La Universidad de Alicante (UA), a través del grupo de investigación de excelencia Prometeo “LegalCripto”, de la Generalitat Valenciana, ha liderado el diseño y la dirección científica de ALCOIN, la moneda digital municipal del Ayuntamiento de Alcoy, concebida como una herramienta pionera de gasto público programable, segura y transparente.

El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Alcoy y coordinado operativamente por la Cámara de Comercio de este municipio alicantino, ha concluido su fase piloto con resultados sobresalientes, lo que significa la consolidación de la UA como un referente nacional en innovación jurídica y tecnológica aplicada al sector público, según explica Carmen Pastor, directora de “LegalCripto” y responable del diseño y dirección científica de ALCOIN
La presentación de los resultados de ALCOIN tuvo lugar en el marco del III Congreso de Ciudades Inteligentes y Big Data, celebrado los pasados días 16 y 17 de octubre en el Parque Tecnológico Urbano de Rodes. Durante la jornada inaugural, Sergio Gorjón, jefe de la División Financiera del Banco de España, ofreció una actualización sobre el proyecto de euro digital, en la que subrayó la importancia de iniciativas como ALCOIN para acercar a la ciudadanía los debates sobre los nuevos modelos monetarios. Gorjón destacó que este tipo de experiencias permiten “explicar las iniciativas complejas en su dimensión práctica y conectar la innovación con la realidad social”.
Proyecto Prometeo para desarrollar una moneda digital
Desarrollada en el marco del proyecto PROMETEO–LegalCripto (UA), ALCOIN se concibió como una prueba de concepto (PoC) en el Sandbox municipal de Alcoy. Tal y como explica Carmen Pastor, la moneda digital fue diseñada como instrumento de red limitada con reglas programables (categorías de gasto, límites por ticket y caducidad) y con huella técnica en una red blockchain permisionada, que garantiza la integridad y trazabilidad de los fondos públicos”. Asimismo, la experta señala como se ha utilizado la analítica agregada y anonimizada para la evaluación del impacto, “en línea con los más altos estándares éticos y de protección de datos”.
“ALCOIN no controla a las personas; controla el destino del dinero público, para que llegue donde y en lo que corresponde”, explica Pastor. De este modo, durante la fase piloto, celebrada en septiembre de 2025, participaron 300 ciudadanos seleccionados, con un 97,3% de activación (292 usuarios activos); se emitieron 30.000 tokens, de los cuales se utilizó el 95,2% (28.564) en los comercios locales adheridos a la red.

Medición del impacto real de la nueva moneda
“El análisis de los datos permitió medir el impacto real del gasto público, detectar áreas de mejora territorial y proponer ajustes de política municipal, como incentivos a productos saludables, refuerzo de cobertura por barrios y apoyo a la inclusión digital”, subraya Carman Pastor, quien destaca el hecho de que la información del piloto fue pública y estaba actualizada en tiempo real a través de un panel abierto, garantizando así la transparencia total del proceso.
La red blockchain utilizada fue diseñada por el equipo de la Universidad de Alicante y actualmente es gestionada por la cooperativa BlockchainFUE. Esta entidad presta servicios de red a la Generalitat Valenciana a través de STEC–ACCV.
Carmen Pastor, destaca la relevancia del modelo metodológico empleado. “ALCOIN no controla a las personas, controla el destino del dinero público. Nuestra apuesta metodológica (Prueba de concepto (PoC) y Sandbox municipal) ha permitido a la Universidad de Alicante pasar de la investigación básica a la aplicada en un entorno seguro y auditable, multiplicando el impacto social de la investigación.”
Pastor señaló también que el proyecto marca un hito en la forma de transferir conocimiento desde la universidad hacia la administración pública: “El Sandbox municipal ha sido clave para probar hipótesis en condiciones reales, medir resultados con datos y transferir conocimiento a la administración con riesgo acotado y gobernanza clara. Este enfoque ha multiplicado el impacto social de nuestra investigación, alcanzando índices muy significativos en adopción, eficacia del gasto y rendición de cuentas.”
“El éxito del programa abre la posibilidad de replicar la experiencia en otros municipios, como ejemplo de cómo la investigación universitaria aplicada puede transformar la gestión del gasto público con trazabilidad, equidad y transparencia”, señala Pastor.













