Estudiantes de la Universidad de Oviedo ganan un hackathon en el Instituto Tecnológico de Monterrey en México con su propuesta para transformar residuos de la producción de tequila en bioplásticos.
La prueba buscaba soluciones innovadoras basadas en la economía circular para la gestión de las vinazas, subproductos generados en el proceso de elaboración de bebidas alcohólicas como el vino, la sidra o el tequila
El proyecto ganador utiliza una bacteria que puede convertir los compuestos orgánicos de las vinazas en un plástico biodegradable destinado a la fabricación de biotextiles que sustituyan a los tejidos derivados del petróleo

Estudiantes del Máster en Biotecnología del Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de Oviedo han triunfado en el Hackathon de Economía Circular del prestigioso Simposio Internacional AGAVE, organizado por el Instituto Tecnológico de Monterrey. El equipo formado por Andrea López Valín, Lea Thomas, Irene Fernández Álvarez y Naomi Trejo Ortega, de la asignatura Gestión de la Innovación, ha resultado ganador al presentar una solución innovadora y sostenible para la gestión de las vinazas, un subproducto generado en el proceso de producción de bebidas alcohólicas como el tequila, el vino y la sidra.
La iniciativa vencedora consiste en transformar los residuos del tequila en bioplásticos, específicamente PHA (polihidroxialcanoatos), mediante el uso de una bacteria llamada Cupriavidus necator. Este microorganismo puede convertir los compuestos orgánicos de las vinazas en un plástico biodegradable que puede usarse para fabricar biotextiles, tejidos sostenibles que reemplazan a los derivados del petróleo.
El proyecto permitiría reducir el consumo de agua, mejorar su tratamiento y disminuir las emisiones de CO₂ durante el proceso de producción de tequila; impulsar la economía circular en las regiones tequileras de México y crear nuevas oportunidades de empleo para la población local, fortaleciendo el tejido productivo y social de estas zonas.
La propuesta de las estudiantes de Biotecnología del Medio Ambiente y la Salud ha destacado entre el resto de las iniciativas presentadas por su viabilidad técnica y su impacto positivo, tanto en el medio ambiente como en el desarrollo económico regional de las zonas tequileras de México. Como reconocimiento a su innovación, el equipo ganador recibirá un mentoring especializado para desarrollar una comunicación científica de su propuesta, así como un premio de 400 euros, donado por el Grupo de Investigación en Ingeniería Sostenible.
En esta Hackathon de Economía Circular, la Universidad de Oviedo estuvo representada por tres equipos de estudiantes internacionales que se encuentran realizando las asignaturas de “Proyectos” y “Gestión de la Innovación” dentro del Máster en Biotecnología del Medio Ambiente y la Salud.

Junto a las ganadoras, los otros dos grupos que representaron a la institución académica asturiana también obtuvieron excelentes valoraciones del jurado. Una de las propuestas alternativas planteaba la combinación de residuos biológicos con hormigón para crear materiales de construcción sostenibles, mientras que la otra se centró en la extracción de fenoles a partir de las vinazas. Ambas iniciativas demostraron un alto nivel de innovación y viabilidad, reflejando la excelente calidad de los trabajos realizados por los estudiantes del Máster.
Junto a estudiantes del TEC de Monterrey y la Universidad de Oviedo, participaron grupos de la Universidad de Puebla. “Este hackathon no solo fomenta la colaboración internacional, sino que también ha puesto de relieve el papel de la innovación en la búsqueda de soluciones sostenibles para los retos medioambientales actuales”, según han enfatizado los profesores de la asignatura Francisco Ortega, Sara Andrés y Adriano Mones. Según los docentes, “este reconocimiento subraya el compromiso de la Universidad de Oviedo con la formación de profesionales capaces de liderar proyectos transformadores en el ámbito de la biotecnología y la sostenibilidad”.













