La Universidad de Almería (UAL) se ha adherido al Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, una iniciativa de ámbito nacional que busca coordinar una respuesta basada en el conocimiento científico ante los efectos del calentamiento global. Con esta incorporación, la institución almeriense pone su capacidad investigadora y tecnológica al servicio de la adaptación al cambio climático, especialmente en ámbitos estratégicos para el sureste peninsular, como la agricultura, la gestión del agua y la conservación de la biodiversidad.

La adhesión se produce en un contexto de creciente preocupación por los fenómenos meteorológicos extremos en España, donde las sequías, las olas de calor, las lluvias torrenciales y los incendios forestales plantean importantes desafíos ambientales, sociales y económicos.
La emergencia climática amenaza a España y al Mediterráneo
España figura entre los países especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático. Según las cifras recogidas en el documento de propuesta del Pacto de Estado, en apenas cinco años las lluvias torrenciales y las DANAs han aumentado un 15%, mientras que las sequías y las olas de calor se han intensificado. El mismo documento señala que la superficie arrasada por los incendios ha crecido un 80% y recoge un balance de más de 20.000 personas fallecidas en diversos episodios.
El aumento de las temperaturas es otro de los indicadores de esta transformación. Entre 1961 y 2024, la temperatura en España se incrementó 1,69 °C, y los once años más cálidos de la serie histórica se registraron en el siglo XXI. Además, el verano se ha alargado 55 días y la cuenca mediterránea se calienta un 20% más rápido que la media global, según los datos aportados en el texto de referencia.
Estos cambios tienen consecuencias que van más allá del aumento de las temperaturas. La subida del nivel del mar, la erosión costera y el mayor riesgo de inundaciones pueden afectar a las infraestructuras, los ecosistemas y actividades económicas como el turismo. Al mismo tiempo, la escasez de agua y los episodios extremos condicionan la producción agrícola y aumentan la presión sobre los recursos naturales.
La agricultura pierde cada año alrededor del 6% del valor de su producción debido a fenómenos climáticos extremos, de acuerdo con las cifras recogidas en el documento original. El sector forestal también afronta dificultades por los incendios más destructivos, el estrés hídrico y las alteraciones que afectan a las especies.
El coste económico del cambio climático en España
Los efectos de la crisis climática también se reflejan en las pérdidas económicas. El texto de referencia atribuye a la revista European Economic Review una estimación de 12.000 millones de euros en pérdidas para España durante 2025, con una posible subida hasta los 34.000 millones en 2029. Estas cantidades equivaldrían, respectivamente, al 0,8% y al 2,4% del valor añadido bruto total.
Por su parte, la Agencia Europea de Medio Ambiente cifra en unos 119.000 millones de euros las pérdidas económicas acumuladas en España por fenómenos meteorológicos extremos entre 1980 y 2024. Para ese mismo periodo, los datos recogidos en el texto sitúan a España como el país de la Unión Europea con mayor mortalidad asociada a estos fenómenos, con 113.627 víctimas.
Estas cifras ilustran la dimensión del problema y la necesidad de reforzar las políticas de prevención, adaptación y respuesta ante los riesgos climáticos. En este contexto, el Pacto de Estado pretende proporcionar estabilidad y continuidad a las políticas públicas, favorecer la coordinación entre administraciones y establecer una estrategia común que trascienda los cambios de gobierno.
Qué papel tendrá la Universidad de Almería en el Pacto de Estado
La Universidad de Almería aporta a esta iniciativa su experiencia investigadora y su capacidad para desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades del territorio. El acuerdo se estructura en 15 ejes estratégicos de actuación, varios de ellos directamente relacionados con las líneas de trabajo y el potencial académico de la institución almeriense.
Uno de los ámbitos prioritarios es la aplicación del conocimiento científico a las políticas públicas, recogida en el eje 1. El objetivo es que las decisiones administrativas se apoyen en evidencias científicas y en evaluaciones rigurosas de los riesgos. En este terreno, la UAL puede contribuir al estudio de los impactos del cambio climático a escala regional y local, especialmente en sectores como la agricultura, los recursos hídricos, la biodiversidad y el urbanismo.
Gestión del agua y adaptación a las sequías
La resiliencia hídrica y la respuesta a las sequías constituyen otro de los ámbitos destacados del pacto, incluido en el eje 3. El clima mediterráneo plantea un doble desafío: la disponibilidad limitada de agua y la alternancia entre periodos secos y episodios de precipitaciones intensas que pueden provocar inundaciones.
Ante esta situación, resulta fundamental mejorar la planificación y la gestión de los recursos hídricos, así como desarrollar herramientas que permitan anticipar los riesgos y aprovechar el agua de forma más eficiente. La investigación universitaria puede contribuir a identificar soluciones adaptadas a las condiciones ambientales y productivas de Almería y del conjunto del sureste peninsular.
Agricultura sostenible y protección del medio rural
Los ejes 6 y 7 se centran en el sector agrario y el medio rural, dos ámbitos especialmente expuestos a las consecuencias del cambio climático. La reducción de la disponibilidad de agua, las temperaturas extremas y la mayor frecuencia de determinados fenómenos meteorológicos pueden comprometer la productividad y aumentar los costes de las explotaciones.
En este escenario, la investigación desarrollada en el ámbito universitario almeriense puede contribuir a impulsar la innovación agraria, el desarrollo de cultivos adaptados a condiciones climáticas cambiantes y la mejora de los sistemas de gestión del agua. Estas líneas de trabajo son relevantes para reforzar la capacidad de adaptación de la agricultura y favorecer un modelo de producción más eficiente y sostenible.
Transición ecológica y gobernanza climática
El pacto también contempla la transición ecológica y la gobernanza a través de los ejes 13 y 15. Entre sus objetivos figuran el impulso de la descarbonización y el establecimiento de mecanismos de coordinación y participación, como convenciones anuales en las que intervengan representantes de la comunidad científica, los ámbitos técnico y universitario y las administraciones.
La participación de las universidades resulta relevante para trasladar el conocimiento científico a las decisiones públicas, evaluar las medidas adoptadas y contribuir al diseño de respuestas ante los desafíos ambientales.
La UAL refuerza su compromiso con el desarrollo sostenible de Almería
Con su adhesión al Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, la Universidad de Almería reafirma su responsabilidad social y su vocación de servicio público. La institución pone a disposición de las administraciones y de la sociedad su capacidad investigadora, sus tecnologías y su actividad formativa para contribuir a afrontar los retos derivados del calentamiento global.













