Demostrar que una empresa es realmente sostenible dejará de ser una cuestión de confianza para convertirse en una prueba verificable. Ese es el escenario que dibuja Carmen Pastor, catedrática de Derecho Mercantil de la Universidad de Alicante y directora del BAES Blockchain Lab, quien asegura que la economía europea avanza de forma irreversible hacia un modelo basado en credenciales verificables, donde productos, procesos y organizaciones deberán acreditar digitalmente lo que afirman.

La investigadora sostiene que la tecnología blockchain será una de las herramientas clave para afrontar esta transformación, especialmente en sectores como las cooperativas y la economía social, donde la transparencia constituye uno de sus principales valores.
«Cada proceso y producto deberá certificarse»
Durante su participación en el curso Cooperativas Sostenibles: de la Gobernanza a la Medición de Impacto, celebrado en la Sede de La Rábida de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), Pastor advirtió de que la regulación impulsada por la Unión Europea está acelerando un cambio profundo en la forma de acreditar la información empresarial.
«Vamos hacia un mundo de credenciales verificables, como el pasaporte digital o el Business Wallet en la Unión Europea, donde cada proceso y producto deberá certificarse».
Según explica, el blockchain aporta el nivel de autenticidad y trazabilidad necesario para competir en este nuevo entorno digital, en el que la confianza ya no dependerá únicamente de certificados en papel o declaraciones de las empresas.
Blockchain para demostrar que una empresa cumple lo que promete
Aunque conceptos como la tokenización puedan parecer complejos, la experta explica que se trata de herramientas destinadas a automatizar procesos y eliminar tareas manuales, de una forma comparable al funcionamiento de una domiciliación bancaria.
Sin embargo, considera que la verdadera revolución del blockchain reside en su capacidad para crear registros transparentes, auditables e inalterables, permitiendo seguir el recorrido completo de un producto o de un proceso.
Por ello responde con rotundidad cuando se le pregunta si esta tecnología puede acreditar el compromiso social y ambiental de las organizaciones. «Sí se puede certificar matemáticamente que una empresa cumple sus fines sociales y evitar el postureo verde».
Como ejemplo, recuerda que sectores como la industria del plástico deberán acreditar digitalmente el origen y la sostenibilidad de sus productos en los próximos años, un cambio que transformará la forma de demostrar el cumplimiento de los nuevos requisitos europeos.
El reto ya no es tecnológico, sino cultural
Pese a las posibilidades que ofrece esta tecnología, Pastor considera que el principal obstáculo para muchas cooperativas sigue siendo la dificultad para priorizar la transformación digital frente a los problemas cotidianos de financiación y gestión.
En este contexto, defiende la necesidad de reforzar la formación de gestores, economistas y socios para afrontar un escenario regulatorio cada vez más digitalizado.
A su juicio, el mayor desafío no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino en comprender cómo estas modificarán la forma de certificar la actividad económica y el impacto social de las organizaciones.
Las cooperativas, un modelo para gobernar las infraestructuras digitales
La directora del BAES Blockchain Lab también reivindica el papel que puede desempeñar la economía social en el desarrollo de las futuras infraestructuras digitales.
«El modelo cooperativo es la mejor forma de gobernanza para las infraestructuras digitales, asegurando que sean abiertas, transparentes y auditables, evitando que dependan de capital extranjero o fondos de inversión».
Para demostrar que esta idea ya tiene aplicaciones reales, explicó la experiencia desarrollada por su equipo de investigación, que constituyó una cooperativa de servicios empresariales para gestionar una red blockchain pública, sin criptomonedas.
«Esto empodera al ciudadano frente a la administración, aportando transparencia, auditabilidad y trazabilidad en procesos legales o de contratación pública».
El análisis de Pastor se produjo durante el curso de verano Cooperativas Sostenibles: de la Gobernanza a la Medición de Impacto, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía junto con la Escuela de Economía Social, una actividad dirigida a profesionales y responsables de organizaciones de la economía social para abordar los retos de la comunicación, la medición del impacto, la seguridad financiera y las oportunidades que ofrece el blockchain.













