La arqueología busca quién introdujo el cultivo del olivo en el Alto Guadalquivir

El olivar constituye uno de los paisajes más reconocibles del sur de Europa y un elemento fundamental de la economía, la cultura y la identidad mediterráneas. Sin embargo, una pregunta continúa despertando el interés de los investigadores: ¿quién introdujo el cultivo del olivo y cómo evolucionó a lo largo de la historia?

Responder a esta cuestión es uno de los objetivos de las I Jornadas de Arqueología de la Olivicultura, organizadas por el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén. El encuentro ha acercado a la ciudadanía las investigaciones que desde la arqueobotánica y la arqueología tratan de reconstruir el origen y la evolución histórica de la cultura del olivar.

Semillas, restos vegetales y arqueología para reconstruir la historia del olivo

La coordinadora científica de este encuentro, la investigadora de la Universidad de Jaén Eva María Montes Moya, explica que las jornadas han servido para presentar los resultados del proyecto ‘¿Quién levantó los olivos? Arqueobotánica del Alto Guadalquivir’, financiado por la Fundación BBVA mediante sus becas Leonardo.

Esta primera edición ha tenido como eje central el estudio de la introducción del cultivo del olivo en el Alto Guadalquivir, una de las regiones con mayor tradición olivarera del mundo.

La arqueobotánica, disciplina que analiza restos vegetales conservados en yacimientos arqueológicos, permite reconstruir cómo eran los cultivos antiguos, qué especies utilizaban las poblaciones y cómo evolucionaron los paisajes agrarios a lo largo del tiempo. A través de semillas, carbones, pólenes y otros restos orgánicos, los investigadores pueden seguir el rastro histórico del olivo y comprender cuándo comenzó su expansión.

Del origen del olivar a la exportación del aceite en época romana

Además de presentar los resultados del proyecto, las jornadas reunieron a distintos especialistas que abordaron varios aspectos relacionados con la historia del olivar y la producción de aceite.

Entre ellos participó Angjelina Belaj, investigadora del IFAPA en Córdoba, que analizó la historia, domesticación y diversidad de las variedades de olivo, uno de los cultivos más emblemáticos del Mediterráneo.

Por su parte, José Luis Serrano Peña, investigador del Grupo de Investigación Patrimonio Arqueológico de Jaén, presentó distintos aspectos relacionados con la tecnología empleada para la producción de aceite en el Alto Guadalquivir durante la época romana.

También intervino Iván González Tobar, de la Universidad de Sevilla, que centró su exposición en el papel del aceite bético y su exportación hacia Roma, utilizando las ánforas como herramienta para reconstruir las rutas comerciales y la importancia económica que tuvo este producto en el mundo antiguo.

El olivar como patrimonio histórico y cultural

Las investigaciones desarrolladas en torno a la arqueología de la olivicultura no solo permiten conocer el origen de un cultivo. También ayudan a comprender cómo se configuraron los paisajes agrícolas actuales y cuál ha sido el papel histórico del aceite de oliva en el desarrollo económico y social del territorio.

El estudio del pasado del olivar ofrece además nuevas perspectivas para entender la relación entre las sociedades y su entorno, mostrando cómo un cultivo que forma parte de la identidad de Andalucía continúa aportando información sobre la evolución histórica del Mediterráneo.