Los Cursos de Verano de la Universidad de Almería han vivido una jornada con invitados ilustres, como el periodista de Antena 3, Vicente Vallés, y la diputada del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, que han participado en el seminario sobre comunicación política. En los cursos también se han vivido jornadas interesantes en los cursos dedicados al patrimonio romano de El Ejido y a la ilustración, que se desarrolla en Cuevas del Almanzora.
Vicente Vallés ha analizado la situación actual de los medios de comunicación con los cambios que vive la profesión, que ha ido evolucionando buena parte por las nuevas tecnologías y la IA. “Lejos de todo esto el grueso, lo más importante de nuestro trabajo es contar las noticias, independientemente de las tecnologías que tengamos que usar para contarlas. El oficio es el mismo de siempre y es importante que los periodistas tengan una buena formación universitaria y vocación, porque esta profesión cobra más importancia si cabe en los tiempos que corren, con las noticias falsas o las noticias medio ciertas, que nunca se saben cuáles son peores”.
También ha hablado de la importancia de la profesión en este momento actual. “La profesión va a tener, si cabe, más importancia de la que tiene ahora por las fakes news, por las dificultades que van a tener las personas de las sociedades democráticas para discernir cuáles son fiables o no. El trabajo de los periodistas va a ser importante para que estas personas entiendan las cosas que pasan y facilitar que entiendan lo que está pasando en ese momento”.

Por último, ha dado un consejo a aquellos jóvenes que quieren ser periodistas. “Lo más importante para un joven que quiera ser periodista es que realmente sienta que tiene vocación. La tecnología es importante, pero no es lo más importante, lo más importante es tener vocación. Y eso se sabe cuando uno está muy interesado por la actualidad, por las cosas que pasan, y en cómo contarlas. Y esto no ha cambiado, pese a la rápida evolución que tiene el oficio. Y a partir de ahí, el segundo paso sería adaptarse a todas las novedades tecnológicas que van apareciendo”.
Por su parte, Cayetana Álvarez de Toledo ha agradecido a la Universidad de Almería haberla invitado a participar en sus Cursos de Verano y darle la oportunidad de compartir con los estudiantes su visión sobre la política. “He venido a hablar de la situación actual política en la que estamos inmersos en la actualidad y a reflexionar sobre cómo se puede revertir”. La diputada ha comenzado su charla hablando de su salto del periodismo a la política y ha analizado la situación de crispación que se vive en la política española.
La arqueología sitúa el origen de la dieta mediterránea en el cultivo del olivo, la vida y el cereal
En el curso de verano ‘Bene Sapiat. La alimentación en la antigüedad’, el catedrático José Luis López Castro ha situado un marco del máximo interés dentro de la temática abordada, poniendo por título a su intervención ‘Dime qué comes y te diré de dónde vienes: la alimentación como indicador cultural’.
Afortunadamente, “la técnica arqueológica ha evolucionado mucho; antes no se recuperaban, por ejemplo, los huesos, las conchas… y desde hace ya varios años las nuevas generación de arqueólogos recogen no solamente los huesos y las conchas, sino también la microfauna, o sea, los huesos que no vemos a simple vista, y luego también recogemos muestreos importantes de semillas, de carbones, que antes no se les daba importancia, también fitolitos, que son las raíces que están petrificadas…”.
Por lo tanto, “hay un montón de información que ofrece el registro arqueológico”, añadiendo a ese listado “los pólenes de las especies vegetales que traía el viento de unos centenares de kilómetros a la redonda, lo que está informando del medio ambiente, pero también de los cultivos”.

