Las escritoras siguen ocupando solo entre un 11 y un 14 % de los libros de texto, alerta una experta

Las mujeres continúan siendo una clara minoría en los libros de texto de Literatura, pese a décadas de avances en igualdad. Según la catedrática de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la Universidad de Granada, Remedios Sánchez, la presencia de autoras en manuales escolares y antologías «sigue oscilando entre un 11 y un 14 %«, un porcentaje que, a su juicio, refleja una realidad muy alejada del verdadero peso que han tenido las mujeres en la historia de la literatura.

Remedios Sánchez.

La especialista lanzó esta reflexión durante una conferencia impartida en el seminario ‘Manifestaciones culturales en el Levante almeriense’ de los Cursos de Verano de la Universidad de Almería, donde analizó cómo se ha construido el canon literario y los mecanismos que han llevado a la invisibilización de las escritoras a lo largo de los siglos.

Una invisibilización que llega hasta la actualidad

Para Remedios Sánchez, la escasa presencia de mujeres en los materiales educativos no responde a la falta de calidad de sus obras, sino a un proceso histórico de exclusión que todavía perdura. «En principio era mucho más abierto y desde la Edad Media hasta el momento presente ha habido un progresivo cerramiento a la visibilidad que a las mujeres les ha impedido ser más allá de musas y les ha restado el protagonismo que merecen», explicó.

La investigadora recordó que hace apenas medio siglo todavía era habitual presentar a las escritoras como mujeres que escribían en su tiempo libre, después de atender las tareas domésticas. Aunque ese discurso pueda parecer superado, considera que sus consecuencias siguen presentes. «Si vamos a los libros de texto o las antologías, la presencia de mujeres sigue oscilando entre un 11 y un 14 %. El dato da una idea de una sociedad que no se ajusta a la realidad, y no solo en literatura, sino que de ahí se replican esos patrones machistas que son las imágenes que estamos transmitiendo a los estudiantes que ahora mismo están en Primaria y Secundaria», afirmó.

A su juicio, revertir esta situación pasa por hacer visible el problema. «La forma de romper es explicar qué es lo que está pasando para que tanto en libros de texto, como en antologías, como en la propia crítica se tome conciencia firme y se apueste por un cambio que sea significativo».

Cuatro poetas para entender el silencio de las mujeres en la literatura

Durante su intervención, Sánchez utilizó la trayectoria de Ángela Figuera Aymerich, Gloria Fuertes, Paca Aguirre y Mariluz Escribano para explicar cómo muchas autoras quedaron relegadas del canon literario pese a abordar algunos de los grandes temas de la historia contemporánea española.

Las cuatro escritoras, pertenecientes a distintas etapas de la denominada Generación del 50, tienen en común que sus obras reflejan las consecuencias de la Guerra Civil y la pérdida de derechos de las mujeres durante la posguerra.

La investigadora destacó especialmente el caso de Gloria Fuertes, cuya imagen pública quedó reducida durante décadas a la literatura infantil. «Tiene una obra para adultos que se ha tratado de invisibilizar sistemáticamente precisamente porque incide en cuál era la realidad de la posguerra española y las consecuencias para los vencidos», explicó.

También recordó las historias de Paca Aguirre y Mariluz Escribano, ambas marcadas por el asesinato de sus padres durante la Guerra Civil. Mientras Aguirre reconstruyó en su poesía el dolor de la infancia y la memoria de los vencidos, Escribano convirtió su obra en un ejercicio de memoria desde «una postura de compromiso con el valor de la concordia».

Rafael Quirosa y Remedios Sánchez.

Un pensamiento incómodo que quedó fuera del canon

Para Sánchez, el problema no radica únicamente en lo ocurrido durante la dictadura, sino en que la invisibilización continuó décadas después. «El no aceptar ese discurso del ‘yo soy, yo existo, yo siento y yo tengo personalidad’ provoca el silenciamiento, y, ojo, que no es en la Guerra Civil o en la posguerra cuando las silencian, sino en el presente, en los años 80, en los años 90 o incluso hasta empezado el siglo XXI».

En su opinión, durante la Transición se evitó dar protagonismo a determinados discursos relacionados con la memoria histórica, lo que terminó afectando también a muchas escritoras. «El modelo de autora que sí funciona y que sí ha tenido visibilidad es el de una que habla del té de las cinco, de la galleta, del contexto familiar, no una mujer que habla de temas teóricamente considerados de hombres o que pretende construir pensamiento», señaló.

Como ejemplo citó a Ángela Figuera Aymerich, a quien se le impidió ejercer como maestra tras la Guerra Civil y cuya poesía abordó las consecuencias humanas del conflicto. «En ‘El grito inútil’ y en sus diferentes poemarios habla de lo que ha supuesto para España la Guerra Civil, y no, ninguna está hablando de ideología: está hablando del sufrimiento de la gente», concluyó.

Las reflexiones de Remedios Sánchez se enmarcaron en el curso ‘Manifestaciones culturales en el Levante almeriense’, celebrado dentro de los XXVII Cursos de Verano de la Universidad de Almería, donde la especialista analizó el papel de la literatura escrita por mujeres en la construcción de la memoria y del pensamiento contemporáneo.