Un equipo de estudiantes de la Universidad de Almería (UAL) han desarrollado un vehículo de conducción autónoma en el marco de su beca Talento D-UAL en el centro de experimentación de Michelin de Almería. El vehículo se controla con el mando de una consola y cuenta con un sistema de frenado de emergencia.

El vehículo desarrollado por los estudiantes del Programa Talento D-UAL ha estado expuesto en el campus almeriense. Allí, el vicerrector de Posgrado y Relaciones Institucionales, Fernando Carvajal, ha destacado que este coche demuestra cómo esta iniciativa de formación en empresas ha cumplido su objetivo de favorecer la adquisición de competencias que preparen al alumnado para el ejercicio de actividades profesionales, facilitando su empleabilidad. Junto a él han estado Juan Pablo García, director de Ingeniería de Michelín, y Rosa Ayala, directora de la ESI.
Al acto de presentación de este coche y la charla posterior han acudido estudiantes interesados en conocer las experiencias de Francisco José Moreno, de Ángela Otero y de Miguel Ángel Sánchez. Los tres han formado equipo, becados por Talento D-UAL y con ‘destino’ en Michelin, con Francisco Oliva, precisamente un egresado de la Universidad de Almería que también tuvo la misma oportunidad y que acabó siendo contratado por la multinacional. Juntos han trabajado en satisfacer una necesidad que tenían desde la empresa, ofreciendo la solución gracias a los conocimientos adquiridos en la Escuela Superior de Ingeniería.
Un vehículo autónomo para probar neumáticos en terrenos accidentados
El trabajo realizado en el vehículo ha tenido un carácter multidisciplinar del grupo, uniendo las ingenierías Informática, Mecánica y Electrónica para la obtención del resultado final: un vehículo autónomo que evita tener que usar conductor en terrenos accidentados en los que se prueban los neumáticos.
Sobre el coche presentado, los estudiantes han realizado diferentes partes colaborando distintos perfiles, mecánico, electrónico e informático, y juntos han conseguido desarrollar los módulos para que el vehículo pueda conducir de forma autónoma en un circuito cerrado, que es básicamente lo que hacen en Michelín. Más en detalle, “quieren eliminar al conductor, porque muchas veces circula por caminos no confortables, de piedras, con muchos baches, ya que lo que lo que pretenden es poner a prueba los neumáticos”, ha explicado el, subdirector de la ESI, Alfredo Alcayde. Ha dado mucha relevancia a que “gracias a esta iniciativa los estudiantes conocen lo que se hace en la empresa, que muchas veces es desconocido para ellos, y los motiva para intentar luchar por este tipo de becas y conseguirlas”.
Francisco Oliva, egresado de la UAL y ‘fichado’ por Michelin tras sus prácticas allí, es un referente en ese sentido. “Lo que hemos intentado es mostrar al resto de alumnado de la ESI lo que harán allí si consiguen la beca, en este caso un proyecto conjunto entre ingenierías con el que hemos sido capaces de automatizar un coche para su conducción”. A su juicio, “es un proyecto enriquecedor para sus conocimientos”. Se ha conseguido una solución a un problema real de la empresa. “Requerimos allí automatizar este tipo de ensayos por el desgaste físico de las personas que conducen, y así evitarles daños, o sea, poner un vehículo autónomo a funcionar en nuestras pistas sin ningún problema”.
Miguel Ángel Sánchez, de Ingeniería Informática, se ha encargado de “la comunicación del vehículo”. Ya establecida “mediante un control remoto, en este caso un mando de una consola, hemos simulado el acelerador, la frenada y el giro del volante para depurar, y con ese guiado conseguimos que el coche haga un circuito cerrado y esté constantemente dando vueltas”.

Francisco José Moreno, de Ingeniería Electrónica Industrial, ha sido el responsable “del automatismo de control de frenado del coche en caso de emergencia, el accionamiento de los actuadores, como puede ser el freno de mano o el pulsador del control de crucero necesario para para poder realizar la conducción autónoma”.
Ángela Otero, de Ingeniería Mecánica, ha creado “diferentes soportes para colocar los objetos en el coche, por ejemplo, un servomotor o diferentes instrumentos”, utilizando una impresora 3D. En nombre de sus compañeros, ha agradecido “la oportunidad de hacer estas becas Talento D-UAL”. No ha dudado en sostener que “salimos de la UAL muy bien preparados, más de lo que creemos”.
Programa Talento D-UAL, una iniciativa para acercarse a las empresas y mejorar la empleabilidad
Fernando Carvajal ha puesto en valor la importancia de “dar a conocer a los estudiantes un caso de éxito de otros estudiantes, que han disfrutado de un Programa Talento D-UAL en Michelin y fruto de ello han logrado desarrollos tecnológicos concentrados en un vehículo”. Ha explicado que “tiene conducción autónoma” gracias al “talento joven de la Universidad de Almería”, y ha puesto en valor que este programa “ha permitido hacer formación dual desde hace 25 años y nos destaca en el panorama nacional”.
Consiste en “unir las prácticas curriculares, que son obligatorias para obtener el título de la mayoría de grados y másteres, unas prácticas extracurriculares, de forma que extendemos el periodo en el que el alumno está formándose en la empresa y obtiene su primer apunte en su vida laboral, porque se le da de alta”. Por lo tanto, “tiene una clara implicación en inserción laboral, porque hasta un 65% de los Talento D-UAL terminan contratados en la misma empresa”.

Unas treinta empresas y 130 estudiantes en el programa Talento D-UAL
El vicerrector ha recordado que ya se ha abierto la convocatoria de 2026 y que “en ella se han implicado unas treinta empresas de toda la provincia, de diferentes sectores, dando acogida a unos 130 estudiantes de distintas titulaciones”. Talento D-UAL “permite hacer una adaptación de los egresados a la necesidad real del mercado”, que tiene “una velocidad de transformación vertiginosa” y “a eso la universidad tiene que dar una respuesta para no quedarse anclada”. Así, “a la formación generalista en los grados y en los másteres se une una ‘súper especialización’ a través de dos caminos: inserción laboral real y además, ya una vez insertado, una recualificación mediante formación a lo largo de toda la vida”.