Es más, estos pólenes se depositan en estratos arqueológicos y por eso “podemos fecharlos”, siendo una suma de datos, “muchos más que hace cincuenta años”, mediante los cuales “podemos conocer aspectos relacionados con la alimentación”.
López Castro ha sentenciado que “todo está en la tierra, todos los desechos, toda ‘la basurita’, y nosotros tenemos que recuperarla, algo que cada vez se hace de manera más sistemática, con lo cual podemos tener una visión más amplia de cómo era la alimentación en diferentes épocas”.
De ahí se sostiene con certeza que “lo que hoy día denominamos dieta mediterránea tiene su base en lo que denominamos la triada mediterránea, que es el cultivo del cereal, de la vid, y del olivo, y una cuarta pata del banco que es la arboricultura, o sea, el tratamiento específico que hay que darle a los olivos, que hay que darle a las vides, los injertos, la poda, cavar la viña y los olivos; este tipo de tareas que nuestros agricultores tienen ya perfectamente asumidas las introdujeron los fenicios hace casi 3000 años”.
«Las revistas experimentales son para lectores que buscan más allá»
En Cuevas del Almanzora se celebra el curso ‘Publicaciones experimentales. De la poesía visual a las revistas objetuales’. Allí se ha contado con la participación de Pepe Murciego, codirector de ‘La más bella’, profesional independiente y profesor asociado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla-La Mancha en su campus de Cuenca.
Murciego ha definido como “interesante” que la UAL “se meta en temas que habitualmente no se tocan mucho, o se tocan poco, como el libro de artista, como las revistas experimentales, como la edición experimental, importante la que ha ocurrido durante años en España, y sobre la que no hay demasiada información sobre”.
En su caso concreto, al no trabajar en imprenta sabe valorar el impacto que genera el mancharse de tinta en un taller como elemento añadido a la práctica. “Lo nuestro son las revistas experimentales y trabajamos con muchos objetos, y sí, también hacemos cosas de imprenta, pero principalmente con muchos objetos porque nuestras revistas pueden ser cualquier cosa, como se ha podido ver en la pequeña exposición de la ponencia, un ladrillo, o un delantal, o un sombrero, o un qué sé yo, con lo cual no hay tanta imprenta”. De hecho, ha traído consigo todos esos ejemplos para dejar claro que “cualquier cosa puede ser una página, cualquier cosa puede ser una revista, y se trabaja más conceptualmente que técnicamente con materiales”.
Ha insistido sobre ese eje conceptual básico de que “cualquier cosa puede ser una revista, o página, o contenedor de una revista”, para explicar “la idea de revistas experimentales que se lleva explotando hace años, y que en España nace más o menos en los años setenta, sustentada en que se puede hacer una revista con cualquier cosa, y que todas esas cosas que tienen dentro no son algo más que la revista trae, sino que son la propia revista, que una revista puede ser una zapatilla, que puede ser un mechero, que puede ser una botella de vino…”. Los alumnos del curso han conocido “cómo de ahí se puede sacar una publicación”, dejando claro el matiz determinante de que “no es una publicación que parece un sombrero, sino un sombrero que es una publicación”.

Explicado esto, y si bien en el fondo puede ser un incentivo a la lectura a través de una ruptura clara de la percepción del público y la sorpresa que le impacta, Pepe Murciego ha aclarado que “estas revistas son más para mirar que para leer, y una cosa que siempre decimos es que en este tipo de publicaciones buscamos un lector igual de comprometido”, abundado en ello con que “al igual que el editor es un editor raro y excéntrico, y edita cosas raras y excéntricas, el suyo es un lector de ese mismo tipo, un lector que busca algo más, que busca un más allá de la lectura habitual y que se encuentra con que puede hacer una lectura a través de una serie de objetos convertidos en poesía visual, objetos convertidos en página”.
Luego está lo claramente tangible, el manejo, el uso, el tacto: “Es lo que diferencia la revistas experimentales de los libros de artistas porque estos suelen ser más de museo, suelen ser una cosa que tú te encuentras en una vitrina porque es difícil conseguirlo, porque son ediciones muy cortas, no sé si caras o baratas, muchas veces incluso fuera de mercado, que no es fácil para una persona tocarlos y poderlos llevar a casa, y las revistas experimentales generalmente sí se pueden tener, hay una cantidad de números de estas revistas que sí dan la posibilidad de que tú puedas comprarla y puedas toquetearla y puedas usarla como cualquier libro que tienes en casa”. Eso sí, “son como uno más de los libros que tienes en casa, con la diferencia de que no lo parece, pero lo es”.
A pesar de que “en España se empieza un poco más tarde por diversos motivos, sobre todo la situación en la que estaba el país en esos años, después ha cogido un pulso muy importante”. Ha desvelado que “hay un montón de publicaciones”, como queda claro en “una exposición de revistas experimentales que estoy moviendo por diferentes puntos de España, y tengo como unas cien revistas diferentes de los años setenta hasta ahora”. Incluso “hay muchas más, pero he seleccionado ese centenar de proyectos potentes que se han hecho en España de ese tipo de revistas”. Así, ha podido sostener que “España es un lugar potente para esto”, sin dejar de reconocer que “luego hay países como Argentina o Italia que lo son más, con más tradición”.













