Humanidades

Corral de comedias de Cartagena: descubierto en los archivos

Posible ubicación del corral de comedias de Cartagena.

Documentos descubiertos recientemente revelan que Cartagena contó con un corral de comedias entre los más importantes del país, construido en el siglo XVII, y por el que pasaron las compañías más importantes del momento

Para la ciudad de Cartagena, el siglo XVII significó el inicio de un crecimiento espectacular en lo económico y lo social, que la llevó de contar con una población que apenas superaba los 4.000 habitantes, en los primeros años de ese siglo, a tener un censo cercano a los 10.000, después de haber superado la crisis de mitad de siglo, marcada por la epidemia de peste y los ataques berberiscos.

El crecimiento económico de Cartagena en esta época estuvo estrechamente vinculado al puerto, uno de los más importantes del Mediterráneo en esa época. Intercambio de mercancías, comercio de esclavos, bastión militar y el hecho de estar a medio camino entre los otros dos grandes puertos españoles de la época, como eran Sevilla y Valencia, hicieron de Cartagena un lugar próspero, lleno de oportunidades, con un crecimiento anual muy superior al de la media del país.

Corral de comedias de Cartagena

Cartagena tomaba visos de gran ciudad y, por tanto, también de un gran centro cultural de su época, en el que el propio Ayuntamiento de la ciudad tomó partido como promotor.

Una de las actuaciones más señeras en el panorama cultural de la Cartagena de principios del siglo XVII fue la construcción de un gran corral de comedias. Un edificio que siguiera la línea del de Sevilla y del célebre corral de comedias de Almagro, en el que se representaron obras de los principales autores literarios de la época.

Recientemente, el investigador de la Universidad de Murcia, Rafael Sánchez Martínez, acaba de publicar en la revista Hipogrifo los resultados de su investigación sobre este corral de comedias de Cartagena construido en el siglo XVII, y que llegó a compararse con los corralones más importantes de la España barroca.

Rafael Sáchez, investigador que ha recuperado la historia del corral de comedias de Cartagena.
Rafael Sánchez, investigador de la UMU.

Patio de comedias descubierto gracias a documentos del Archivo de Cartagena

Concretamente, en la investigación de Sánchez Martínez se saca a la luz una documentación hasta ahora inédita, en la que se detallan las características de este centro de cultura, así como datos que permiten hacer una reconstrucción tanto histórica como arquitectónica de este espacio teatral.

La importancia de esta investigación radica en que hasta hace poco la ciudad de Cartagena no aparecía como sede de uno de estos edificios. “Sabíamos que existían corrales de comedias en algunas ciudades importantes: Sevilla, Madrid, Valencia, Córdoba, Murcia, Lisboa, Alcalá y, por supuesto, Almagro, estas ciudades y otras pocas más conforman el mapa donde sabemos que se representaba teatro. Añado a Cartagena en este mapa porque ahora sabemos que hubo un corral de comedias de importancia y actividad teatral de primer nivel en el siglo XVII”, explica Rafael Sánchez.

Infraestructura cultural que liberaba espacios militares

Antes de su construcción, iniciada en 1614, las obras de teatro se representaban en la Casa del Rey. Sin embargo, este edificio no era el más adecuado, ya que también se utilizaba como armería, armería, almacén de municiones y lugar de descanso para las tropas reales.

Por este motivo el Ayuntamiento de Cartagena decidió levantar un edificio de nueva construcción, adaptado a las necesidades los teatros de la época, en pleno centro de la ciudad y lo convirtió en uno de los corrales de comedias más importantes. Se tomó como referencia el Teatro del Toro de Murcia, levantado en 1609.

Contrato de actores que trabajaron en el corral de comedias de Cartagena.

Un corral de comedias con una planta más grande que el teatro Príncipe de Madrid

Fue un patio de comedias de grandes dimensiones. La documentación de la época, analizada por este profesor del Departamento de Literatura Española, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Murcia, revela que tenía una planta más grande que la del coetáneo teatro Príncipe de Madrid, lo que pone de manifiesto la importancia que adquiría en la época la ciudad portuaria y el énfasis que las autoridades locales ponían en la cultura.

El solar en el que se construyó pertenecía al vecino de Cartagena Francisco Grasso. Sin embargo, este espacio no era suficiente para la construcción planeada y el Ayuntamiento también adquirió una casa a Lucas Maldonado.
La construcción del corral de comedias fue una “prioridad” en la Cartagena de principios del siglo XVII y las autoridades locales invirtieron mucho dinero.

La gestión del teatro fue municipal, pero en 1693 la explotación se comparte con los hermanos de San Juan de Dios, que también se encargaban de la gestión del Hospital de Santa Ana, ubicado justo al lado del teatro.

La construcción de esta casa de comedias supuso un revolución en lo económico, social y cultural en Cartagena, que se subió al carro de las ciudades que apostaban fuertemente por la cultura como un servicio para la población y también una fuente de recursos. Un teatro de primera línea, por el que pasaron las compañías más señeras de la época como las de Damián Arias, Francisco Mudarra, Lorenzo Hurtado o Ángel Barba.

Plano de corral de comedias de Cartagena.

Patio de comedias de grandes dimensiones

Los documentos custodiados en el Archivo Municipal de Cartagena son muy completos y en ellos se describen las características de este patio de comedias, construido a semejanza de los de Córdoba y Murcia, y que en su época adquirió una gran importancia para la ciudad, por el dinamismo cultural que imprimió en la Cartagena del siglo XVII y la fuente de ingresos que suponía para las arcas municipales la actividad teatral desarrollada en este espacio.

La casa de comedias de Cartagena estuvo activa hasta finales del siglo XVIII, porque en esa época se comenzó la construcción del Teatro Principal, un espacio escénico más moderno, que seguía los cánones de los teatros italianos y estaba mucho más preparado para las exigencias de las artes escénicas de ese momento.

En la elaboración de su tesis, Rafael Sánchez Martínez encontró algunos documentos que hacían leves referencias a la existencia de este patio de comedias, así que tiempo después decidió revisar la documentación histórica en busca de más información sobre este espacio escénico. La halló en el Archivo Municipal de Cartagena, donde se conservan desde el proyecto de obra en el que se describe el corral con todo detalle, hasta contratos con actores y compañías que actuaron en Cartagena.

Gracias a esa documentación se puede saber que el teatro se ubicaba entre la calle Bodegones y la calle Mayor, en pleno casco histórico de Cartagena, en un espacio adyacente al Hospital de Santa Ana, que se encontraba entre el Ayuntamiento y la Casa Cervantes.

Fue una construcción de planta nueva, con una estructura semicircular, lo que permitía una mejor visión del escenario y una proyección de la voz hacia los espectadores mejorada. En el patio existieron asientos para los espectadores. Aunque para los más distinguidos había gradas y 22 estancias similares a los palcos de los teatros modernos, el mismo número que el Corral de la Cruz de Madrid, lo que atestigua su importancia.

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