Las universidades españolas empiezan a enfrentarse a un creciente número de reclamaciones relacionadas con el uso de inteligencia artificial en la evaluación académica, los trabajos universitarios y la investigación. El problema ha alcanzado tal dimensión que las defensorías universitarias trabajan ya en estrategias comunes para abordar conflictos vinculados a herramientas como ChatGPT y proteger los derechos de estudiantes y docentes.

Ese es el principal debate que centra las jornadas ‘Inteligencia Artificial: Retos y Oportunidades para las Defensorías Universitarias’, organizadas por la Universidad de Almería junto a la Red de Defensorías Universitarias de Andalucía.
Las acusaciones por uso de IA generan conflictos en las universidades
La presidenta de la Red, Mercedes Lomas, reconoció que las defensorías ya están recibiendo casos relacionados con “trabajos fin de estudios, denuncias por una supuesta o presunta utilización de Inteligencia Artificial”.
El principal problema, según explicó, es que muchas sospechas se producen después de la entrega o evaluación de trabajos, generando conflictos sobre garantías y derechos académicos.
«Esto está creando unos dilemas que por un lado llegan a las comisiones de convivencia o las inspecciones de servicio, pero por otro lado también nos llegan a las defensorías porque las personas consideran que se puede vulnerar su derecho a la presunción de inocencia».
La IA abre un vacío en la evaluación universitaria
El defensor universitario de la Universidad de Almería, Bernardo Claros, explicó que las universidades necesitan una respuesta común ante el impacto de la inteligencia artificial en ámbitos como la docencia, la evaluación o la investigación.
«Se están recibiendo ya muchas solicitudes de intervención a raíz de la irrupción de la IA en todo el ámbito universitario».
El objetivo de las jornadas es precisamente debatir y definir líneas estratégicas comunes que puedan aplicarse tanto en Andalucía como en el resto de España.
Las universidades alertan sobre sesgos, transparencia y protección de datos
La vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social de la Universidad de Almería, Maribel Ramírez, advirtió de que la inteligencia artificial está transformando rápidamente la vida universitaria, pero también plantea riesgos importantes.
Entre ellos destacó la protección de datos, la transparencia, los sesgos algorítmicos, la trazabilidad de decisiones y el respeto a los derechos de la comunidad universitaria.
«La inteligencia artificial está transformando de manera acelerada múltiples ámbitos de la vida universitaria», señaló, aunque recordó que estas herramientas también generan «interrogantes que no se pueden ignorar».
Las defensorías buscan criterios comunes para toda España
Las jornadas reúnen a representantes de defensorías universitarias de distintas comunidades autónomas con el objetivo de elaborar conclusiones y propuestas que posteriormente serán remitidas a la Conferencia Estatal de Defensorías Universitarias.
La intención es establecer recomendaciones comunes sobre cómo actuar ante reclamaciones vinculadas a inteligencia artificial, especialmente en cuestiones relacionadas con evaluación académica, trabajos universitarios y posibles vulneraciones de derechos.
Además, los participantes trabajan sobre casos prácticos reales para diseñar modelos de actuación ante futuras reclamaciones.
La inteligencia artificial también ofrece oportunidades a las universidades
Pese a los conflictos que está generando, las universidades consideran que la IA también puede mejorar numerosos procedimientos internos.
Mercedes Lomas destacó que estas herramientas pueden ayudar en tareas como «elaborar informes u organizar información» o resumir documentación compleja, aunque insistió en la necesidad de garantizar siempre un uso responsable.
Las defensorías universitarias consideran que el desafío no pasa por prohibir la inteligencia artificial, sino por aprender a integrarla con garantías éticas, legales y académicas.













