Cae la diversidad genética de la merluza: se reproducen menos y pierden capacidad de adaptación

La diversidad genética de la población de merluza europea ha experimentdo una merma significativa. Así lo ha comprobado un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científcas (CSIC), en un estudio realizado en merluzas de las Islas Baleares, Galicia y el Mar del Norte.

“Los resultados mostraron una pérdida de niveles de diversidad genética de más del 90% con respecto a los niveles anteriores a la explotación industrial. Estas elevadas pérdidas de diversidad genética disminuyen el éxito reproductivo de las poblaciones de merluza europea y su capacidad de adaptación a los cambios ambientales y, por lo tanto, ha aumentado su vulnerabilidad frente al cambio climático”, señala Fran Saborido Rey, investigador del CSIC en el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM), y responsable de los tres proyectos de investigación en los que se enmarca este estudio.

Por qué es importante la diversidad genética de la merluza

La diversidad genética es la materia prima que permite a las especies adaptarse a diferentes ambientes, tales como cambios climáticos y de las condiciones físico-químicas y/o biológicas”, explica Natalia Petit-Marty, investigadora del CSIC en el IIM, quien añade que “la merluza europea es un recurso pesquero económicamente importante con disminuciones conocidas en abundancias poblacionales y biomasa en las últimas décadas. Sin embargo, hasta ahora, poco se sabía sobre el efecto de estas disminuciones de abundancia en los niveles de diversidad genética de las poblaciones”.

En este estudio se han usado herramientas de software muy novedosas para estimar por primera vez el tamaño efectivo actual e histórico de las poblaciones de merluza. “El tamaño efectivo nos da una idea del número de individuos que de forma efectiva se reproducen en la población, es decir, nos permite conocer la verdadera capacidad reproductora que tiene una población para producir nuevas generaciones”, explica Armando Caballero, del Centro de Investigación Mariña (CIM) de la Universidade de Vigo.

Cómo incentivar la recuperación genética

La población de Galicia actualmente muestra una recuperación de las abundancias, debido a las medidas tomadas por la Comisión Europea en el año 2006, y el estudio muestra una incipiente recuperación de los niveles de diversidad genética en esta población en los últimos 10 años. No obstante, la recuperación genética de la especie es mucho más lenta que la recuperación de la abundancia, y mientras esta última ha recuperado cerca de un 10% de los tamaños en 1960, la diversidad genética se ha recuperado en menos de un 1%.

La población del Mar del Norte mostró niveles de pérdida de diversidad genética similares a la de la población de Galicia, aunque sus niveles de abundancia son actualmente mucho más elevados que las de la población gallega.

La población de las Islas Baleares todavía se considera sobreexplotada según las evaluaciones oficiales de la Unión Europea, muestra los niveles más bajos de diversidad genética y tamaño efectivo de las tres poblaciones analizadas. El estudio, cuyos resultados confirman por tanto la vulnerabilidad de esta población a la pesca intensiva y a los potenciales cambios climáticos que está experimentando el Mediterráneo, provee, además, metodologías claves para mejorar la evaluación de los stocks pesqueros de diferentes especies usando datos genéticos.

“Dado que la variación genética es esencial para las poblaciones que se enfrentan a cambios ambientales de origen antropogénico, este estudio demuestra la importancia de las estimaciones genéticas poblacionales para la planificación de estrategias de gestión orientadas a la sostenibilidad a largo plazo de la pesca de merluza europea”, concluye Saborido Rey.