiten extender la búsqueda y analizar los documentos recuperados”.
Nuevos recursos digitales para el alumnado
El Programa TFE se complementa con la Biblioguía Apoyo TFE, disponible en la web de la Biblioteca, que ofrece orientación sobre la estructura de los trabajos, estrategias de búsqueda, recursos por áreas y gestión de bibliografía.
Como novedad, se ha incorporado el Asistente TFE, una herramienta basada en inteligencia artificial que responde a consultas del alumnado en formato chat sobre aspectos clave de la elaboración de trabajos académicos.
Un uso crítico de la tecnología en el entorno universitario
Desde la Biblioteca insisten en la importancia de mantener el control humano sobre estas herramientas. Así lo resume la jefa del servicio: “Verificar, contrastar las respuestas, acudir a las fuentes originales… descarga cognitiva sí, rendición cognitiva, no”.
Asimismo, recuerdan que el uso de la inteligencia artificial debe ser siempre consensuado con el profesorado responsable del trabajo. La iniciativa refuerza el papel de la Biblioteca en la formación académica y tecnológica del alumnado, promoviendo un uso consciente de la IA. Como conclusión, subrayan: “Usar la inteligencia artificial al servicio del trabajo intelectual humano y no al revés”.













