Confundir medicamentos porque los envases se parecen demasiado no es un caso aislado ni un simple despiste. Los errores de medicación constituyen un problema relevante de salud pública a nivel global, con consecuencias clínicas y económicas importantes.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente un tercio de estos errores está relacionado con la similitud entre medicamentos.
Cuando las cajas de medicamentos se parecen demasiado
Un estudio desarrollado en la Universidad de Alicante analiza cómo el diseño de la caja del fármaco y los nombres de los medicamentos pueden influir directamente en la seguridad del paciente.
La investigación, realizada con 284 personas mayores de 60 años que toman varios medicamentos de forma habitual, muestra que la confusión es más frecuente de lo que podría parecer.
El 40,5 % de los participantes reconoce tener dificultades para distinguir entre sus medicamentos cuando los envases son similares. Además, un 16,5 % afirma haber cometido al menos un error de toma debido al parecido visual de las cajas, mientras que un 12 % señala haberse confundido por la similitud en los nombres.
En pruebas experimentales, el 40 % de los participantes no logró identificar correctamente un medicamento cuando se presentaba entre otros envases visualmente parecidos.
El problema no es solo del paciente
La investigadora Isabel Delgado, autora del trabajo doctoral, subraya que estos errores no deben atribuirse únicamente a la falta de atención del usuario.
“Las personas no se equivocan porque no presten suficiente atención, sino porque el propio diseño de los medicamentos puede inducir a error”, explica.
Según la investigadora, el problema no está solo en el diseño individual de cada envase, sino en cómo se perciben cuando conviven varios medicamentos similares dentro de un mismo sistema. Esto traslada parte de la responsabilidad al propio sistema de diseño y comunicación farmacéutica.
Medicamentos genéricos y envejecimiento: un escenario de mayor riesgo
El estudio señala que la problemática es especialmente frecuente en medicamentos genéricos, sobre todo cuando comparten laboratorio o utilizan nombres basados en el principio activo.
También influye el envejecimiento de la población y el aumento de pacientes polimedicados, que cada vez gestionan más medicación en el hogar sin supervisión directa.
“Se ha comprobado que la problemática de la similitud y la indiferenciación es especialmente frecuente en medicamentos genéricos… además, el envejecimiento de la población hace que cada vez más personas gestionen su medicación en el hogar”, destaca Delgado.
El packaging como elemento de seguridad sanitaria
Más allá de su función comercial o estética, el envase del medicamento se convierte en un elemento clave para la correcta identificación del fármaco.
“Más allá de su función de protección, el packaging se convierte en un elemento clave para la correcta identificación y diferenciación del fármaco y, por tanto, para la seguridad del paciente”, añade la investigadora.
El trabajo, dirigido por Fernando Olivares en la Universidad de Alicante, plantea que la solución no pasa solo por cambiar nombres o diseños aislados, sino por incorporar estrategias más amplias de diseño farmacéutico y comunicación sanitaria, con el objetivo de reducir errores y mejorar la seguridad del paciente.













