“La inteligencia artificial está suponiendo un cambio radical de paradigma antes, incluso, de que hayamos tomado plena conciencia de ello”. Con esta advertencia, el rector de la Universidad de Almería (UAL), José J. Céspedes, ha marcado el tono de la jornada ‘Inteligencia artificial y derechos fundamentales’, celebrada este martes en el campus de La Cañada y organizada por la Guardia Civil junto a la Facultad de Derecho y la Escuela Superior de Ingeniería.

El encuentro ha reunido a expertos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, del ámbito judicial y de la ingeniería para analizar uno de los grandes retos actuales: cómo avanzar en el uso de la inteligencia artificial sin comprometer la legalidad ni los derechos fundamentales. La necesidad de regulación, la protección de la privacidad y la adaptación institucional a un entorno tecnológico cambiante han centrado el debate.
Inteligencia artificial, una herramienta al servicio de la sociedad y no una amenaza
Durante la inauguración, Céspedes ha subrayado la urgencia de actuar. “Debatir y tomar decisiones sobre los límites exigibles a la utilización de la IA es una cuestión ineludible y urgente para asegurar un futuro en el que sea la gran herramienta del avance de las sociedades y no un elemento de distorsión. Es necesario regular para evitar consecuencias indeseadas de su uso con fines delictivos y para proteger la privacidad, los derechos fundamentales de las personas y, especialmente, la protección de los más vulnerables, como son los menores”.
En la misma línea, el coronel de la Guardia Civil en Almería, José Antonio Carvajal Cantarero, ha destacado el impacto operativo de esta tecnología: “La llegada de la inteligencia artificial nos sitúa ante un nuevo escenario tecnológico donde ya no es necesaria la presencia física para actuar en cualquier parte del mundo, lo que obliga a las instituciones a una adaptación constante”. Además, ha precisado que el objetivo no es solo combatir usos delictivos como los ‘deepfakes’ o la clonación de voz, sino “impulsar un uso ético y responsable que establezca límites legales claros para proteger la privacidad, la intimidad y el honor de los ciudadanos”.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, ha puesto el foco en el impacto social: “la iniciativa que hoy nos reúne es de una enorme relevancia porque nos invita a reflexionar sobre uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: cómo gestionar el avance vertiginoso de la tecnología garantizando, al mismo tiempo, la protección de los derechos y libertades que sostienen nuestra democracia”. En este contexto, ha destacado herramientas como HODIO para medir la polarización en redes: “Debemos ser capaces de medir la ‘huella del odio’ en el espacio digital para poder combatirlo con mayor eficacia…”.

La jornada se ha estructurado en dos grandes bloques. El primero, centrado en la defensa de los derechos fundamentales, ha abordado cuestiones como el consentimiento en el uso de datos y la respuesta penal ante amenazas como las identidades sintéticas. El segundo, dedicado a la inteligencia predictiva, ha puesto el acento en las buenas prácticas para evitar sesgos algorítmicos en la investigación criminal.
Celebrada en formato presencial y online y con la colaboración de Cajamar, la iniciativa ha congregado a estudiantes, juristas, desarrolladores y miembros de las FCSE, llenando el auditorio de la UAL. Su objetivo: fomentar un intercambio de conocimiento que permita avanzar hacia un uso ético, seguro y garantista de la inteligencia artificial.
Con este foro, la Guardia Civil y la Universidad de Almería refuerzan su papel como impulsores de un debate clave para el futuro, en el que la innovación tecnológica debe desarrollarse siempre bajo el paraguas de los derechos y libertades.













