Diego Perino: «La IA facilita que las empresas diferencien y mejoren sus productos»

Diego Perino es director del Instituto de IA del Centro de Nacional de Supercomputación. Está convencido de que la inteligencia artificial va a cambiar la manera de trabajar en las empresas. Esta tecnología tiene el potencial de dar un impulso a la competitividad como pocas veces se ha visto en la historia y supone un cambio de paradigma al que no se le puede dar de lado.

Diego Perino en el III Foro Alia, organizado por CENID en Valencia.

Este especialista advierte de que la incorporación de la inteligencia artificial va mucho más allá de la instalación de una herramienta concreta. Implica un análisis previo sobre las posibilidades de aplicación de esta tecnología a la dinámica de la organización, el impulso que puede aportar y la manera en que se incorpora a los procesos del día a día. En esta transformación, las empresas de mayor tamaño juegan con ventaja. Sin embargo, las pequeñas pueden aprovechar todos los recursos ofrecidos desde ALIA, el proyecto para crear una inteligencia artificial en español y las lenguas cooficiales, como los modelos de lenguaje y conjuntos de datos para el desarrollo de herramientas concretas; y también los servicios de asesoramiento, formación y acompañamiento ofrecido por AI Factory del Centro Nacional de Supercomputación.

Tras su paso por el III Foro ALIA, organizado en Valencia por el Centro de Inteligencia Digital de Alicante (CENID), Diego Perino visita las páginas de Nova Ciencia para adelantar el avance en competitividad que experimentarán las empresas que apuesten por la inteligencia artificial.

Pregunta- ¿Qué gana una empresa cuando apuesta por la IA?
Respuesta-
Aquí veo dos grandes líneas. Una primera es a nivel interno. Las empresas ganan en productividad, al agilizar los procesos del día a día: desde el trabajo de programación de los ingenieros hasta el de las personas encargadas de buscar información. Al final, esta herramienta hace que las empresas aumenten su productividad, porque se reduce el tiempo de ejecución de las tareas. Las personas que realizan estas funciones pueden dedicar más tiempo a otras tareas de carácter creativo. La segunda va por la diferenciación. La IA generativa te permite hacer algunas cosas que antes la tecnología no permitía. Esto facilita buscar un nicho de diferenciación de tu producto y tus servicios. Y esto ocurre tanto en las empresas grandes como en las empresas pequeñas.

P- Las ventajas que aporta la IA son evidentes, sin embargo hay muchas empresas que no acaban de incorporarla, ¿por qué?
R-
Al final se trata de una cuestión de capacidad. Las grandes empresas pueden formar a su personal, contratar expertos en IA que guíen el proceso de transformación. Las empresas pequeñas no tienen esa capacidad. Adoptar la IA no es solamente instalar una aplicación y listo; es un cambio profundo en la manera de trabajar. Incorporar la IA implica toda una transformación: hay que entender lo que permite la tecnología, cómo se aplica en el día a día…

Las empresas necesitan asesorarse antes de dar el paso hacia la IA: ver el potencial de esta tecnología, en qué procesos pueden aplicarla, y luego vendrá la parte técnica de construcción de la herramienta concreta. Es en esta parte de arranque donde hay que invertir. Las grandes empresas no tienen problemas, acuden a consultoras que les facilitan el trabajo. Desde AI Factory disponemos una línea de asesoramiento con la que proporcionamos formación, consultoría y acompañamos a las empresas en la fase previa a la incorporación de la tecnología.

P- Del proyecto ALIA salen modelos de lenguaje para construir herramientas de IA, ¿pero solamente eso?
R-
No, ALIA es mucho más que unos modelos de lenguaje. La idea es construir un conjunto de recursos, con modelos, datos y eventos para dinamizar el ecosistema, para ayudar a las empresas pequeñas y a la administración a superar su falta de capacidad para digitalizar su actividad a través de la inteligencia artificial. Además, con AI Factory ponemos a las empresas en contacto con expertos, que les asesoran sobre qué se puede hacer con sus datos. Yo creo que este es uno de los roles más importantes del proyecto para crear una IA pública.

P- ¿Hasta qué punto la IA está cambiando la forma en que se trabaja?
R-
Yo veo que la IA se convertirá en una herramienta habitual en las empresas, como ahora son el correo electrónico o Internet. Es una herramienta que en cualquier trabajo ya se aprovecha directa o indirectamente, con redacción de documentos, automatización de procesos o robotización.

P- ¿Qué usos se le dan actualmente a la IA y qué está por venir?
R-
En los últimos años, la generación de código en las empresas viene marcada por la inteligencia artificial, en algunas empresas se llega a generar la mayoría del código con herramientas de IA. También se usa habitualmente para redactar y editar documentos, en asistentes conversacionales y en otras tareas de administración que pueden automatizarse. Y luego, en sectores más concretos como el de la salud o el estudio del clima usan modelos de aprendizaje automático habitualmente. Lo que va a venir es difícil de prever, aunque parece que la tendencia va hacia automatizar todavía más los procesos y que seguirá creciendo su uso para la generación de código. Asimismo, soy optimista y veo que en poco tiempo la pequeña empresa y la administración pública van a incorporar la inteligencia artificial en su día a día como algunas grandes empresas ya lo hacen.

P- ALIA ha hecho públicos varios modelos de lenguaje, ¿qué se puede hacer con ellos?
R-
ALIA es un conjunto de recursos: tenemos 40B, modelos de voz, modelos de traducción, conjuntos de datos y de evaluación… ALIA es una infraestructura pública de recursos para construir herramientas concretas, son como piezas de Lego para construir tus propios productos. Por ejemplo, puedes aplicar los modelos en soluciones del ámbito de la salud, para poner en valor tus propios datos, para hacer búsquedas en tu propia información o para implementar tu web en una lengua cooficial. Puedes construir tu producto a partir de estos elementos.

P- ¿Qué cambio fundamental necesitan las empresas para abrirse a la IA?
R-
Principalmente, entender el potencial de esta tecnología en tu propio proceso y tu propio producto. Hay que entender bien la IA y comprender que no es la solución a todo. Y luego, la parte de talento, abrir las puertas a especialistas que sepan utilizar estos recursos.

P- ¿Qué perfiles profesionales están más demandados en este ecosistema de IA?
R-
Claramente, los ingenieros especializados en aprendizaje automático. En la primera fase de la IA los más demandados eran los analistas de datos, pero ahora los especialistas en aprendizaje automático han ganado terreno. Son quienes saben cómo construir herramientas, entienden lo que es la inteligencia artificial y lo que te puede dar. No obstante, la inteligencia artificial va a modificar todos los puestos de trabajo, porque habrá adaptaciones a la tecnología de cara a aprovechar su potencial en productividad y creatividad.