Así funcionan unas fachadas vegetales de nueva generación: depuran aguas residuales

¿Una fachada vegetal que se comporta como los humedales? En un principio puede parecer extraño, pero así es el funcionamiento de las nuevas coberturas verdes para edificaciones, creadas por un equipo de la Universidad de Alicante (UA) y la Politécnica de Cataluña (UPC), que posibilitan la depuración y reutilización de aguas residuales, al tiempo que mejora la eficiencia energética de los edificios, con una reducción de su carga térmica.

Módulos de los que se compone la fachada vegetal diseñada por la UA y la UPC.

El investigador y profesor de Arquitectura de la UA, Antonio Maciá, es responsable de este proyecto, que cuenta con la participación de Jordi Morato, de la Cátedra Unesco de Sostenibilidad de la UPC, y los arquitectos Salvador Serrano y Ágata Alcaraz.

Maciá resalta que la fachada vegetal “dispone de un sistema de flujo híbrido, vertical y horizontal, que reproduce el comportamiento de un humedal construido, posibilitando la depuración y reutilización de aguas residuales urbanas o grises”.

Cómo son las fachadas vegetales que funcionan como humedales

La fachada vegetal innovadora está compuesta por cartuchos diseñados para integrar vegetación en entornos urbanos. “La clave de esta tecnología radica en que combina el concepto de los humedales construidos con las fachadas vegetadas, por lo que, además de ser una pared verde, el sistema también imita cómo un humedal natural purifica el agua”.

Así, según añade, “soluciona un problema clave en el desarrollo de infraestructuras verdes urbanas, al integrar un sistema hidropónico (cultivo sin tierra) de depuración de agua en una estructura vertical de forma modular, eficiente y replicable, que permite su aplicación real en edificaciones”.

Maciá explica que “cada cartucho tiene una o varias macetas con plantas por las que circula agua de manera interna, con un flujo híbrido, es decir,  que el agua se mueve tanto vertical como horizontalmente a través de las raíces de las plantas”.

De este modo, según añade, “el movimiento y el contacto con las raíces de las plantas permiten tratar y depurar aguas residuales urbanas, como las aguas grises generadas en entornos urbanos”, de forma que “el agua tratada puede entonces reutilizarse para fines que no requieren que sea potable”.

Además, el investigador señala que la estructura  “mejora la eficiencia energética del edificio, reduce la carga térmica, contribuye a la mejora de la calidad del aire y aporta valor estético y ambiental y su diseño modular facilita la instalación y mantenimiento, adaptándose a diferentes tipologías arquitectónicas”.

Innovaciones para la construcción sostenible y la gestión de aguas urbanas

La tecnología está orientada a sectores como la construcción sostenible, la gestión de aguas urbanas, el paisajismo y la eficiencia energética.

El Servicio de Transferencia de los Resultados de la Investigación  (OTRI) ha lanzado una oferta tecnológica para encontrar  entidades interesadas en validar, aplicar o explotar comercialmente esta fachada vegetal multifuncional. En concreto, las vías de colaboración incluyen la licencia de patente para su desarrollo industrial y comercialización; la posibilidad de desarrollar proyectos conjuntos de demostración o adaptación, aplicados a edificios, equipamientos o espacios urbanos reales; así como la  participación en convocatorias públicas vinculadas a sostenibilidad, eficiencia energética o soluciones basadas en la naturaleza.

Además, por su parte, la Universidad de Alicante ofrece asesoramiento técnico y científico por parte del equipo investigador, con posibilidad de adaptar la solución a distintos sectores o contextos.