Crea un sistema de descontaminación de agua y recibe el premio a la mejor patente presentada por una mujer

Una tecnología desarrollada en la Universidad de Almería podría ayudar a afrontar dos de los grandes desafíos ambientales del siglo XXI: la contaminación del agua y su creciente escasez. El sistema utiliza la energía solar para eliminar bacterias, microorganismos patógenos y contaminantes emergentes presentes en las aguas residuales, facilitando así su reutilización de forma segura.

La investigadora Solaima Belachqer El Attar, con el vicerrector de Política Científica, José Antonio Sánchez Perez, tras recoger el premio nacional de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

La innovación ha sido desarrollada por la investigadora Solaima Belachqer El Attar, del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Almería y del Centro de Investigación en Energía Solar (CIESOL), y acaba de recibir el premio a la Mejor Invención Protegida en la categoría de Mejor Modelo de Utilidad de una Mujer Inventora, concedido por la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

Una tecnología solar para limpiar el agua de contaminantes emergentes

La invención premiada, registrada como ‘Composición para la Purificación de Aguas’, consiste en una formulación química capaz de aprovechar la radiación solar o ultravioleta para activar procesos de oxidación avanzada que degradan contaminantes presentes en el agua.

Su principal fortaleza es que permite eliminar simultáneamente microorganismos y compuestos químicos potencialmente peligrosos para la salud y el medio ambiente.

Entre ellos se encuentran algunos de los denominados contaminantes emergentes, sustancias que cada vez preocupan más a los expertos por su presencia en ríos, acuíferos y aguas regeneradas. En este grupo figuran restos de medicamentos, antibióticos, plaguicidas, productos de higiene personal o edulcorantes artificiales que los sistemas convencionales de depuración no siempre consiguen eliminar completamente.

Una solución para reutilizar aguas residuales

La tecnología está especialmente diseñada para incorporarse como tratamiento avanzado en las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR), donde podría convertirse en una herramienta clave para incrementar la reutilización segura del agua.

Su aplicación permitiría obtener aguas regeneradas aptas para usos como el riego agrícola, un aspecto especialmente relevante en territorios afectados por la sequía y el estrés hídrico, como gran parte del sur de España y la cuenca mediterránea.

Además de mejorar la calidad del agua tratada, el sistema contribuye a evitar la acumulación de microcontaminantes en los ecosistemas acuáticos y reduce la generación de subproductos tóxicos asociados a otros métodos tradicionales de desinfección.

Menor impacto ambiental y menos costes energéticos

Uno de los aspectos más destacados de esta innovación es que funciona utilizando luz solar natural como fuente principal de energía.

Esta característica reduce considerablemente el consumo energético necesario para el tratamiento del agua y disminuye el uso de reactivos químicos, lo que se traduce en menores costes operativos.

Según los investigadores, el sistema puede convertirse en una alternativa más sostenible frente a tecnologías ampliamente utilizadas en depuración, como la cloración o la ozonización.

La composición desarrollada también destaca por su versatilidad, ya que sus componentes pueden incorporarse tanto en estado sólido como en disolución acuosa, facilitando su aplicación en distintos escenarios de tratamiento.

Un reconocimiento nacional a la innovación desarrollada en Almería

La tecnología ha sido reconocida en la quinta edición de los premios de la Oficina Española de Patentes y Marcas, considerados uno de los principales galardones nacionales en el ámbito de la innovación y la protección industrial.

La ceremonia de entrega estuvo presidida por el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y distinguió aquellas invenciones con mayor potencial de transferencia tecnológica y aplicación práctica.

El premio, dotado con 2.500 euros, reconoce tanto el valor científico de la invención como su capacidad para ofrecer soluciones a desafíos globales relacionados con la gestión sostenible del agua y la adaptación al cambio climático.

Ciencia al servicio de la escasez hídrica

La investigación se enmarca en una de las líneas estratégicas de trabajo del CIESOL, centro de referencia internacional en tecnologías solares aplicadas al tratamiento de aguas.

El desarrollo es fruto de un trabajo conjunto en el que también han participado los investigadores José Antonio Sánchez Pérez, Paula Soriano Molina, José Luis Casas López, José Luis García Sánchez, Ana Agüera López y Patricia Plaza Bolaños.

Para los responsables del proyecto, este tipo de avances demuestran que la combinación de energía solar y procesos químicos avanzados puede ofrecer respuestas eficaces a uno de los grandes retos ambientales de las próximas décadas: garantizar recursos hídricos suficientes sin aumentar la presión sobre los ecosistemas.

Una joven investigadora con una destacada trayectoria

Solaima Belachqer El Attar desarrolla actualmente su investigación predoctoral en la Universidad de Almería, donde trabaja en tecnologías avanzadas para la regeneración y reutilización de aguas urbanas y agrícolas.

Graduada en Ingeniería Química Industrial y máster en Ingeniería Química por la UAL, obtuvo el premio al mejor expediente académico y se ha especializado en procesos como la fotocatálisis solar y el foto-Fenton, dos tecnologías consideradas especialmente prometedoras para la depuración avanzada de aguas.

A lo largo de su trayectoria ha participado en proyectos de investigación de referencia y ha mostrado una intensa actividad divulgadora. Entre otros reconocimientos, fue ganadora del concurso Tesis en 3 Minutos de la Universidad de Almería y colabora habitualmente en actividades de divulgación científica como La Noche Europea de los Investigadores.

Una innovación con impacto más allá del laboratorio

El reconocimiento recibido por Solaima Belachqer pone de relieve el creciente papel de la investigación española en la búsqueda de soluciones sostenibles para la gestión del agua.

En un escenario marcado por el cambio climático, la sequía y la necesidad de reutilizar recursos hídricos de forma segura, tecnologías como esta muestran cómo la ciencia desarrollada en universidades y centros de investigación puede transformarse en herramientas reales para mejorar la calidad ambiental y reforzar la seguridad hídrica del futuro.