Planetas, estrellas y satélites están en movimiento. Giran, se alinean, y, a veces, solo a veces, sucede algo extraordinario: la Luna se coloca justo entre la Tierra y el Sol, o la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna. Ese fenómeno se llama eclipse, y a lo largo de la historia, ha sido objeto de múltiples interpretaciones, como la de ser un signo de la ira de los dioses o el efecto de una mordedura de dragón en el Sol.
Coincidiendo con el trío de eclipses que se podrán observar desde la península ibérica entre agosto de 2026 y enero de 2028, el CSIC ha publicado el libro Eclipses. Cuando la luz desaparece. Ilustrado y escrito por Noemí Fabra con la asesoría científica de la astrofísica del CSIC Montserrat Villar.
“España se va a convertir en un lugar privilegiado para admirar un fenómeno que no se ha visto en la península ibérica desde hace más de cien años, y, con este libro, queremos que los más pequeños despierten, o aumenten, su interés por la astronomía, sean capaces de entender los eclipses desde un punto de vista científico, y, sobre todo, tengan toda la información para observarlo de manera segura”, ha resaltado la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino.
Todo lo que se debe saber sobre los eclipses en un libro ilustrado
Cuidadosamente ilustrado, el libro describe los tipos de eclipses que existen y cómo se producen. El eclipse solar total es uno de los más espectaculares e inquietantes porque dejamos de ver el Sol. “La Luna se alinea a la perfección con el Sol y lo cubre, y, durante unos minutos, en una parte de la Tierra, el cielo se oscurece como si el Sol hubiera desaparecido”, describe Fabra.
La ilustradora ha creado esquemas minuciosos que explican de manera sencilla y rigurosa todo lo que ocurre durante los eclipses solares y lunares. Asimismo, utiliza sus dibujos para responder a cuestiones como por qué no ocurren eclipses lunares cada mes o si hay eclipses en otros planetas. “Realizar este libro ha sido como abrir el cajón de mi abuelo, quien me enseñaba la Luna a través de unos prismáticos que guardaba en su habitación, y desenterrar la curiosidad de niña por investigar”, comenta la autora. “Para mí ha sido un regalo transmitir parte de estos conocimientos científicos de siglos de investigación”, añade.
El ser humano ha sido capaz de predecir los eclipses desde la Antigüedad. En Mesopotamia, el antiguo pueblo babilónico ya era capaz de calcular cuándo sucederían. Actualmente, la tecnología y los conocimientos adquiridos tras décadas de investigación permiten conocer con exactitud los lugares, fechas y horarios en los que se podrán observar.
Un eclipse solar total en agosto
En la mitad norte de España, el próximo 12 de agosto tendremos la oportunidad de presenciar un eclipse solar total, algo que no sucedía en la península ibérica desde 1912. El año que viene, el 2 de agosto, ocurrirá otro eclipse solar total visible desde la costa andaluza, y, por último, el 26 de enero de 2028, cruzará nuestro territorio un eclipse solar anular, es decir, la Luna se colocará frente al Sol, pero no conseguirá taparlo del todo, por lo que un brillante anillo asomará alrededor de la estrella.
La expectación es máxima entre las personas aficionadas a la astronomía. Según Villar, ese componente social es una de las experiencias más destacables. “Son espectáculos celestes realmente impresionantes que, a veces a través del impulso de agencias como el CSIC o la NASA, inspiran a la ciudadanía para que tome imágenes de los propios eclipses, de espectros, de datos de distinto tipo, y, con sus aportaciones, también se pueda avanzar en el conocimiento de estos fenómenos”, señala la astrofísica del CSIC.














