La UMA reduce un 58% su déficit y sigue recibiendo menos dinero por estudiante que la media andaluza

La Universidad de Málaga (UMA) ha reducido un 58 % su déficit estructural en los dos últimos años, al pasar de 44,8 millones de euros en 2023 a 18,8 millones en 2025, según las cuentas correspondientes al último ejercicio económico. Sin embargo, el rector, Teodomiro López, ha advertido de que la institución continúa siendo una de las universidades públicas andaluzas con menor financiación por estudiante, una situación que, a su juicio, limita su capacidad de crecimiento.

Durante la presentación del cierre económico de 2025, López ha asegurado que la universidad «avanza hacia el equilibrio financiero», aunque ha subrayado que la financiación que recibe sigue estando por debajo de la media del sistema universitario andaluz.

La UMA recibe 495 euros menos por estudiante que la media andaluza

Según los datos presentados por el rector, la financiación de la Universidad de Málaga fue en 2025 495 euros inferior por estudiante respecto a la media de las universidades públicas andaluzas.

Este diferencial, ha explicado, resulta especialmente significativo porque el déficit estructural de la institución asciende precisamente a 18,8 millones de euros, una cifra que prácticamente desaparecería si la financiación por alumno alcanzara la media autonómica.

«De haberse situado en la media de financiación, la institución habría cerrado el ejercicio en un equilibrio casi perfecto», ha señalado Teodomiro López.

La diferencia respecto al resto del sistema, no obstante, se ha reducido de forma progresiva en los últimos años. La brecha pasó de 802 euros por estudiante en 2023 a 638 euros en 2024 y 495 euros en 2025, lo que supone una reducción acumulada del 38,3 %.

La Universidad reclama mayor capacidad de crecimiento

El rector también ha atribuido parte de la situación financiera a la política de plazas autorizadas por la Junta de Andalucía, que, según ha explicado, impide que la Universidad de Málaga alcance un peso proporcional al de la población de la provincia dentro del sistema universitario público.

«Si el peso relativo de los estudiantes de la Universidad de Málaga reflejara el peso relativo de la población de la provincia en Andalucía, la institución contaría con 13.000 estudiantes más», ha afirmado.

Según López, esta limitación no solo afecta a la actividad académica, sino también al desarrollo económico del territorio.

«La Universidad es también un motor económico para la provincia, que genera actividad, empleo, renta y talento. Contar con un mayor número de estudiantes reforzaría la actividad de sectores vinculados a la vida universitaria y tendría efectos de largo plazo muy beneficiosos para Málaga y su tejido productivo», ha concluido.

La Junta autoriza la convocatoria de 40 plazas de catedrático

Durante la misma comparecencia, el rector anunció que la Junta de Andalucía ha autorizado la convocatoria de 40 plazas de catedrático de universidad, cuya dotación había sido aprobada previamente por el Consejo de Gobierno de la UMA.

Las convocatorias se remitirán en los próximos días al Boletín Oficial del Estado (BOE).

Por otra parte, la Universidad continúa a la espera de la autorización autonómica para convocar 54 plazas de profesor titular, también aprobadas en abril.

El Consejo de Gobierno aprueba otras 34 plazas de profesor titular

El Consejo de Gobierno de la Universidad de Málaga también acordó dotar 34 nuevas plazas de profesor titular. Dos de ellas estarán reservadas para personas con discapacidad y otras dos se destinarán a la estabilización de investigadores posdoctorales con acreditación I3/R3.

Además, la institución aprobó el nombramiento de 13 profesores eméritos y la renovación de otros tres.

En la misma sesión se dio luz verde a distintas normas de funcionamiento interno, modificaciones en titulaciones de grado, máster y doctorado, actuaciones relacionadas con investigación y movilidad internacional del estudiantado.