El móvil se convierte en un aliado para detectar lesiones en personas con ostomía con un 90% de acierto

Una fotografía tomada con un teléfono móvil podría convertirse en una herramienta clave para detectar de forma precoz lesiones en la piel de las personas con ostomía. Un equipo de la Universidad de Jaén (UJA) ha desarrollado un sistema basado en Inteligencia Artificial capaz de identificar estas complicaciones con una precisión cercana al 90%, un avance que permitirá realizar un seguimiento médico a distancia y acelerar el tratamiento de los pacientes.

La tecnología, desarrollada dentro del proyecto EPPIA, abre la puerta a que miles de personas puedan enviar una imagen desde su domicilio para que los profesionales sanitarios detecten posibles lesiones antes de que evolucionen, evitando desplazamientos innecesarios y facilitando una intervención mucho más rápida.

Un problema que afecta a miles de personas

Las complicaciones en la piel que rodea al estoma son uno de los problemas más habituales tras una ostomía. Estas lesiones pueden provocar dolor, dificultar el autocuidado, reducir la calidad de vida e incluso incrementar el riesgo de nuevas complicaciones.

Solo en España viven alrededor de 70.000 personas con una ostomía y cada año se realizan unas 16.000 nuevas intervenciones. Dependiendo del estudio, entre el 18% y el 80% de estos pacientes desarrolla algún problema cutáneo.

Los primeros resultados del proyecto EPPIA confirman esta realidad. Más de la mitad de los pacientes analizados (52,2%) presentaba algún tipo de alteración en la piel que rodea al estoma.

La Inteligencia Artificial aprende a reconocer las lesiones

Para entrenar el sistema, los investigadores recopilaron 1.980 fotografías correspondientes a 312 pacientes, obtenidas por 24 enfermeras estomaterapeutas de 17 hospitales españoles.

A partir de esa base de imágenes desarrollaron distintos modelos de Inteligencia Artificial capaces de diferenciar automáticamente una piel sana de otra con lesiones.

El modelo más preciso alcanzó una fiabilidad cercana al 89%, demostrando que este tipo de herramientas puede convertirse en un importante apoyo para la práctica clínica.

La consulta médica podría empezar con una fotografía

Uno de los resultados más relevantes del estudio es que la evaluación realizada mediante fotografías obtuvo resultados muy similares a la exploración presencial realizada por profesionales expertos.

Esto significa que, en un futuro, muchos pacientes podrían realizar un primer seguimiento desde casa simplemente enviando una imagen de la zona afectada, facilitando la detección precoz de complicaciones y reduciendo la necesidad de acudir al hospital cuando no sea imprescindible.

Las investigadoras principales del proyecto, Isabel María López Medina y María Dolores Pérez Godoy, explican que «estos hallazgos representan un paso importante hacia el desarrollo de herramientas digitales que permitan detectar precozmente complicaciones cutáneas, facilitar el seguimiento remoto de los pacientes y agilizar la intervención de las enfermeras especialistas, especialmente en aquellas zonas donde el acceso a consultas especializadas resulta más limitado».

Las responsables del estudio subrayan además que «estos resultados confirman que es posible combinar el conocimiento clínico de las enfermeras especialistas con las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial para mejorar la atención a las personas con ostomía».

Y aclaran cuál es el objetivo de esta tecnología. «Nuestro objetivo no es sustituir la valoración profesional, sino ofrecer herramientas que permitan detectar antes las complicaciones, facilitar el seguimiento de los pacientes y favorecer una atención más accesible y equitativa».

El siguiente paso: una herramienta para hospitales y pacientes

El proyecto EPPIA reúne a investigadores de las universidades de Jaén, Granada y Málaga, profesionales del Servicio Andaluz de Salud, de la Generalitat Valenciana, especialistas en dermatología y asociaciones de pacientes.

Ahora el equipo trabaja en perfeccionar los algoritmos de Inteligencia Artificial para reconocer diferentes tipos de lesiones y desarrollar una herramienta que pueda incorporarse a la práctica clínica, facilitando el seguimiento remoto y mejorando la calidad de vida de las personas con ostomía.

Los primeros resultados ya han despertado el interés de empresas del ámbito de la tecnología sanitaria y de fabricantes de productos para ostomía, lo que acerca esta investigación a su futura aplicación en el sistema sanitario.