Antes de ir a la playa, ya es posible comprobar si hay medusas y cómo ha evolucionado su presencia en los últimos días. MedusApp, la aplicación desarrollada por investigadores de la Universidad de Alicante (UA) y la Politécnica de Valencia (UPV), incorpora este verano un nuevo mapa interactivo que permite seguir la evolución temporal de los avistamientos y elegir mejor dónde bañarse.

La aplicación, disponible en seis idiomas, acaba de superar las 700.000 descargas en Android e iOS y se ha convertido en una de las mayores plataformas de ciencia ciudadana dedicadas al seguimiento de medusas.
Un mapa para saber dónde hay medusas antes de ir a la playa
La principal novedad de esta actualización es un mapa web interactivo que permite consultar no solo si hay medusas en una zona concreta, sino también cómo han evolucionado los avistamientos de cada especie con el paso del tiempo.
«Permite analizar visualmente cómo evolucionan los avistamientos de las distintas especies a lo largo del tiempo», explica Ramón Palacios, informático de la UPV y desarrollador de la aplicación.
Desde su lanzamiento en 2018, MedusApp ha pasado de ser un proyecto centrado en el litoral mediterráneo a utilizarse prácticamente en todo el mundo.
«Además de haberse convertido en una referencia internacional para saber si en una playa hay medusas o no, MedusApp es la app española de ciencia ciudadana más descargada, de cualquier temática, y está en el top 10 a nivel mundial, si atendemos a los números que dan Apple App Store y Google Play», destaca Eduardo Blasco, informático de la UPV y codesarrollador de la aplicación.
Así funciona MedusApp
Cualquier usuario puede comunicar en tiempo real la presencia de medusas o confirmar que una playa está libre de ellas. Esa información aparece inmediatamente reflejada en un mapa accesible para el resto de usuarios.
«Cada usuario se convierte también en colaborador del proyecto. Sus avisos permiten que otros bañistas conozcan el estado de una playa antes de acudir y, además, generan una base de datos que utilizamos para estudiar cómo se distribuyen y evolucionan las poblaciones de medusas», explica Eduardo Blasco.
Para evitar errores o falsas alarmas, cada aviso pasa por un sistema de validación basado en inteligencia artificial, entrenado con más de 10.000 imágenes, que identifica la especie y verifica la ubicación antes de que un comité de expertos revise la información.
Además, la aplicación incluye una guía elaborada por profesionales sanitarios con recomendaciones sobre cómo actuar ante una picadura de medusa.
Los datos revelan un cambio en las medusas del Mediterráneo
El crecimiento del número de usuarios también está proporcionando información científica de gran valor sobre la evolución de las poblaciones de medusas.
Según los datos recopilados por MedusApp, la inofensiva medusa huevo frito (Cotylorhiza tuberculata) se ha convertido en la especie más observada en las costas mediterráneas, superando por primera vez a la medusa clavel (Pelagia noctiluca), conocida por sus picaduras.
«De los 2.530.741 ejemplares de medusas registrados en la base de datos, la inofensiva medusa ‘huevo frito’ ha superado oficialmente a la medusa picadora ‘clavel’ como la especie marina más reportada en nuestra franja costera», explica César Bordehore, profesor del Departamento de Ecología e investigador del Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef (IMEM) de la Universidad de Alicante.
El cambio ha sido muy rápido. En 2020, esta especie representaba únicamente el 12,1 % de los registros de la aplicación. Cinco años después ya supone el 27,8 % de todos los avistamientos, lo que significa que casi una de cada tres medusas observadas pertenece ya a esta especie.
Una aplicación que también ayuda a investigar el mar
Más allá de informar a los bañistas, MedusApp se ha convertido en una herramienta científica para estudiar la biodiversidad marina. Entre sus aportaciones destaca el registro, en 2021, de un ejemplar de Rhizostoma luteum, una medusa gigante procedente del Atlántico y muy poco frecuente en el Mediterráneo.
«Por primera vez, se registró en la app un aviso acompañado de vídeo que confirmaba el avistamiento de este ejemplar en aguas de Mallorca», recuerda César Bordehore.














