¿Se puede calcular la gravedad con un péndulo? Un grupo de estudiantes de Secundaria lo ha conseguido

¿Es posible medir la aceleración de la gravedad con un péndulo? Un grupo de estudiantes de Secundaria ha demostrado que sí. Tras seis días de trabajo en programación, electrónica, diseño 3D y física, han desarrollado un dispositivo capaz de calcular automáticamente este valor a partir del movimiento oscilatorio de un péndulo.

El proyecto ha sido el reto final del Campus de Verano: Ciencia aplicada para futuros ingenieros, organizado por la Cátedra Telefónica y el Grado en Ingeniería en Sistemas de Telecomunicación de la UCAM, una iniciativa que acerca la ingeniería a los jóvenes mediante el aprendizaje práctico.

Un experimento que une física, programación y diseño 3D

Los participantes trabajaron en equipos para diseñar y fabricar el dispositivo desde cero. Para ello combinaron distintas tecnologías, como un sensor de infrarrojos, un microcontrolador ESP32 y componentes fabricados mediante impresión 3D.

El sistema registra el periodo de oscilación de un péndulo y, a partir de ese dato, calcula automáticamente la aceleración de la gravedad, mostrando el resultado en una pantalla digital.

De esta forma, los estudiantes comprobaron cómo conceptos físicos que habitualmente se estudian de forma teórica pueden verificarse mediante dispositivos construidos por ellos mismos.

Aprender ingeniería resolviendo problemas reales

Más allá del resultado final, el proyecto permitió a los participantes enfrentarse a un proceso completo de ingeniería, desde el diseño del prototipo hasta su programación y validación experimental.

El vicedecano del Grado en Ingeniería en Sistemas de Telecomunicación de la UCAM, Rafael Melendreras, explica que «el proyecto ha permitido a los participantes comprobar mediante estas tecnologías aplicadas que lo que la ciencia, en este caso la física, dice a través de ecuaciones, efectivamente se cumple».

El objetivo del campus es despertar vocaciones científicas y tecnológicas mediante la experimentación, el trabajo en equipo y la resolución de problemas, acercando a los estudiantes a la forma en que trabajan los ingenieros en proyectos reales.

De la teoría al laboratorio

La experiencia muestra cómo herramientas cada vez más accesibles, como la impresión 3D, los microcontroladores programables o los sensores electrónicos, permiten transformar conceptos científicos en experimentos interactivos.

Además de aprender programación y electrónica, los participantes comprobaron de forma práctica cómo la tecnología puede utilizarse para medir fenómenos físicos con precisión y convertir el conocimiento teórico en aplicaciones reales.