El máximo grado académico reconoce su compromiso con la institución, el impulso a la cooperación educativa entre España e Hispanoamérica y su decisiva contribución a la promoción de iniciativas filantrópicas, sociales, culturales y universitarias

La Universidad de Oviedo ha investido como doctor Honoris Causa al empresario asturmexicano Carlos Casanueva como reconocimiento a su compromiso con la institución académica asturiana y con la cooperación académica entre España e Hispanoamérica, además de su decisiva contribución a la promoción de iniciativas filantrópicas, sociales, culturales y universitarias.
En una ceremonia celebrada en el Paraninfo del Edificio Histórico, Casanueva ha recibido los atributos del máximo grado académico con «humildad» y como un «enorme compromiso social y ético». El empresario ha vinculado la distinción a los estrechos lazos que unen a México y Asturias, tierra de origen de sus cuatro abuelos, y ha destacado la importancia de la familia, el esfuerzo y el trabajo como valores que han marcado su trayectoria personal y profesional.
En su intervención, Casanueva ha repasado su recorrido empresarial desde la creación en 1965 de un pequeño despacho de seguros en Ciudad de México hasta la consolidación de Interprotección como una de las principales agencias de seguros de América Latina. También ha puesto en valor la dimensión social de su trayectoria a través de la Fundación Carlos Casanueva Pérez, que desde 2006 desarrolla proyectos en los ámbitos de la salud, la educación y el medio ambiente, así como su vinculación con Asturias mediante la Fundación Iberoamericana ASICOM y el Premio Ana Casanueva, que reconoce la labor de las ONG del Principado.
El nuevo doctor Honoris Causa ha dedicado buena parte de su discurso a reivindicar el papel histórico y actual de la Universidad de Oviedo como «faro de conocimiento y valores» a lo largo de sus cuatro siglos de historia, y como institución comprometida con la sociedad asturiana: «Hoy en día, la Universidad de Oviedo sigue siendo, sin lugar a duda, la conciencia crítica, pero también ética del Principado; el lugar que forja las mentes del hoy y del mañana y en el que se vertebran las ideas y los movimientos que darán origen a la Asturias del futuro», ha aseverado.
Asimismo, ha destacado la estrecha relación histórica entre Asturias y México, construida a través de generaciones de emigrantes y enriquecida por los intercambios económicos, culturales y sociales entre ambas orillas del Atlántico.
En la parte final de su alocución, Casanueva ha señalado que el doctorado no supone una meta, sino «un nuevo, exigente y motivante punto de partida que me compromete», y ha subrayado la responsabilidad de las universidades ante un contexto marcado por las transformaciones tecnológicas, la incertidumbre geopolítica y los desafíos ambientales y éticos. En este escenario, ha defendido que las universidades y quienes forman parte de sus comunidades deben seguir siendo «faros de pensamiento crítico, de racionalidad, de empatía y de humanismo».
«A partir de este inolvidable día, una parte de mi corazón se queda para siempre en este recinto y en estas históricas aulas de la Universidad de Oviedo, en mi Asturias querida», ha celebrado. Casanueva ha cerrado su intervención reiterando su agradecimiento a la Universidad de Oviedo y a su rector, Ignacio Villaverde, con el deseo de que la institución continúe fortaleciendo los vínculos entre Asturias y México por «la paz, la prosperidad y el conocimiento».
«Un humanista en el sentido más amplio y cabal del término»
La profesora Laura Galguera ha sido la madrina de Carlos Casanueva y la encargada de solicitar su incorporación al claustro de doctores y doctoras de la Universidad de Oviedo. En su laudatio, ha defendido que la trayectoria vital del nuevo doctor Honoris Causa está alineada con los valores de la institución. Galguera ha destacado que esta distinción «trasciende el mero reconocimiento solemne» y es «un pacto entre la ciencia, la academia y la ejemplaridad de una trayectoria vital; la incorporación formal de un itinerario de vida al acervo ético y humano de nuestra comunidad universitaria».
En su intervención, Galguera ha puesto el acento en la dimensión humana de la trayectoria del nuevo doctor, al que ha definido como «un humanista en el sentido más amplio y cabal del término» por su «amor por el género humano, su empatía ante el sufrimiento ajeno y su convicción de tender la mano al prójimo». Su madrina ha subrayado especialmente su confianza en el conocimiento, la educación, la ciencia y las artes como herramientas de transformación social y su compromiso con una concepción del liderazgo basada en la cercanía, la responsabilidad y el servicio a la sociedad.
La madrina ha destacado asimismo la coincidencia entre estos principios y la misión de la Universidad de Oviedo, al considerar que la institución, con la incorporación de Casanueva Varas, ha reafirmado «los valores que sostienen su propia misión histórica: el amor al conocimiento, el compromiso irrenunciable con la verdad, la indeclinable vocación social, el establecimiento de puentes entre culturas e instituciones, y la firme convicción de que el progreso del ser humano solo se concibe desde el esfuerzo y la generosidad».
Galguera ha considerado que el nuevo doctor Honoris Causa podrá contribuir a proyectar estos valores más allá de la institución y ha celebrado que «será un embajador excepcional de la Universidad de Oviedo», antes de solicitar su incorporación formal al claustro de doctores y doctoras de la institución académica asturiana.

«Un ser humano irrepetible»
Como cierre al emotivo acto, el rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, ha tomado la palabra para destacar el carácter humano de Carlos Casanueva y el vínculo personal construido con él durante los últimos años. «Tu obra dice quién eres, tus actos dicen quién eres», ha afirmado el rector, quien ha puesto en valor su generosidad y su compromiso con quienes necesitan apoyo. Villaverde ha recordado que conoció a Casanueva poco después de asumir el Rectorado, a través de los Premios Ana Casanueva, y ha señalado que aquel encuentro le permitió descubrir a “una persona excepcional” y, parafraseando a García Lorca, “una persona rica en aventura. Un ser humano irrepetible”.
El rector ha subrayado asimismo la profunda vinculación de Casanueva con Asturias, una pertenencia que, a su juicio, trasciende la evocación sentimental de sus orígenes. «Esa asturianía de Carlos no es retórica, ni una simple evocación sentimental de la tierra de sus antepasados. Es una forma de pertenencia», ha afirmado. Villaverde ha tirado de anecdotario para destacar una expresión del propio Casanueva sobre sus raíces: «Yo soy asturiano por mis ancestros… y porque me da la gana».
Villaverde ha puesto también de relieve la especial relación que Casanueva ha establecido con la Universidad de Oviedo como espacio de encuentro entre Asturias, México y el ámbito iberoamericano. Ha subrayado su apuesta por desarrollar en la institución iniciativas que favorecen la colaboración universitaria y la creación de oportunidades, y ha afirmado que Casanueva «eligió hace ya muchos años a la Universidad de Oviedo para hacer realidad su idea fecunda de construir espacios donde México y Asturias se encuentran con el mundo todo».
Para el rector, esta trayectoria justifica la incorporación de Casanueva al claustro universitario. «Ser doctor Honoris Causa es la máxima expresión de agradecimiento de una universidad para quienes, no formando parte de su claustro, le han prestado servicios extraordinarios y relevantes», ha señalado. Villaverde ha considerado que el nuevo doctor se incorpora «a un claustro lleno de grandes méritos» al que contribuirá con «su voz y su ejemplo».












